En su reciente visita a Canadá, el Presidente Gabriel Boric, arremetió contra las forestales que operan en la Macrozona Sur.

“Todas las actorías tienen que jugar un rol: Estado, privados, las forestales, que son parte del problema, y por cierto; las comunidades que creen en la vía pacífica, ya que es la vía pacífica la manera de resolver estos conflictos”.

Con ello, volvió a poner a dicha industria como protagonista en la grave violencia social que afecta a las regiones de la Araucanía, Biobío y Los Ríos.

Es el mismo discurso de dirigentes e intelectuales mapuches, del Partido Comunista y la izquierda en su conjunto. Incluso, de líderes políticos de la Democracia Cristiana, como el senador Francisco Huenchumilla.

“El núcleo central de la violencia está en aquellos territorios donde hay un conflicto de las comunidades con las forestales”, dijo Huenchumilla recientemente.

Las críticas de Boric , además, son muy similares a las de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), que ha declarado “la guerra directa contra las forestales y toda expresión del capitalismo en nuestro territorio”.

El “parelé” del candidato Boric a las forestales

Pero si bien ahora el Presidente dice que las forestales son “parte del problema”, hace pocos meses creía que eran “el” problema. Por lo que prometió un “parelé” a esa industria.

Hoy las forestales en el Wallmapu (nación mapuche) tienen cerca de un millón de hectáreas. Me ha tocado ver comunidades mapuches que no tienen agua porque se les han secado los canales debido a las plantaciones de pino y eucaliptus. Eso en nuestro gobierno va a tener un ‘párele’ y (haremos) una reconstitucion del territorio de los pueblos originarios”, sentenció el 3 de julio de 2021.

Boric usó el mismo argumento del PC, que señaló el mismo mes del año pasado que las forestales «han atentado y dañado el Iltxofillmongen; con la proliferación de monocultivos forestales han provocado una profunda crisis hídrica y la destrucción de los suelos cultivables. Exigimos la salida de las forestales del Wallmapu”.

El entonces candidato aseguró que “las forestales no van a tener el mismo trato que han tenido en las anteriores administraciones”.

La mesa de trabajo del gobierno con las forestales

Las exportaciones de la industria forestal en la Región del Biobío corresponden al 70% del total; en Araucanía es el 50% y en Los Ríos el 71%.

Además, mientras esa industria representa el 2% del PIB nacional, en dichas regiones es el 20%. A ello se suman 200 mil empleos directos, y otros 300 mil indirectos que genera el sector en la zona central y sur del país.

Estos datos dan cuenta de dos cosas. Por una parte, de la gran relevancia económica y social del sector y, por otra; de la moderación que ha experimentado el gobierno en su discurso.

Y es que si en público el Presidente apunta a las forestales, en privado, la ministra de Desarrollo Social, Jeanette Vega; tiene una intensa agenda de trabajo con la industria.

Durante abril y mayo tuvo diversas reuniones con representantes de las forestales. Los temas han sido la reivindicación territorial, la revisión de los casos y la eventual compra de tierras.

Francas, directas, con buen clima, positivas y se ha generado una cierta dinámica de trabajo”, reconocen a El Líbero representantes  forestales que han estado en dichas reuniones.

Acercamientos del gobierno con las forestales antes de asumir

Fuentes de la industria de la madera, señalan que con este gobierno los acercamientos empezaron apenas se conoció el nuevo gabinete en el verano.

Incluso, un par de semanas antes de asumir el 11 de marzo, hubo reuniones de las forestales con la ministra de Interior y Seguridad Pública, Izkia Siches, y el subsecretario de Interior, Manuel Monsalve; en la oficina que tenían en la Universidad de Santiago de Chile (USACh).

De hecho, el 25 de marzo, Monsalve viajó a Temuco, donde tuvo reuniones con gremios productivos, agrícolas y forestales.

Tras el ataque a la comitiva de la ministra Siches en Temucuicui, hubo un cambio en la interlocución con las forestales, que pasó a liderar la titular de Desarrollo Social en las materias relativas a las tierras. En tanto, Siches y Monsalve dirigen la agenda de seguridad y política.

Solo el 8% de las 300 mil hectáreas reclamadas son forestales

El primer acuerdo que se logró con la ministra Vega fue determinar cuántas son las tierras en manos de las forestales reclamadas por las comunidades indígenas.

El dato, bastante desconocido, mostró que de las 300 mil hectáreas que exigen las comunidades, apenas 26 mil -el 8%- pertenecen a la industria forestal. El resto mayoritariamente es terreno agrícola.

Por ello, señalan las mismas fuentes, “llama mucho la atención en el sector, que pese a que se asume que esta información que entrega la ministra Vega la debe tener a la vista el Presidente Boric; insista con culpar y poner el foco nacional e internacional en las forestales”.

También causó extrañeza en el sector que Boric criticara la industria desde Canadá; un país “eminentemente forestal, que entiende el aporte relevante y crucial que tiene la industria forestal como cambio climático; captura de CO2 fabricación y producción de productores renovables y biodegradables”.

Otra cosa que no comprenden en la industria es que el Presidente “ponga el foco exclusivamente en el sistema forestal; al igual que grupos extremistas como la CAM”.

Corma destaca “camino del diálogo y los acuerdos”

Consultada sobre el trabajo con el gobierno, la Corporación Chilena de la Madera (Corma), señala a El Líbero que “en materia de tierras; las empresas asociadas han estado por el camino del diálogo y los acuerdos. Por ello, han retomado el trabajo con el Ministerio de Desarrollo Social, que esperamos pueda avanzar aquí con diligencia”.

La entidad agrega que, en “esta instancia hemos aportado lo que nos corresponde en materia de análisis de predios reclamados, ya que; de acuerdo con la información oficial entregada en su oportunidad por la Conadi, las tierras forestales reclamadas representan sólo una parte del total señalado por las nuevas autoridades”.

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