Tras ser electo Presidente de la República, Gabriel Boric sostuvo una serie de reuniones con diferentes figuras políticas, organizaciones e instituciones del Estado. Sin embargo, en esa lista de encuentros no se han concretado acercamientos con víctimas o autoridades de la Macrozona Sur.

Desde el comando del frenteamplista explican que están en «pleno rearme», definiendo los equipos de gobierno y las próximas áreas de trabajo, por lo que no estarían viendo aún asuntos específicos. Añaden que una propuesta concreta para el sector será más factible cuando se designe al futuro Ministro de Interior. De todas formas, continúan con «los lineamientos de diálogo, que el Presidente electo repitió hasta el cansancio en la campaña».

El tema se abordó con el jefe político del presidente electo y diputado Giorgio Jackson, cuando el pasado martes éste asistió a la votación en el hemiciclo. Asegura el diputado de Renovación Nacional por La Araucanía, Miguel Mellado, que una bancada transversal de parlamentarios de la zona -liderada por Ricardo Celis (PPD)- se acercó a Jackson para concretar una reunión sobre la situación de la Macrozona Sur. Sin embargo, de acuerdo con el diputado Mellado, el coordinador político de Boric les dijo que no, que se reunirían más adelante.

Esto, pese a que el vocero de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), Héctor Llaitul, difundió un mensaje vía WhatsApp donde criticó al presidente electo. “Boric y Kast son las dos caras de la misma moneda”, dijo, y tildó al próximo gobierno del frenteamplista de «seudo progre» que “habrá conservadurismo oligarca, se mantendrá el sistema capitalista de formato colonial, se seguirá reprimiendo al pueblo mapuche movilizado y en resistencia”.

Si bien cuando comenzó a regir el Estado de Excepción el pasado 13 de octubre, Llaitul declaró que “frente a la intromisión de los militares nosotros no vamos a buscar una confrontación directa», tras los resultados de la elección del domingo, el vocero de la CAM expresó que seguirán «en la senda de la autonomía revolucionaria”.

Llaitul versus Boric

De acuerdo con fuentes de la zona que por seguridad prefieren el anonimato, los desencuentros entre Llaitul y Boric guardan relación con que el programa de campaña del magallánico no le concede territorios a las comunidades mapuche para concretar el llamado Wallmapu, como una zona con autonomía. Desde el sector, aseguran que se esperaba un mayor nivel de compromiso en esta materia de parte del actual diputado de Convergencia Social y que se pudiera avanzar hacia una posible Reforma Agraria durante su gobierno.

«Lo que Llaitul y los más radicales quieren es una especie de Reforma Agraria en la cual se expropien campos y se le restituyan las tierras. Ese no es un compromiso que se haya hecho (por parte de Boric) entonces tampoco tienen el deber de hacerlo, por eso no me extraña que los grupos radicalizados se hayan enojado, porque ellos sinceramente esperaban mucho más», explican fuentes de la zona.

Al mismo tiempo, sostienen que esperaban que los pueblos originarios lograran tener mayor independencia del Estado a través de un sistema similar al que se implementa en Estados Unidos con las reservas indígenas. Fuentes con conocimientos de las solicitudes de las comunidades al presidente electo, sostienen que le demandaban «derechamente ceder el poder político».

Ejemplifican que si bien no buscaban una independencia total, esperaban que «dentro de un determinado territorio se creara una orgánica diferente en la que el poder fuera de cierta forma cedido o administrado, tipo Estados Unidos. Con esto la gente busca que los reconozcan y que los dejen operar de acuerdo a sus orgánicas propias», detalla.

En esta orgánica, el líder de un grupo indígena determinado sea electo por la propia colectividad para dicho territorio en reserva. Al mismo tiempo, añade, tener sus propias policías, pero no un sistema penal propio: «Obviamente el discurso de Llaitul es por la autonomía plena, pero eso no es lo que quiere ni de cerca la mayoría de la gente que incluso siguen a los grupos radicales».

El «mute» de Boric

Tras las declaraciones del vocero de la CAM, creció la preocupación en el sector ante una eventual alza en los hechos de violencia -las que desde que se implementó el Estado de Excepción disminuyeron en un 44%- sobre todo ante un posible levantamiento del Estado de Emergencia cuando asuma el próximo gobierno.

«Llaitul lo dijo clarito: va a ser lo mismo, exactamente lo mismo. Van a seguir con los atentados y a lo mejor peor porque si retira a las Fuerzas Armadas de la Macrozona Sur, si no le da a Carabineros la tecnología y el refuerzo que corresponda, te aseguro que eso va a ser tierra de nadie», sostiene Mellado.

Fuentes fuera de micrófono explican que actualmente la violencia está instalada por grupos radicales que «no quieren absolutamente nada más que la independencia de los territorios, el llamado Wallmapu. La verdad lo que quieren es seguir trabajando sus territorios de manera independiente para que nadie los controle. Eso es imposible».

Para la diputada electa por el Partido Republicano, Gloria Naveillán, la CAM es una organización «narcoterrorista» y, por lo tanto, «les interesa hacerse de todo un territorio donde haya impunidad para poder hacer sus negocios, entonces cualquier cosa que huela a autoridad, para ellos es una amenaza».

Añade que la colectividad si bien está más cercana a los ideales de la izquierda «no tiene un corazón político», por lo que no consideran una «lealtad» hacia Boric. «No respetan nada, a ningún tipo de autoridad. Ellos saben que Gabriel Boric, como Presidente, va a tener que tomar medidas de seguridad en la zona porque está el desastre en cuanto a atentados y violencia», explica. 

Es precisamente por la situación del sector que el diputado de RN critica la inexistencia de diálogo con la Macrozona Sur. «No puede ser que un presidente electo no tenga opinión, está mudo, esta muteado con relación a La Araucanía», enfatiza.

De todas formas, Naveillán advierte que la situación de la zona será un «gran problema» para el gobierno de Boric: «La verdad hay preocupación, porque este es un problema de seguridad nacional, no podemos tener una guerrilla narcoterrorista operando en una zona de Chile en bastante impunidad y que al final del día no ha logrado ser controlado».

Sin acercamientos

Desde diferentes organizaciones de víctimas han confirmado que el presidente electo, Gabriel Boric, no ha tenido la intención hasta el momento de reunirse con los habitantes de la Macrozona Sur con el fin de iniciar algún diálogo.

La convencional por Chile Vamos y expresidenta de la asociación Mujeres por La Araucanía, Ruth Hurtado, subraya que cuando Boric era candidato se le había pedido una audiencia, la que habría sido rechazada. Sin embargo, este martes cuando el presidente visitó la Convención Constitucional “lo abordé en el pasillo y lo invité a la región para que se reúna con las víctimas y no las deje abandonadas en su gobierno”, a lo que Boric solo respondió: “Trabajaré pasito a pasito por la paz”.

Por su parte, Francisco Alanis, presidente de la Asociación para la Paz y Reconciliación en la Araucanía (APRA) asegura que desde la organización aún no han podido contactarse con el representante de Apruebo Dignidad, “ni durante su campaña ni después de su elección presidencial. Cercanos a él nos han manifestado que antes de asumir visitará la Araucanía, pero no sabemos si en esa visita se reunirá con las víctimas”.

De todas maneras, desde APRA esperan que el próximo gobierno considere estar con las víctimas y así “poder recoger de primera fuente los dramas que genera la violencia radical que existe en la Macrozona Sur”.

Asimismo, el presidente de la Asociación de Víctimas de Violencia Rural en La Araucanía (Avvru), Alejo Apraiz, confirma que no tiene antecedentes de que Gabriel Boric tenga alguna intención de reunirse con las víctimas en la Araucanía. “Nosotros como asociación de víctimas estamos viendo la posibilidad de poder reunirnos con él en la medida que sea posible», asevera.

La ambigüedad sobre pueblos originarios en el programa de Boric

Dentro del programa de gobierno de Gabriel Boric, se encuentra el eje de Pueblos Originarios. No obstante, lo descrito en ese punto no satisface a los representantes del pueblo mapuche: “Hablaba de una especie de reconciliación y todo los informes sabemos que son para ganar tiempo la verdad, básicamente lo que hizo la Concertación en los últimos 30 años, o sea generar informes, espacios de diálogos, pero ningún avance concreto”.

El programa actualizado plantea, entre otros puntos: «generar un diálogo plurinacional con todos los pueblos originarios para acordar los términos de una restitución territorial»; crear una nueva institucionalidad de participación y consulta indígena; «sustituir la Ley 18.314 Antiterrorista por una normativa que resguarde la vida democrática de las amenazas organizadas reales contra la vida e integridad de las personas»; «crear una Comisión de Verdad y Esclarecimiento Histórico Intercultural que califique a víctimas concretas indígenas y no indígenas desde el retorno a la democracia».

“No se mete al detalle, que me llama la atención porque es un tema que uno pensaría que ellos tenían bastante afinidad y que podían haber puesto bastante más información, porque él se reunió con los dirigentes allá. Entonces uno pensaría que el programa en materia indígena podría tener bastante mas sustancia, pero eso no eso así”, critican fuentes cercanas al conflicto.

El programa original de Boric, además proponía la anulación de las medidas de militarización de la Macrozona Sur, para poder implementar así un sistema de parlamentos que busque acuerdos constructivos con las autoridades estatales, con los sectores relevantes de la sociedad chilena y la naciones originarias.

A lo que fuentes del sector coinciden en que “no se comprometió por ejemplo con restituir tal cantidad de tierras o con modificar la orgánica institucional para que los pueblos tengan una real participación política. Todo está muy en abierto, muy ambiguo y no hubo un compromiso muy real por parte de Gabriel ni por parte del Frente Amplio”, argumentan.

Piden más labores de Inteligencia

Las provincias de Malleco y Cautín, en La Araucanía; y las de Arauco y Biobío, en la Región del Biobío se encuentran desde el 13 de octubre bajo la medida de Estado de Excepción que decretó el gobierno del Presidente Sebastián Piñera. Con el régimen constitucional las Fuerzas Armadas han podido prestar apoyo logístico, tecnológico, de comunicaciones, de vigilancia, patrullaje y transporte en todos los procedimientos que se han desarrollado en la zona.

Según ha indicado el Gobierno, la medida responde a una “grave alteración del orden público” en esas zonas, que se manifiesta en un preocupante aumento y concentración de actos de violencia, vinculado al “narcotráfico, el terrorismo y el crimen organizado”.

No obstante, como diputado, Gabriel Boric, ha votado en contra de la iniciativa que permite la colaboración de las Fuerzas Armadas en la labores de seguridad pública en estas cuatro provincias de la Macrozona Sur. En la última votación de la prórroga del Estado de Emergencia en que participó como legislador, el 24 de noviembre, el diputado manifestó que la solución no es la violencia, sino que el diálogo, enfatizando que quienes han cometido delitos deben estar en la cárcel.

“Nosotros no podemos seguir con las mismas recetas que han profundizado la violencia que hoy día se vive en la Macrozona Sur. Tenemos un respeto y vamos a estar acompañando a todas las víctimas de la violencia, tanto a las víctimas de la violencia por parte del Estado del pueblo mapuche, como las víctimas que son inaceptables (…) Mi camino, y lo que le he transmitido a toda nuestra coalición, es la vía pacífica, el diálogo y no a la violencia”, señaló Boric en el Congreso.

Con la implementación de la normativa Constitucional se han podido realizar más de 3.000 operativos militares, mixtos y patrullajes en colaboración de las policías, lo que ha permitido la detención de 103 personas. Asimismo, los hechos de violencia se han reducido un 44%, los atentados incendiarios un 21% y las usurpaciones disminuyeron un 76%.

Si bien el Estado de Emergencia ha logrado reducir los atentados, para el diputado de Renovación Nacional, Miguel Mellado, está fallando la inteligencia de las Fuerzas Armadas. “Si hubiese inteligencia, no debiera suceder lo de las 30 casas quemadas en cinco sectores del Lago Lanalhue, eso quiere decir que está fallando la inteligencia, y por mucho Estado de Excepción creo que no están poniendo todas la fichas que debiesen poner”, denuncia.

Para el diputado, “está fallando la logística, la inteligencia, están fallando los bandos operativos de ahora porque no tienen autoridad. Una persona comando es distinto a uno de inteligencia, tiene una concepción psicológica distinta”.

Por otro lado, fuentes cercanas a la Araucanía, también coinciden en que quizás la militarización no es el problema, sino que la inteligencia lo que está fallando. “¿Dónde están los militares cuándo queman casas o cuando incendian forestales por ejemplo? Cuando se murió un hombre en Carahue quemado adentro de la casa, los militares estaban bien lejos de ahí, entonces la pregunta es dónde están parados los militares, custodiando realmente los sectores afectados por la población?”, reflexionan.

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