En el lanzamiento de su camapaña presidencial en Iquique, y ante cientos de personas, el candidato del Partido Republicano José Antonio Kast, no dejó pasar la posibilidad de referirse a la nominación de la ex Presidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de las Naciones Unidas.
«El presidente nos sorprendió, porque también fue pequeño en eso. Fue y, sin preguntarle a nadie, levantó una candidatura para la ONU. No le preguntó a nadie y, además, se dio el lujo de insultar al presidente de una nación que tiene veto (Estados Unidos)», reprochó Kast.
Las críticas de Kast
Las declaraciones de Kast, reconocen en el Partido Republicano, dan cuenta del ánimo pesimista que existe en la interna del comando respecto al futuro de esa candidatura.
En el entorno del republicano aseguran que el Presidente comenzó dejando cuesta arriba la campaña con las críticas a Estados Unidos. Asimismo, enfatizan que apoyar a Bachelet bajo el discurso que instaló el Presidente Gabriel Boric en Nueva York da cuenta de que se trata de una candidatura cargada ideologicamente por lo que implicaría respaldar una mirada de la ONU, de la que en el Partido Republicano son críticos.
Esa mirada de la ONU, además, se opondría a los gobiernos de la región más cercanos ideológicamente a Kast.
«El problema es que la ideología llegó incluso a contaminar organismos que se crearon para mantener la paz, organismos que se crearon para ayudar a los pueblos, a los países que no tenían ninguna posibilidad. ¿Cuánta plata se han gastado en Haití? ¿Cuánta plata se han robado en Haití? Entonces, así como el presidente Bukele fue a la ONU y se los dijo en su cara, así como el presidente Milei fue a la ONU y se los dijo en su cara, déjenme ir también a decírselo en su cara», enfatizó Kast en Iquique.
La distancia de Matthei
En el comando de Evelyn Matthei, candidata de Chile Vamos y Demócratas, aseguran que hasta ahora nadie del Gobierno se ha acercado para explicarles cómo se llevaría adelante la candidatura de Bachelet. Sin embargo, creen que Matthei no debe tomar partido ni dar grandes señales de apoyo, ya que es una campaña a la que casi no le ven posibilidades y que es el Presidente Boric quien debe cargar con esa responsabilidad.
En el equipo de la exalcadesa opinan que se trató de un «gustito personal del Mandatario» con miras a su futuro y su legado internacional, pero que no tiene opciones reales.
De hecho, sostienen, junto con las dificultades que se deberán sortear con Estados Unidos y China, está el hecho de que es una campaña que llega tarde.
Según lo que han podido conversar con quienes conocen el proceso, las otras cartas de la región no solo son más fuertes, sino que llevan ganados varios meses de gestiones y apoyos.
Los rivales de Bachelet
El análisis de los círculos diplomáticos y los equipos internacionales de los comandos es que Bachelet esta enfrentando de manera tardía a candidatos que se encuentran bien posicionados y que ya están adelantados en las gestiones.
Una de ellas es Mia Mottley, primera ministra de Barbados, quien ha sido una voz importante en la lucha contra el cambio climático.
Mottley, aseguran quienes conocen el proceso de Naciones Unidas, ya contaría con el apoyo de la Comunidad del Caribe (Caricom) y la simpatía de los países africanos, de los pequeños estados islas miembro de la Commonwealth y del mundo anglosajón. Lo que le podría jugar en contra a la representante de Barbados son una serie de acuerdos en materia de cooperación que ha firmado con el régimen de Nicolás Maduro.
La otra carta de la región es Rafael Grossi, diplomático argentino y actualmente director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de Naciones Unidas.
Grossi ya esta en carrera oficialmente por la Secretaría General de Naciones Unidos y en el mundo diplomático destacan que ha aprovechado su cargo para generar lazos con distintos actores de relevancia mundial. Sólo en las últimas semanas Grossi se reunió con figuras como el Presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el Presidente de Francia, Emmanuel Macron. Además, a fines de agosto estuvo con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio. En la instancia Rubio le ratificó el apoyo de Estados Unidos a la OIEA.
Las gestiones que inició Chile y el foco en EE.UU. y China
Desde el Gobierno chileno, en tanto, también comenzaron a mover los hilos diplomáticos, donde la pieza clave será la embajadora de Chile en Naciones Unidas y cercana a Bachelet, Paula Narváez.
En el Gobierno ya iniciaron las conversaciones, aunque aún informales, con los distintos países que forman parte de la organización. En los próximos meses, sin embargo, el foco principal estará en los países del Consejo de Seguridad que tienen derecho a veto, especialmente estados Unidos y China, donde Bachelet podría tener algun tipo resistencia.
En entrevista con CNN, Narvaéz explicó que “todavía estamos en una fase preliminar, desde el anuncio hasta la formalización a través de una carta, que por ahora es informal. Surge como una conversación animada, muy respetuosa y prudente entre todos los embajadores, porque este es un trabajo diplomático que se realiza de manera cautelosa y discreta, con etapas y procesos definidos”.
Sobre las gestiones que se llevarán a cabo con Estados Unidos y China, Narvaéz agregó que “no es necesario especular sobre el veto. Primero debemos enfocarnos en nuestras fortalezas y considerar que ellos tendrán una serie consultas informales a lo largo de 2026, llamadas straw polls, en las que no se distingue entre miembros permanentes y no permanentes. Por lo tanto, no se sabe si habrá veto hasta que se obtenga la mayoría necesaria, que son nueve votos de los quince, momento en que el Consejo de Seguridad podrá recomendar un nombre a la Asamblea General”.

Nop, podria una candidatura tener 9 votos, pero si dentro de los seis votos en contra hay un país con derecho a veto, chao
Podría pensarse que no es tan mala idea, entregar un organismo ineficaz y costoso como la ONU, a la persona que dio origen al desplome de Chile.
Pero para quienes aún creemos en las posibilidades del derecho internacional y de la cooperación multinacional, hacer algo así podría terminar en una debacle mundial. Es mejor no jugar con fuego, como ya lo hicieron algunos aliancistas-bacheletistas.