Esta semana el proceso constitucional entró en su etapa definitiva, luego que el pleno terminara las votaciones de las enmiendas y el texto sea entregado este sábado nuevamente a los expertos. En un escenario complejo ante la opinión pública, es en esa instancia donde los partidos buscarán la última oportunidad de cerrar un acuerdo.
En este contexto la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, ha sido uno de los rostros del proceso que se encuentran liderando los partidos políticos para intentar llegar a un acuerdo.
«No bajemos los brazos»
En el entorno de Vodanovic aseguran que la senadora es de la idea de que se debe hacer un esfuerzo genuino hasta el último momento, dado que un fracaso del proceso podría enterrar por un tiempo importante la posibilidad de tener un nuevo texto y al mismo tiempo sería un fracaso para toda la clase política.
La senadora y líder del partido ha desplegado una serie de tratativas con sus pares de Chile Vamos y con los consejeros y expertos de su partido, con miras a destrabar el proceso. En la oposición, aseguran incluso, que Vodanovic se ha transformado en una carta fundamental par mantener vivas las negociaciones, ante un oficialismo que toma cada vez más distancia del proceso.
“Es bien importante que no bajemos los brazos”, dijo la senadora socialista esta semana en T13, de cara al término de las votaciones en el pleno. Ayer, en entrevista con La Segunda, sostuvo que “hay que agotar todas las instancias de conversación”, que “se requiere que los presidentes de los partidos tomen el sartén por el mango” y que «es una tremenda irresponsabilidad no jugársela porque este proceso tenga viabilidad».
Escalona vs. Vodanovic
Sin embargo, sus esfuerzos y la idea de que el partido se suba a un acuerdo, también tiene detractores en la colectividad, los que estarían poniendo en jaque el poder de negociación de la líder socialista.
Al interior del PS, de hecho, aseguran que la posición que debe tomar el partido frente al proceso ha vuelto a enfrentar a los dos almas que conviven en la mesa directiva, representadas por Vodanovic por un lado y por el secretario general, Camilo Escalona, por el otro.
El tema, aseguran, se ha instalado con fuerza en las instancias de debate. Quienes conocen las conversaciones que se han dado al interior de la colectividad y su comisión política, señalan que en el sector que lidera Escalona ha tomado fuerza la idea de que el Partido Republicano ya hipotecó el proceso y que la posibilidad de dar vuelta las encuestas es prácticamente imposible.
En este contexto, la postura que han planteado es que los que deben cargar con esta responsabilidad es el propio Partido Republicano, y que el PS sólo debe abrirse a la posibilidad de un acuerdo si es que éste cambia completamente el espíritu del proceso y el texto.
En los últimos días incluso, al interior del partido y su comisión política, habría aumentado la presión sobre Vodanovic para que de cuenta del estado de las tratativas. Asimismo, en algunos sectores plantean que el PS debe ser más claro sobre las líneas rojas que tienen, de manera de dejar en claro, lo antes posible, cuáles son los intransables de la tienda.
En la oposición y en el propio oficialismo ya se ha instalado la idea de que la diferencia de miradas que existe en el PS se están transformando en una piedra de tope para las tratativas que lleva adelante la timonel del partido, y que las reticencias internas e incluso de algunos de sus consejeros le ha quitado poder de decisión en las conversaciones.
En el entorno de Vodanovic reconocen que el panorama es complejo, y que la senadora ha sido cautelosa en las negociaciones porque entiende que el tema genera diferencias en la colectividad y que la decisión debe ser una definición de todo el oficialismo como lo ha reconocido públicamente. Aunque otros no descartan que llegado el momento, si se logran avances importantes en las negociaciones, este sector del PS impulse subirse a un acuerdo aunque Apruebo Dignidad se reste.
Compleja relación
Si bien en el partido descartan un quiebre, y aseguran que las diferencias de mirada son propias de los temas complejos que se debate, esta no es la primera vez que Vodanovic y Escalona enfrentan posiciones.
La relación entre la presidenta del partido y el secretario general ya se había tensionado en el marco de la definición de alianzas para las elecciones de consejeros constitucionales.
Mientras la presidenta estaba a favor de mantener el pacto con el PPD, restándole dramatismo a la idea de que el oficialismo fuera en dos listas, Escalona defendió la postura de que el sector debía ir en una sola lista y, de no ser así, que el PS debía presentarse junto al PC y el Frente Amplio.
En ese momento la tensión llegó a tal punto que una reunión de la mesa directiva Vodanovic le pidió a Escalona salir de las negociaciones de las listas, tarea que corresponde al secretario general.

Umm, no cambian desde 1965…..vía violenta acceder al poder, exito a senadora Vodanovic