Publicado el 26 mayo, 2021

El nexo de Víctor Ancalaf con los hechos que desencadenan el asesinato del carabinero Benavides

Autor:

Emily Avendaño y Maolis Castro

Guillermo Pérez Ancalaf y María Adela Ancalaf Llaupe, sobrino y hermana del ex CAM, fueron detenidos por participar en los desórdenes públicos previos a la muerte del Sargento Primero de Carabineros en Collipulli. En las manifestaciones también participó el líder mapuche.

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Emily Avendaño y Maolis Castro

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Dos de los tres arrestados por desórdenes públicos previos a la muerte del sargento primero de Carabineros, Francisco Benavides, corresponden a familiares del ex CAM Víctor Ancalaf. Se trata de Guillermo Ignacio Pérez Ancalaf y María Adela Ancalaf Llaupe, quienes junto a Jorge Antonio Llanca Figueroa, comparecieron ayer en una audiencia de formalización ante el Juzgado de Garantía de Collipulli, en La Araucanía.

De acuerdo con la querella del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, el lunes ocurrieron múltiples cortes en la ruta R-53, a la altura del kilómetro 8,7 en el sector San Andrés, de Collipulli. Cerca de las 15:30 horas, fue lesionado “un funcionario policial, y al intentar sacarlo del lugar para brindarle auxilio se producen nuevos cortes en la ruta, lo que motiva” que sus compañeros, a bordo de un carro, “intentarán despejar la ruta, y que producto de una falla mecánica del móvil deben descender de este, siendo atacados con armas de fuego y piedras arrojadas con boleadoras, lo que los obliga a repeler el ataque”.

Más tarde, aproximadamente, a las 16:40 horas, mientras “funcionarios de carabineros que se trasladaban a bordo del vehículo B-261 y realizaban labores de despeje de la ruta R-35, a la altura del kilómetro 8, un sujeto a bordo de una moto, agrede con piedras a carabineros, para luego huir del lugar. A continuación un sujeto en moto, no constando que sea el anterior realiza maniobras zigzagueantes en la vía y al intentar ser fiscalizado por la Cabo 1° Fernanda Mena Araneda, la agrede, lo que da origen a su detención, siendo posteriormente identificado como Guillermo Ignacio Pérez Ancalaf”. El hombre es detenido por rehusarse a ser fiscalizado por carabineros; mientras que su madre, María Ancalaf, “agrede e insulta” a los policías por detener a su hijo, por lo que también es apresada.

El fiscal del caso, Carlos Bustos, asegura que no existe ningún vínculo respecto a la muerte del sargento primero de Carabineros con los tres detenidos en los desórdenes previos. No obstante, planteó que los cortes de ruta son los que dan origen al fallecimiento del oficial. “De acuerdo con las primeras diligencias que se decretaron ayer (lunes) a raíz de la ocurrencia de este hecho, se pudo determinar que la dinámica comienza en horas de la mañana cuando varios sujetos, hasta ahora desconocidos, realizaron varios cortes de ruta en la Ruta R-35 que une Collipulli con San Andrés. A raíz de ese hecho concurren funcionarios de Carabineros a despejar la ruta. Y en el retorno de esta misión son esperados por varios sujetos, en un montículo a nivel de altura, en relación al lugar en que se encontraban los funcionarios, realizando disparos a corta distancia, lo cual finalmente trajo como consecuencia la muerte del funcionario que es víctima de este hecho”, indicó el fiscal de Alta Complejidad, quien trabaja con dedicación exclusiva en la investigación por la muerte del sargento Benavides.

Tras la formalización, el Juzgado de Garantía de Collipulli decretó las medidas cautelares de arraigo nacional para la hermana y sobrino del ex CAM. Guillermo Pérez Ancalaf también quedó con prohibición de acercarse a la policía agredida, al ser imputado por el Ministerio Público como autor de los delitos consumados de ocultación de identidad, desórdenes públicos y maltrato de obra a carabinero en servicio causando lesiones leves. Mientras que a su madre se le imputó por desórdenes públicos y atentado contra la autoridad. Para ambos casos se determinó dos meses de plazo de investigación.

En las protestas ocurridas la mañana del lunes en el mismo camino a San Andrés también participó Víctor Ancalaf, quien fue visto conversando con carabineros en uno de los cortes de rutas.

La histórica violencia en Collipulli

El asesinato del policía ocurre después de varios cortes de rutas en protesta por la muerte de un motorista, quien -de acuerdo con versiones consultadas en la zona- era compañero de curso de uno de los hijos de Víctor Ancalaf. El 20 de mayo, el motorista colisionó con el camión de una subcontratista que presta servicios a una empresa de energía en Collipulli. El deceso provocó el malestar de vecinos y conocidos de la víctima que, constantemente, denuncian el mal estado de los caminos.

Los manifestantes acusaban a empresarios que desarrollan proyectos energéticos en el sector por la situación de las vías, y los responsabilizaban del accidente de tránsito. Sin embargo, la administración y mantenimiento del camino corresponde al Departamento de Vialidad de la Municipalidad de Collipulli. Incluso, el conductor y los pasajeros de la camioneta involucrados en el accidente fueron dejados esa misma noche en libertad.

Después de que Carabineros despejara las rutas obstaculizadas el lunes, en la tarde, y se dispusiera a abandonar el sector fueron emboscados. Al sargento primero Benavides le dispararon desde una distancia menor a los 15 metros. La evidencia, y otras investigaciones de Labocar, confirman que fue una “emboscada” en un sitio, que en los últimos meses se convirtió en una zona “roja” dentro de la región de La Araucanía.

Así, el asesinato de Benavides, de 42 años, se suma a los ya ocurridos de los agricultores Pablo Burgos Bustos (76) y Pedro Cabrera (49) en el mismo sector. Para el diputado Miguel Mellado (Renovación Nacional) la violencia registrada en esta localidad debería ser un motivo de “reflexión” y una “investigación” más profunda por los cuerpos policiales.

El sureste de la ciudad de Collipulli, en la provincia de Malleco, es un territorio históricamente codiciado por sus accesos a carreteras interurbanas y alejado de localidades pobladas. Justo en ese sector estarían asentados la Resistencia Mapuche Malleco (RMM); el werkén y vocero de presos de Angol, Rodrigo Curipán, y el exmiembro fundador de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), Víctor Ancalaf Llaupe.

De acuerdo con distintas fuentes, la comunidad enfrenta conflictos por el desarrollo de proyectos de energía en una zona cercana a las comunidades representadas por el ex CAM, quien en una oportunidad quiso participar en esta millonaria iniciativa. De hecho, el año pasado el líder mapuche intimidó en varias ocasiones al agricultor César Hompart, en reclamo a las tierras del Fundo Taitamito, un campo ubicado en el camino Curaco-San Andrés que es parte de la franja entre el mar y la cordillera donde más hechos violentos, e incluso muertes, sucedieron en 2020 y área estratégica para traficantes.

Trabajadores y residentes de la zona, que por motivos de seguridad prefieren el anonimato, explican a El Líbero que las empresas y agricultores de Collipulli son constantemente extorsionados, y sometidos a balaceras y amenazas. “Hay grupos que buscan el control territorial, así que están sembrando el terror y queriendo enviar un mensaje de que ellos son los dueños, no el Estado. Incluso, hace menos de un mes corría el rumor de que un cartel de drogas, que operaría en la zona, ponía precio por la cabeza de funcionarios de seguridad”, indicó otro conocedor del conflicto en La Araucanía. Incluso los proyectos de gran envergadura energética que tienen lugar en el sector son víctimas de extorsión.

Desde la zona agregan que ese sector de Collipulli es muy “codiciado” por los distintos proyectos eólicos que se desarrollan, lo que ocasiona que grupos radicalizados pidan “coimas” o cobren “peajes” para permitir el desarrollo de esas actividades y que haya seguridad. Lo cual implica que incluso cobren “mesadas” por dejar transitar los camiones de construcción.

El propio Víctor Ancalaf habría participado de una reunión que tuvo lugar la noche del lunes -mismo día en que asesinaron al carabinero- entre los familiares del motorista fallecido, las comunidades de San Andrés, la municipalidad y la empresa energética que había subcontratado al camión que se vio involucrado en el accidente.

Quienes conocen a Ancalaf apuntan que el dirigente “no tiene cómo volver a la vía radical”, ya que debido a los acercamientos que protagonizó en el pasado con autoridades del gobierno del Presidente Sebastián Piñera es considerado “yanacona” o traidor. A esto se suma la enemistad con Héctor Llaitul, actualmente el principal vocero de la CAM; con quien, dicen, tiene una pelea a muerte. En tanto desde la región son cautos en denunciar que haya algún nexo entre la muerte de Benavides y Ancalaf y aseguran simplemente que su presencia en las manifestaciones ocurridas desde temprano “debe ser investigada”.

“A Víctor le han ido a disparar a su casa. Él no es quien domina a los radicales. Dominan quienes tienen las armas, los fusiles, el poder de comprar municiones para estas armas de alto calibre y él no tiene eso. El problema de apuntar a Víctor es que los culpables quedan impunes”, lo defiende un conocido.

Sin embargo, desde el sector insisten en que los cortes de ruta del lunes no ocurrieron en el lugar exacto donde falleció el motorista, sino en las cercanías de la comunidad de Ancalaf; y sostienen que además en las cercanías de esas comunidades quemaron tres camiones el año pasado.

“No es novedad que dentro del territorio algunos grupos radicalizados, no necesariamente mapuche, han hecho negocio de la extorsión, ante la ausencia del Estado, que es el que debería tener la exclusividad del uso de la fuerza”, plantean. “¿Dónde está el Estado?: en el carabinero que fallece en una tanqueta. A esto se suma la permisividad del sistema judicial, que posibilita que los radicales puedan realizar sus acciones, toda vez que no tienen miedo de recibir un castigo”, subrayan.

Al visitar la Comisaría de Pailahueque, el ministro del Interior, Rodrigo Delgado, manifestó: “Aquí hay un modus operandi. ¿Cuál es la estrategia de fondo que hemos visto en reiteradas ocasiones aquí en la Macrozona Sur? Se bloquean caminos, para que llegue personal COP de Carabineros a despejar el lugar y cuando están trabajando en el despeje, son atacados cobardemente mediante el método de la emboscada”.

Mellado advierte que la creciente violencia podría provocar una situación incontrolable para el Estado. “Veo con desazón que dejaron de lado a La Araucanía, y eso me causa una tremenda preocupación”, subraya. 

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