Con la llegada de marzo, en el mundo político se retomarán una serie de negociaciones pendientes, tanto con miras a las elecciones municipales como para los acuerdos administrativos para gobernar la Cámara y el Senado.
Esta vez, sin embargo, las negociaciones podrían dar cuenta de un rebaraje de fuerzas en la política nacional. Tras la muerte del ex Presidente Sebastián Piñera, la idea de un gran acuerdo que una al centro con la centro derecha, estaría tomando fuerza y eso podría tener consecuencias importantes para el gobierno y el oficialismo.
En Amarillos y Demócratas esperan concretar en las próximas semanas un acuerdo municipal con Chile Vamos, que algunos ya proyectan también a las próximas parlamentarias y presidenciales.
«El acuerdo debe conversar con los acuerdos políticos del partido»
Esto podría significar un golpe importante para el Ejecutivo. En Demócratas internamente, ya se ha estado conversando que se debe comenzar a preparar para este nuevo escenario y una de las primeras consecuencias sería dejar de lado el acuerdo administrativo de la Cámara que hoy mantienen con el oficialismo, y que debería llevar al Partido Comunista a la presidencia.
Incluso, desde la directiva del partido le habrían mandado un mensaje a sus diputados en los últimos días, para no acelerar ninguna gestión ni concretar ningún acuerdo, ya que cualquier decisión tiene que ir en línea con los acuerdos políticos a los que llegue el partido.
«Los acuerdos administrativos en este momento, en esta circunstancia, en este contexto, deben conversar, deben tener comunicación con los acuerdos políticos que también se están llevando en materia de elecciones municipales y para la futura elección parlamentaria», dice a El Líbero el diputado de esa bancada, Miguel Ángel Calisto, quien además es uno de los principales negociadores del partido en la Cámara.
En esta línea, Calisto explica que «nosotros vamos a sostener una conversación con la mesa directiva de Demócrata para poder resolver una posición común y que evidentemente conversen los acuerdos administrativos con los acuerdos políticos, entendiendo los desafíos municipales y los desafíos parlamentarios que vienen».
En este contexto en el partido advierten que es complejo estar configurando un acuerdo político de centro y al mismo tiempo dar los votos para que el PC llegue a la presidencia de la Cámara.
Presidencia de la Cámara en riesgo
La decisión de Demócratas, coincide con los intentos de Chile Vamos para buscar evitar que el PC llegue a la presidencia de la Cámara.
De concretarse un acuerdo entre estos dos sectores, podrían no solamente evitar que el Partido Comunista dirija la testera, sino que también podrían rebarajar las fuerzas en la Cámara de Diputados. Incluso advierten algunos, si el Ejecutivo no se mueve rápido podrían perder la presidencia de la Cámara.
Esto podría llevar al oficialismo a repensar el cupo del Partido Comunista y buscar una opción que pueda congregar más votos.
Para llegar a la presidencia de la Cámara se requiere la mayoría simple, es decir, 78 votos. Si el candidato no alcanza ese número, se llega a una segunda vuelta en la que gana el que saque la mayoría de los presentes en sala.
Entre Chile Vamos, el Partido Republicano, el Partido Social Cristiano y algunos independientes, la derecha llega a 67 votos, por lo que sólo les faltarían 11 votos para tener la mayoría.
Si Demócratas se uniera a un acuerdo con Chile Vamos, llegarían a 73 votos, y podrían ir a la caza de los votos del Partido de la Gente.
Las dificultades para una coalición amplia
En Chile Vamos ven con optimismo el clima de unidad que se generó en el funeral del ex Mandatario, especialmente las valorización que hubo desde el centro político a la figura de Piñera.
En sus partidos incluso buscan sumar a Amarillos y Demócratas al homenaje que se hará el 6 de marzo, según La Tercera.
También estaría considerado invitar al Partido Republicano. Esta última colectividad, sin embargo, es la que más reticencias ha mostrado a un pacto amplio, debido a que esa colectividad ha sido crítica del rol de la centro derecha, y ha apostado por diferenciarse de Chile Vamos.
De hecho, en la colectividad han insistido en que un acuerdo en las municipales será solo para no llevar dos candidatos en aquellas comunas en que exista riesgo de que gane el oficialismo o la izquierda. En materia presidencial, en tanto, la decisión de ir directo a primera vuelta está tomada.
