A pocos meses de que finalice el actual gobierno, la directora ejecutiva de la Multigremial de La Araucanía, Claudia Lillo, realizó un balance de la seguridad en la Macrozona Sur. En entrevista con El Líbero, la arquitecta advirtió que, de acuerdo con el informe anual que realizan sobre hechos de violencia en la zona, si bien el Estado de Emergencia ha reducido la frecuencia de los atentados, la violencia se ha vuelto «mucho más brutal».

Lillo sostuvo que la detención de líderes de agrupaciones terroristas como Héctor Llaitul, en esta administración, no ha logrado desarticular el conflicto, alertando sobre un proceso de rearme y reclutamiento. «Cuando tú no desarticulas finalmente cada una de estas orgánicas que son terroristas, vuelven a surgir. Y ellos están captando gente en las universidades, están captando gente entre los más jóvenes en las comunidades«, aseguró.

En su diagnóstico, la líder gremial cuestionó el discurso de estabilización del Ejecutivo y afirmó que, «las mejoras que ha habido han sido a pesar del gobierno de Boric».

«Estamos de rodillas ante 400 personas que no creen en la libertad«

-¿Cuál es su balance de la gestión del gobierno de Gabriel Boric en la Macrozona Sur?

Las mejoras que ha habido han sido a pesar del gobierno de Boric. Efectivamente, el Estado de Emergencia en la Macrozona Sur, que se implementa con el Presidente Piñera, ha significado una mejora en la posibilidad de trabajar y vivir en paz en La Araucanía. Efectivamente, los hechos de violencia han disminuido notablemente. Antes de que partiera el Estado de Emergencia nosotros teníamos entre cuatro y seis atentados a la semana, hoy día estamos teniendo más o menos uno a la semana. Entonces, hay una disminución real, pero no nos olvidemos que apenas asume el Presidente Boric, ellos quitan el Estado de Emergencia y hay un aumento brutal de los hechos de violencia. Es el mes más violento que se ha vivido en La Araucanía en los últimos 30 años. Entonces, vuelven a poner el Estado de Emergencia, pero acotado y en ese proceso no hay ningún cambio, ni ninguna mejora. O sea, es siempre en contra de él. Ha habido muchos logros, pero esos logros han sido de las instituciones, del mundo privado, de las Fuerzas Armadas que han dejado su vida en ese lugar. Y otra cosa también que es relevante es que en estos últimos cuatro años es que se han producido los hechos de violencia más duros y más difíciles que ha vivido el país y la Macrozona Sur en términos de violencia. El 27 de abril del año 2024 tuvimos un atentado horrible, que fue la muerte de los tres carabineros en Cañete. Y un año después, tuvimos el atentado más grande, con más de 50 vehículos quemados en alto Biobío. Entonces, efectivamente ha habido una disminución de los hechos de violencia, pero los actos son mucho más brutales y lo principal, las orgánicas siguen actuando.

-¿Qué siente cuando el gobierno, en modo legado, celebra cierta estabilización en la zona y la disminución de hechos de violencia, considerando que estaban en contra, por ejemplo, del Estado de Excepción?

-Hay varias cosas, por ejemplo, se han aprobado a lo menos cuatro leyes que son relevantes en estos cuatro años, que han sido claves para mejorar los temas de violencia. Primero, la ley del robo de madera, la ley de usurpaciones, la ley Naín-Retamal, que esta semana ha estado en boga, y finalmente, la ley antiterrorista. El Frente Amplio y el Partido Comunista votaron en contra de casi todas esas leyes, o se abstuvieron. Entonces, para poder tener una estrategia, para llegar a recuperar la paz y la productividad y el desarrollo en la Macrozona Sur, se requieren una serie de políticas, no solamente seguridad. Entonces, alegrarse de esas cifras, me parece que es ‘el desde’, es casi mediocre de alguna manera. Porque lo que se requiere es tener la convicción de que esos grupos son grupos terroristas y que hay que desarmarlos, desarticularlos. Chile no puede vivir de rodillas ante 400 personas, 350 personas, que no creen en el Estado de Derecho, que no creen en la democracia. Podemos conversar miles de cosas, pero el pueblo mapuche y la ciudadanía chilena que vive en la Macrozona Sur, estamos de rodillas ante 400 personas que no creen en la libertad.

«Cuando no desarticulas estas orgánicas terroristas, vuelven a surgir«

-Durante este gobierno se logró la detención de importantes líderes de estas orgánicas, como es el caso de Héctor Llaitul, pero desde la Multigremial han hablado de un «rearme terrorista«. ¿Por qué cree que se logran las detenciones en este gobierno y a qué se refieren con el «rearme»?

-Se ha podido tomar detenidos, porque la opinión pública también ha permitido que eso ocurra y no quiero decir que los jueces estén supeditados a lo que la opinión pública diga, pero obviamente es más fácil cuando todos dicen ‘sí, en realidad este gallo es terrorista’. Pero lo más complejo es que cuando tú no desarticulas finalmente cada una de estas orgánicas que son terroristas, vuelven a surgir. Y ellos están captando gente en las universidades, están captando gente entre los más jóvenes en las comunidades, y además, ha ocurrido este mismo fenómeno que ha pasado también en la ciudad. La gente mayor, que tenía cierta ideología, pero que tenía ciertos, entre comillas, valores, o sea, vamos a atacar a los camiones con madera, pero no vamos a atacar a las personas, que desde mi punto de vista es igual de violencia, estas personas no lo están haciendo. En este periodo hemos tenido 66 muertes y un tercio de esas muertes se han producido bajo Estado de Emergencia. Recordemos este año la muerte del trabajador de la forestal, que lo mataron por la espalda, y no mataron al otro porque se les escapó. Hay una reorganización permanente hasta que tú no desestructures estas orgánicas. Eso requiere una voluntad política que claramente este gobierno no ha tenido.

-¿Cómo recibe el gobierno entrante de José Antonio Kast la Macrozona Sur? ¿Tiene una expectativa de que el gobierno de emergencia que se propone mejore la situación en la zona?

-Sin duda son nuevos aires. Nosotros no tenemos color político. Creemos que hay un desafío importante, que hay muchas expectativas, que es muy complejo eso. Pensamos también que hay que tomar el tema no solamente como emergencia de seguridad, que sin duda la hay, porque también hay que tener una emergencia en lo productivo. Nosotros tenemos más o menos levantado que hay 12.700 hectáreas en que el Estado chileno no tiene tutela. O sea, nadie puede entrar, ni los dueños, ni generarse actividad productiva, ni puede censarse, ni pueden entrar a hacer el levantamiento de una persona que está muerta y mal enterrada en un lugar. O sea, no puede entrar nadie. Si se lograra recuperar esos lugares, lo primero que hay que hacer es llegar con progreso. Entonces, hay una cosa que tiene que ver con la emergencia, que efectivamente es como el aire. Cuando tú no tienes libertad y seguridad, no puedes respirar, no puedes producir. Pero rápidamente hay que también tener un plan de emergencia, de desarrollo y de progreso para la Macrozona Sur. También creemos que hay que ser muy prudentes. Pienso que uno de los grandes aprendizajes que ha tenido el gobierno actual es aprender a callar, porque hablar de más finalmente genera muchas expectativas y eso también es una buena recomendación para el gobierno entrante. En silencio se hacen bien las cosas.

Participa en la conversación

1 Comment

Deja un comentario
Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.