Ad portas de cumplirse cinco años desde el 18 de octubre de 2019, El Líbero entrevistó a Daniel Vivanco, director de la película “La Fuente”, una producción de ficción inspirada en hechos reales, que cuenta los estragos del estallido y lo que sucedió con “La Antigua Fuente” -la ex Fuente Alemana-, que sufrió los estragos de la violencia durante esa fecha, con ataques, destrozos y vandalismo en la Plaza Italia.
En el programa «Mirada Líbero», Vivanco explicó de qué se trata, por qué deciden lanzarse con el proyecto, y comentó sobre la importancia de dar a conocer esta película, en la que Luis Gnecco interpretará la vida de Carlo Siri, quien fue dueño de la fuente de soda ubicada en el centro de Santiago.
El director del largometraje abordó también los otros estrenos que se han dado en este contexto. A su juicio, «lo que se ha producido en torno a este hecho histórico ha tenido una sola mirada«.
«Es ficción, pero todo lo que pasa en ‘La Fuente’ son hechos que de verdad pasaron»
«El foco de la película es una historia humana. No es una película sobre el estallido, es una historia humana sobre un empresario, en este caso inspirado en Carlo Siri, un empresario gastronómico. La película está inspirada en el martirio, en la tragedia que le tocó vivir a este personaje», explicó Vivanco.
«Es una historia de ficción, yo tomo lo que le pasa a Carlo Siri en la realidad y lo ficciono, construyo todo un universo en torno a esto que es inventado, pero eso no le quita el vínculo con la realidad que tiene, todo lo que pasa en ‘La Fuente’ son hechos que de verdad pasaron, incluso cuenta con material documental que va a ir mezclado con la ficción, que va en el fondo a complementar esta parte», agregó.
Además, el director de la producción contó que «ahora que estamos a cinco años del estallido, es bueno mirar hacia atrás y acordarnos cómo era la situación en ese momento… Yo me acuerdo perfectamente cómo fue el momento en que supe lo que estaba pasando. Iba manejando en el auto, y escuché por la radio que el dueño de la Antigua Fuente había salido a defender su local…».
“El acto de Carlo Siri fue un símbolo”
«En ese momento en la gran mayoría de la gente, los medios de prensa, artistas, políticos, había un discurso imperante que justificaba o validaba el uso de la violencia que se estaba viviendo en Chile, no solo en Plaza Italia. Y para mí ver el acto de Carlo Siri, el acto de un civil común y corriente, de salir a defender el negocio familiar, un negocio patrimonial que todos conocemos, fue un símbolo», relató.
«Dije ‘acá hay una persona que está haciendo lo que nadie se está atreviendo a hacer, trazar una línea, decir hasta aquí llegamos, esto no se toca, esto yo lo quiero conservar’. Entonces yo dije acá hay una historia, acá hay algo que hay que rescatar, aquí hay un personaje heroico, me inspiré. Me acerqué a él ahí y comenzó una relación que hoy en día es una relación de amistad, de mucho cariño», continuó.
Vivanco sostuvo que «el conflicto central del personaje es cómo lidiar con la violencia, porque en la película el personaje es un maestro del arte marcial samurai. Entonces, él tiene la capacidad de ejercer la violencia si quisiese, y de una manera muy efectiva, pero él interiormente sabe que la violencia es el último recurso. Entonces, en el personaje se centra justamente este debate, sobre cuándo es justo, cuándo es válido el uso de la fuerza y el uso de la violencia».
«Es el momento de sacar la voz y correr los riesgos que sean necesarios«
A juicio del director del largometraje, existe «un concepto que ya está instalado, que es la batalla cultural. En el fondo, la batalla es uno de los aspectos de una guerra. A lo mejor puede sonar muy fuerte, pero es así. Es parte del diagnóstico que yo hago del fenómeno que está viviendo Chile, pero por otro lado es una construcción cultural que permanentemente la izquierda se ha preocupado de ir construyendo. Y una de sus patas más fuertes es la educación en los colegios, en las universidades y otra es la cultura».
En esa línea, advirtió que «es importante sacar la voz, porque yo sé que no estoy solo en esto, yo sé que somos muchos los que pensamos así, y sabemos que no es un pensamiento popular o masivo, por lo tanto, como el arte depende de un público, a veces los artistas tienden a esconderse, los que piensan distinto. Pero yo creo que es el momento de sacar la voz y correr los riesgos que sean necesarios correr. Y si eso implica perder la posibilidad de trabajar en algunos lados, perder pegas, perder amigos, son riesgos que hay que correr nomás. Porque es el momento de dar esta batalla por la libertad».
«Ha habido costos, muchas críticas, pegas que se han perdido, clientes que no llamaron más, y para Luis (Gnecco) también, tuvo costos para él, lo bajaron de una película en la cual estaba ya comprometido, y así funciona el sistema. Pero el ejemplo de Carlo es justamente eso, él estuvo dispuesto a dar la vida al frente de su negocio por su negocio, por sus trabajadores, por su familia, por su fuente de ingresos, lo mínimo que podemos hacer nosotros desde el área de la cultura es arriesgarnos a que nos abucheen y no nos quieran«, explicó.
«Estamos haciendo un contrapunto y eso tiene un valor cultural e histórico»
Además, Vivanco comentó que «estamos en tiempos en que todo se ha relativizado mucho (…). En el mundo están en tela de juicio la libertad, la propiedad privada, lo sagrado del individuo, el estado de derecho, la democracia. Todos esos valores están en juego hoy en día. La familia está crítica, se han construido espacios de pensamiento que relativizan todo. Y esta película vuelve a tomar ciertos valores clásicos, tradicionales, incluso que vienen desde la cultura muy antigua, desde lo griego».
«Esta película tiene una inspiración trágica, pero rescata sus valores, rescata esos principios que yo creo que a través de la cultura, a través del arte en particular, llegan directo al corazón», sostuvo.
En relación al estallido, dijo que «si te fijas, hasta ahora, por lo menos, lo que se ha producido en torno a este hecho histórico -que yo creo que va a dar mucho material cultural para muchos años- ha tenido una sola mirada. Tenemos el icónico documental de Patricio Guzmán, el documental que se ve ‘el que baila pasa’. Todos tienen una mirada, una tendencia. Entonces, nosotros al ponernos desde el punto de vista de un empresario, de una víctima de la violencia del estallido, estamos haciendo un contrapunto, estamos mostrando una cara, un lado que no siempre es el que predomina. Y eso tiene un valor cultural e histórico, que va a ayudar a construir una mejor mirada, una mirada más completa de lo que fue el fenómeno».
Respecto a otras producciones audiovisuales a cinco años del 18-O afirmó que «estamos hablando de capitales internacionales, estamos hablando de producciones de millones de dólares que se están haciendo en Chile. Yo no pretendo criticar la industria incipiente que hay, yo feliz de que haya trabajo, que muchos artistas se desarrollen, pero otra cosa es negar la realidad. Y no podemos ser meros consumidores de contenido sin preguntarnos si hay alguna razón o un motivo detrás de esto».
«Claramente el estreno de una serie sobre el FPMR en esta fecha tiene un sentido simbólico y comercial», enfatizó. Y agregó que «esto es grande, esto es mundial, esto no está pasando solo en Chile. Esos capitales que están financiando esta serie y otras producciones, están produciendo cosas en todo el mundo. Están financiando think tanks, están financiando congresos, publicaciones».
Así, dijo que «hay que tener claro lo que estamos enfrentando, hay que tener claro que si nosotros pensamos de una manera distinta, si creemos en la democracia, creemos en las vías pacíficas de solucionar los problemas, tenemos que sacar la voz«.
Por último, explicó que «no creo que el Estado debería ser la fuente principal de financiamiento de las películas y que haya como una dependencia del mundo artístico de los criterios del Estado. Entonces nosotros tomamos una postura clara, definida desde el principio y no quisimos postular. No nos interesa, aunque nos ofrecieron la plata en una bandeja, no nos interesa la plata de los impuestos del Estado«.

Excelente, mucha convicción y hombría. Felitaciones al personaje real, a su artista interptrete y al director. Ese es el camino, luchar por sus convicciones, por la libertad. Los líderes no siguen caminos ni a gente limitada, MARCAN CAMINOS
Excelente! Al fin unos hombres valientes que sacan la voz, el señor Siri fue un ejemplo de valentía durante esos oscuros y violentos días llenos de violencia, locura y criminalidad. Gracias!