El escritor Cristián Warnken junto con el movimiento Amarillos jugaron un rol clave en el triunfo del Rechazo en el plebiscito de 2022. Al sumarse a esa opción, fueron parte de ese 62% que no estuvo por apoyar el texto de la Convención Constitucional.
Hoy se juegan por el A favor de la propuesta elaborada por el Consejo. El escritor profundiza sus razones y cuestiona el rol que está jugando el gobierno en estos días, en conversación con Marcela Cubillos y Gonzalo Arenas en una nueva edición del Podcast Constitucional de El Líbero y la Universidad San Sebastián.
“Nadie puede decir que esta es una Constitución conservadora refundacional, para nada. Y en ese sentido es un avance frente a la Constitución actual”, sostuvo el fundado de Amarillos.
Y desarrolló los tres motivos por qué va por el A favor. “Su legitimidad democrática. Si es refrendada en el plebiscito, tendrá la legitimidad de un proceso democrático intachable, que parte con una comisión de expertos y con unos bordes que fueron respetados. Y así, creo que es una Constitución que se defiende mejor de los intentos de grupos más radicalizados, de los que hemos llamado ‘el octubrismo‘, de intentar abrir algún forado o alguna puerta para poder meterse por ahí”.
Sobre el contenido, destacó: “Avanza en ciertos temas que para el mundo de la centroizquierda deberían ser una ganancia como, por ejemplo, la declaración del Estado Social de Derecho”.
Junto con ello, Warnken subraya que el proyecto aborda la actual crisis política. “La gente siente que las políticas públicas se están haciendo mal, no se están discutiendo, no se están llevando adelante las reformas que tienen que hacerse, que permanecen guardadas en el Parlamento durante mucho tiempo, se toman medidas populistas, etc. ¿Por qué? Porque tenemos un sistema político fragmentado, una cantidad de partidos enormes. Y, por lo menos, aquí se avanza en la dirección -y creo que es una oportunidad única- de mejorar el sistema político”.
Concluyó: “La legitimidad, el tema del Estado Social de Derecho, y el sistema político para mí son suficientes para votar A favor”.
Warnken: “El gobierno está interviniendo de manera hipócrita”
A poco más de dos semanas del plebiscito, Warnken analizó, además, el rol que está jugando La Moneda en esta etapa de la campaña con miras al 17 de diciembre.
“Creo que este gobierno está interviniendo de manera hipócrita, de manera solapada, de manera sigilosa, calculada, en forma menos grotesca que lo hizo la vez anterior”, señaló el también columnista.
Y ejemplificó: “Me llamó la atención que el otro día, después de que terminó la franja en TV, comenzó el discurso del Presidente de la República sobre el presupuesto de la nación. Eso es una señal muy potente. La gente está viendo la franja, que está metida en el tema constitucional, y aparece inmediatamente el Presidente haciendo un discurso”.
“Aparte -agregó- uno podría estudiar las publicidades que está lanzando el gobierno en las tandas comerciales, que yo creo que han aumentado últimamente fuertemente, sobre el tema de la mujer, por ejemplo. Todas estas son intervenciones indirectas”.
“El gobierno está preocupado del resultado y sabe que esto puede convertirse en un plebiscito a su gestión”, dijo Warnken.
Discurso de la izquierda para cerrar el proceso: “No les creo”
Una de las estrategias de la izquierda que apoya el En Contra ha sido señalar que esta vez sí se cerrará el proceso constitucional, que si se rechaza el 17-D no habrá una nueva convocatoria para elaborar un nuevo texto. Antes esto, Warnken se manifestó incrédulo.
“La credibilidad de esa izquierda está en el suelo. Es decir, creerles a aquellos que nos llamaron a votar Apruebo un texto constitucional que era completamente refundacional, que era texto partisano, y que nos invitaron, incluso de los de Socialismo Democrático, a votar con entusiasmo por el Apruebo. Y ahora dicen que hay que hacer una Constitución inclusiva… ¿Cuál es la credibilidad posible en eso?”
Warnken comentó, además, que la izquierda, no se mostró dispuesta a llegar a acuerdos mientras se elaboraba el proyecto, ni siquiera escucharon a Amarillos cuando les presentaron sus ideas.
“Eso demuestra que, desde el primer momento, lo que ellos buscan más que votar a favor o en contra de un texto constitucional, es castigar al mundo republicano. Entonces, para mí, la credibilidad de esa izquierda está diluida. No tiene una autoridad moral en ese sentido. No les creo. Tengo que decirlo con todas sus letras”.
Y apuntó: “Creo que un triunfo del En contra complicaría el escenario para construir una esperanza de gobernabilidad y de alternativa a largo plazo para el país que está tan huérfano de liderazgo y tan huérfano de conducción”.

Muy buen comentario
Excelente!