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Publicado el 16 de noviembre, 2019

Constitucionalista UDD: «Me preocupa lo poco preparados que están los partidos de derecha»

Autor:

Pilar Molina

El abogado y académico de la Universidad del Desarrollo, Sergio Verdugo, se refiere al pacto alcanzado la madrugada del viernes. Sostiene que los partidos oficialistas «no han sido capaces de construir un relato constitucional». Y sobre el proceso, plantea: «La experiencia comparada muestra que las constituciones son mejores cuando son fruto de acuerdos políticos transversales».

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Pilar Molina

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«Es importante que ese clima de acuerdo se mantenga, para que el contenido de la nueva Constitución sea bueno», señala el abogado constitucionalista y académico de la Universidad del Desarrollo, Sergio Verdugo, al hacer alusión al pacto logrado en la madrugada del viernes entre parlamentarios de Chile Vamos y la oposición.

En entrevista con Pilar Molina en La Mirada Líbero en Agricultura, Verdugo se refirió a los aspectos principales del pacto alcanzado en la sede del Congreso en Santiago y dio a conocer su percepción de los dos posibles mecanismos que darán forma a la nueva Carta Magna: «Una convención mixta puede dar mejores garantías de que se va a producir ese clima de acuerdo y de que los partidos van a participar, pero un sistema electoral bien diseñado para una convención constituyente también podría garantizar eso».

-¿Cree que se logró un buen acuerdo?

-Hay cosas buenas en el acuerdo, pero es importante entender que este acuerdo todavía debe ser completado, hay detalles que faltan regular. El hecho de que hayan sido partidos políticos rivales, que compiten por el poder, los que llegaron a este acuerdo, es algo muy valioso, y es importante que ese clima de acuerdo se mantenga, para que el contenido de la nueva Constitución sea bueno. Si hay algo que muestra la experiencia comparada es que las constituciones son mejores cuando son fruto de acuerdos políticos transversales, y las constituciones tienden a perjudicar la democracia cuando son fruto de una imposición unilateral, incluso en una Asamblea Constituyente. La experiencia de Hungría, Venezuela por ejemplo, muestran que cuando hay una mayoría que controla completamente la asamblea después salen constituciones donde se restringe la independencia de los jueces, por ejemplo. Eso sería muy malo. Es importante que el clima de acuerdos que se generó ayer se mantenga durante todo el procedimiento.

Las expectativas por el proceso constituyente no deben aplazar la necesidad de hacer una agenda social negociada en el Congreso, con las propuestas del Presidente. Una nueva Constitución no va a resolver muchos de los problemas que están planteándose en la calle».

-La primera pregunta del plebiscito de abril es binaria, sí o no, aprueba o rechaza. Y después tienen que elegir convención mixta constitucional o convención constitucional, ¿qué le parecen las alternativas?

Lo importante, más allá de cuál de los dos mecanismos se va a utilizar, es que los partidos políticos participen en el proceso, y lleguen a acuerdos políticos. El detalle va a ser importante. Una convención mixta puede dar mejores garantías de que se va a producir ese clima de acuerdo y de que los partidos van a participar, pero un sistema electoral bien diseñado para una convención constituyente también podría garantizar eso.

-¿Eso excluye, tal como está redactado el acuerdo, que se pueda ingresar cuotas de género, de pueblos originarios, de movimientos sociales?

-Es importante precisar que el acuerdo tiene un punto que dice que el sistema electoral va a ser similar al sistema para elegir la Cámara de Diputados, pero no responde en la pregunta respecto del número de delegados que va a tener la convención constituyente y eso no es menor, porque si tiene un número muy distinto, vamos a estar pensando en redibujar el mapa electoral con los distritos. Hay muchos detalles electorales que todavía hay que definir. Y respecto a las cuotas, es verdad que en este tipo de procedimientos es común que haya un interés por que distintos grupos tengan asegurado una cierta representación. Si se va a discutir un sistema de cuotas debieran ser cuotas de candidatura, pero no de resultado, porque si estableces un sistema de cuotas de resultado, estarías devaluando las opciones políticas de cada ciudadano cuando va a votar. Pero sí cuotas en las candidaturas, en las listas, podría ser. Si están bien pensadas y negociadas, podría ser una buena opción.

-¿Es posible que se pierda el interés y volvamos a prioridades sociales, o en abril seguiremos igual de interesados en este tema?

-No tengo las herramientas para predecir lo que va a ocurrir, pero las expectativas por el proceso constituyente no deben aplazar la necesidad de hacer una agenda social negociada en el Congreso, con las propuestas del Presidente. Una nueva Constitución no va a resolver muchos de los problemas que están planteándose en la calle. Una reforma de pensiones, al sistema de salud, reformas que apunten a disminuir el costo de vida de los chilenos, son reformas que necesariamente pasan por una agenda legislativa bien financiada, bien pensada y con legitimidad de largo plazo, y las constituciones no pueden dar eso, no están para establecer el detalle de políticas públicas, y no debieran hacerlo tampoco. Es importante que el proceso constituyente no desplace esta otra agenda.

Me parece que lo correcto es que se alcancen acuerdos importantes, porque las constituciones son pactos entre mayorías y minorías y deben ser hechas con suficiente legitimidad transversal.

-Se acordó redactar una nueva Constitución a partir de una hoja en blanco, ¿no se va a usar la actual Constitución?
-El acuerdo fue si iba a ser una hoja en blanco o una actual Constitución, y pese a que los políticos están diciendo que va a ser sobre una hoja en blanco, nada en realidad, es sobre una hoja en blanco. Hoy tenemos instituciones que están rigiendo, cuando vamos a discutir acerca de cómo vamos a rediseñar esas instituciones necesariamente vamos a tener que evaluar cómo están funcionando esas instituciones, y en ese sentido las hojas en blanco no existen, lo único que puede significar una hoja en blanco hoy es que vamos a partir materialmente a partir de un texto que podemos redactar como queramos.

-Pero se van a tener que poner a trabajar sobre algo, ¿qué cree que va a ser «ese algo»?

-El acuerdo político de ayer rechazó la idea de que fuera Constitución del 80 ese algo, pero la verdad es que ese algo es fáctico, práctico, político, y consiste en las instituciones que están funcionando. Hay un dato, si miramos el punto número 7 del acuerdo, que establece que la nueva Constitución va a derogar a la Constitución vigente una vez que la nueva Constitución esté publicada. Si la nueva Constitución no se publica porque fracasaron los acuerdos políticos al interior de la convención constituyente, va a seguir rigiendo la Constitución que hoy tenemos. Pese a que delegados puedan redactar a partir de una hoja en blanco, siempre va a estar el fantasma de que si no se  logra el acuerdo político, la Constitución vigente va a seguir rigiendo.

-¿Que tan a menudo ha pasado que estas comisiones constituyentes terminen convirtiéndose en «monstruos voraces» que terminen «decapitando» otros poderes del Estado o inmovilizándolos o atribuyéndose poderes que no tenían?

-En abstracto uno no puede decir si estos mecanismos son buenos o malos, uno tiene que analizar las condiciones de contexto, y existen experiencias donde se han deteriorado las democracias y avanzado en sistemas autoritarios o semi autoritarios. Eso ocurrió en Bolivia, en Hungría, Venezuela y con matices en Ecuador. Lo que todos estos procesos constituyentes tenían en común es que ellos fueron capturados por un partido o coalición política que se volvió hegemónica, y por eso que la existencia de diversidad de visiones políticas dentro de estos mecanismos es tan importante para asegurar que se van a proteger los derechos de las minorías políticas, eso hace más probable la democracia y la independencia de los tribunales.

-¿Cómo se hace para asegurar que eso no nos ocurra?

-Esto depende mucho de la composición, y cuando tú abres un sistema electoral proporcional como el que se está promoviendo es altamente probable que los partidos políticos actuales tengan un buen nivel de representación, pero eso va a depender del éxito que tengan las campañas de ellos. Me preocupa lo poco preparados que están los partidos de derecha para esto, en particular porque no han sido capaces de construir un relato constitucional. Los partidos de derecha tienen la tarea de crear un relato constitucional. Para qué generar una nueva Constitución, qué es lo que una nueva Constitución va a aportarle al país. Los partidos de derecha tienen que completar este relato para poder ser efectivamente competitivos las elecciones que van a haber.

-La presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe rechazará hacer una nueva Constitución ¿Es una opción esa hoy? ¿que la derecha haga campaña por rechazar?

-Formalmente el plebiscito va a dar esa opción, y como va a dar esa opción, y va a haber gente que va a votar en favor de esa opción, es probable que la UDI represente a un sector que opina eso. Independientemente de eso es altamente probable que esa opción se pierda en definitiva y tengamos elecciones en octubre. Y es ahí cuando la derecha va a tener que estar preparada para tener un relato competitivo en esas elecciones, para que le vaya bien electoralmente. La ausencia de un relato puede perjudicar a la derecha, y un sistema proporcional corregido en algo puede ayudar, de darle representación igual a partidos políticos menos competitivos, pero es algo que debe definirse de acuerdo a la estrategia electoral.

-¿El hecho de que el sistema para la elección de los miembros de esta constituyente sea igual al de las elecciones parlamentarias debiera asegurar la misma representatividad que hoy tienen los partidos o la que van a tener en octubre del próximo año?.

-Uno debiera pensar que sí, pero es difícil poder predecirlo en estas condiciones de crisis, donde las cosas cambian. Y cuando vas a elegir un órgano que va a cumplir una función exclusiva, las personas que van a votar ahí van a estar pensando en cuál es la función exclusiva que va a cumplir ese órgano. Sobre todo, porque el sistema electoral no va a ser exactamente el mismo. Una vez que definas el número de delegados vas a tener que pensar en cuántos candidatos van a competir por cada distrito, y es ahí donde el sistema electoral va a empezar a cambiar. Es imposible que sea exactamente el mismo sistema. Salvo que así se acuerde, es posible que así ocurra, pero pasa primero por definir el número de delegados.

-¿Y el quórum de 2/3 que  fue objeto de diferencias hasta el final, es adecuado o no?

-Me parece que lo correcto es que se alcancen acuerdos importantes, porque las constituciones son pactos entre mayorías y minorías y deben ser hechas con suficiente legitimidad transversal. Estamos discutiendo las ideas fundamentales que van a organizar el poder político y poniéndonos de acuerdo en las reglas básicas del juego. Me parece que un quórum de 2/3 es bastante razonable, y por lo demás, es un quórum que se ha usado en otros países. Es una buena forma de garantizar que sea lo que pase, va a ser fruto de un acuerdo, donde todos los partidos políticos van a tener algo que decir.

-¿Y este quórum tan alto podría significar que si no hay acuerdo en cómo opera el Tribunal Constitucional no quede en la Constitución? ¿O la autonomía del Banco Central?

-El ejemplo del Banco Central puede ser útil. La autonomía del Banco Central está garantizada no solamente a nivel constitucional, también a nivel de la ley orgánica constitucional que regula el Banco. La ley orgánica establece la forma en la que se van a designar los consejeros, la forma como ellos pueden ser removidos , que es la principal garantía de autonomía. Una nueva Constitución que no modifica esa ley podría mantener la autonomía del banco sin siquiera discutir el  problema del Banco Central . Lo que sí va a tener que hacer la Constitución, si es que modifica los tipos de leyes que tenemos, es pronunciarse sobre si se mantienen los tipos de leyes o no. Este problema lo tuvieron con la Constitución del 80, porque la Constitución del 25 no preveía distintos tipos de leyes, la del 80 estableció nuevos tipos de leyes y tenías el problema de que alguien podía entender que las leyes vigentes anteriormente iban a quedar completamente derogadas de forma trágica. Entonces, para arreglar el problema se agregó una transitoria en la del 80 diciendo que los requisitos formales de las leyes se iba a entender, que se iban a cumplir. Ese tipo de transitorias son importantes y hay que prestarles atención, porque de lo contrario podemos terminar con jueces declarando que hay leyes que quedaron derogadas, eso le haría muy mal al país.

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