Colo Colo pagó caro su irresponsabilidad por los contagios de Covid al tener que presentarse con algunos chicos de colegio ante Audax Italiano, que lo venció 2-0. Destaco el profesionalismo y seriedad de los jugadores itálicos, que en ningún momento “sobraron” a sus noveles rivales; muy por el contrario, los respetaron y cuidaron de no hacerles sentir el rigor, ni las fricciones de un encuentro futbolístico. En algunos pasajes los consolaron de los errores en que incurrieron, como fue el caso del portero Fierro.
El tema de U. de Chile ya lo tratamos de alguna forma en el comentario anterior y todos los ligados a este deporte sabemos o intuimos los problemas que vienen desde hace mucho en la tienda azul. Ahora sin duda agudizados por las agresiones sufridas por algunos jugadores de la “U” al término del encuentro ante Curicó con el ingreso al campo de juego de unos 200 mal llamados hinchas para insultar y agredir a los jugadores. La peor parte se la llevaron Pablo Aránguiz y Thomas Rodríguez (hijo del legendario Leo Rodríguez). Como era de esperar, renunció -o lo hicieron renunciar- su técnico Esteban Valencia, el menos culpable del desastre azul.
Entre tanto, U. Católica capitalizó la “baratura” que le ofreció Colo Colo al perder con Audax Italiano. O’Higgins vencía 1-0 hasta el minuto 80’, y haciendo gala de su apodo “Capo de Provincia”, no concretaron al menos tres oportunidades claras de gol, pudiendo haber rematado el partido. Esto lo leyó muy bien el equipo cruzado, y bastó un error para que Zampedri anotara dos goles, más el de Valencia en el minuto 91’, para cambiar la historia del partido. La UC está ahora a dos puntos del líder.
Finalmente, quiero destacar sin pudor el juego que está desarrollando Unión Española, que con un entrenador interino como César Bravo más 10 jugadores de las divisiones inferiores -entre 18 y 21 años- está dando espectáculo y demostrando así que se pueden ensamblar equipos con juventud y experiencia. La escuadra hispana tiene un capital humano en siete u ocho jugadores de las inferiores, de aproximadamente 5 millones de dólares. Ojalá los puedan aguantar un poco más, no como ocurre por ejemplo con la “Joya” Carlos Palacios, que no le ha ido bien en Brasil.
Este fin de semana en el Santa Laura hispanos y ruleteros brindaron un emotivo y luchado encuentro, y la diferencia estuvo en que, ante la ausencia del goleador rojo -el uruguayo Cristián Palacios-, apareció como un rayo Patricio Rubio, anotando tres espectaculares goles, convirtiéndose en el único Hat-Tricks del torneo. Pero nadie dijo nada.
