Albos y Cruzados protagonizaron el encuentro N° 240 en su historia, en que Colo Colo ha sido vencedor en 103 oportunidades, U. Católica en 71 y 66 han sido empates. Si bien se les llama “clásicos», no tiene mayor relevancia el lugar que ocupan en la tabla de posiciones al momento de enfrentarse, como sí ocurre al otro lado de la cordillera: muchas veces, cuando se enfrentan River Plate y Boca Juniors, un triunfo, aunque vayan en los últimos lugares, salvan el año.
Dicho lo anterior, el enfrentamiento de Albos y Cruzados tenía la combinación perfecta porque el resultado condicionaba el camino al título del torneo del fútbol profesional chileno 2021. A seis fechas de su término, U. Católica se “farreó” de manera increíble esta oportunidad. Fueron 37’ en que el cuadro de la franja dominaba el campeonato por un punto arriba del Cacique, hasta que Solari a los 74’ con su gol logra la paridad y vuelve todo a fojas cero. Finalmente Parraguez, en la agonía del partido, convierte el gol del triunfo, tras jugada magistral del novel Joan Cruz.
Siempre después de la batalla somos todos generales. En este caso después de un partido somos todos entrenadores y esta vez, a mi entender, el improvisado pero exitoso técnico de la U. Católica, Cristián Paulucci (87,5 % rendimiento), sí se equivocó en la estrategia en el planteamiento del pleito luego de que Morales errara el penal en el minuto 50. Ahí era el momento de “apretar” a Colo Colo o de poner en el congelador el partido; no hizo ni lo uno ni lo otro. Como no pudo o no supo arrinconar a su rival tras el penal, trató de congelar con los errados cambios, que fueron lo que determinó el resultado final.
Paulucci hizo ingresar a Aued (34 años), Buonanotte (33), Fabián Orellana (36, el histórico) y Leiva (27), todos jugadores con escasos minutos de fútbol y un promedio de 32,5 años de edad; en el caso de Aued saliendo de una grave lesión. Gustavo Quinteros, técnico de Colo Colo, reacciona ante la mala estrategia del rival y hace ingresar a parte de la patrulla juvenil, Vicente Pizarro (18), Cruz (18) y Parraguez (31), jugadores con muchos partidos en el cuerpo a pesar de su corta edad (promedio 22,5). Con seniors a veces no alcanza, como tampoco con los juveniles, pero esta vez a Quinteros le resultó.
Nos trasladamos a Quillota, precisamente al Estadio Lucio Fariña, donde Melipilla hizo la localía ante U. de Chile, derrotándola categóricamente 3-0, con una asistencia de 3.728 espectadores. ¿Qué le pasa a la U? Tengo muchos amigos hinchas (algunos fanáticos) que me preguntan y de verdad no sé qué responder; de otros clubes tengo información, de esas que no salen en la prensa, pero de la U. de Chile, no. Solo antecedentes oficiales como que Carlos Heller vendió las acciones de Azul Azul a una empresa y que su flamante presidente se llama Michael Clark, ingeniero comercial de la U. Católica, carismático y de bajo perfil, hasta ahora. Ya no están en la gerencia deportiva Rodrigo Goldberg ni Sergio Vargas, cargo que ejercieron durante dos años sin éxito para recomponer el cuadro azul. Fueron reemplazados hace unos días por Luis Roggiero. Desde el 2011, la era de Jorge Sampaoli, han ocupado la banca 16 entrenadores. Ustedes comprenderán que eso no tendría importancia si el equipo gana y juega bien, aunque es muy difícil que esto suceda con el descontrol imperante en la tienda Azul.
Hoy Colo Colo ríe y festeja y visualiza la estrella N° 33 a pocos metros, mientras la U. Católica, en un mismo partido pudiendo quedar un punto arriba y puntero, al final quedó a cinco puntos de distancia, hipotecando el cuarto título consecutivo.
