Durante la jornada de este sábado se desarrolló la segunda parte del Primer Congreso Iberoamericano de Liberalismo Cultural, un encuentro organizado por Fundación Libertad, en conjunto con la Fundación Internacional para la Libertad y la Atlas Network, que reunió alrededor de 30 intelectuales y figuras públicas hispanoamericanas que debatieron sobre el estado actual del liberalismo a nivel mundial y sus desafíos.

El evento contó con la presencia de destacados oradores nacionales e internacionales, como el candidato a diputado por el partido opositor al kirchnerismo argentino, Javier Milei, el historiador chileno Mauricio Rojas, el director de la Fundación para el Progreso, Axel Kaiser, y la actual diputada del Partido Popular de España, Cayetana Álvarez de Toledo, entre otros.

No hay un solo país del mundo que se proclame a sí mismo fascista o nazi, y en cambio sí hay fuerzas políticas que se jactan de ser comunistas», afirmó

Álvarez de Toledo formó parte del panel titulado “Libertad o Comunismo: la política española frente a la izquierda”, donde en su primera reflexión afirmó que “no hay un solo país del mundo que se proclame a sí mismo fascista o nazi, y en cambio si hay fuerzas políticas que se jactan de ser comunistas, cuando es un régimen o una ideología que ha costado 1.000 millones de muertos a lo largo de la historia”.

Advirtió además sobre el riesgo de que España cuente con una actual vicepresidenta de gobierno que se autoproclama abiertamente comunista, en referencia a la abogada y política española Yolanda Díaz. “Es una mujer que hace apología del comunismo, y que se refiere a la apasionada defensa de la democracia de la libertad en regímenes como China, Corea del norte, Cuba, entre otros, donde el comunismo sigue vigente causando enormes devastaciones en términos de derechos humanos y represión”, afirmó.

Y el mayor problema, precisó Cayetana Álvarez, “es la gestualidad y la parte casi propagandística de la exhibición de éstas ideas”. Explicó que hace un año y medio “fuimos testigos de la espectacular exhumación del dictador franco, del valle de los caídos, sin embargo, con dictadores vivos de la ultra izquierda, del comunismo o del nuevo socialismo, no se atreven a hacer lo mismo, es decir con Maduro no se atreven. Se atreven con un señor que esta bajo tierra de hace 40 años”, manifestó.

Según la diputada española, “aquí son duros con los dictadores muertos y débiles y blanditos con los vivos”. En este sentido, declaró que todo esto contrasta con lo que hace algunos años el parlamento de la Unión Europea aprobó en su resolución sobre la importancia de la memoria histórica europea para el futuro europeo, la cual condenaba los crímenes cometidos tanto por el régimen nazi, como por el régimen comunista a lo largo del siglo XX.

“En esa resolución los crímenes del régimen nazi fueron evaluados, castigados, juzgados, rechazados y condenados unánimemente, sin embargo, los crímenes del comunismo han pasado prácticamente impunes tanto en lo judicial, como en lo moral”.

La tensión entre el liberalismo y el comunismo

En España, la izquierda y el nacionalismo forman parte de una alianza estructural por motivos históricos, según explicó la experta. “Ambos tienen el rechazo a la libertad y la voluntad de dominio que los une”.

Hay mucha gente de centro derecha que tiene miedo, que acepta el marco y que se adapta a ellos», admitió Álvarez de Toledo

De esta manera, advirtió que el gran problema que tiene España frente a esa alianza es la ausencia de alternativas, es decir, “la mezcla entre el vacío y el péndulo”. En primer lugar, dentro del camino del vacío, hay mucha gente de centro derecha que tiene miedo, que acepta el marco y que se adapta a ellos, para que de alguna manera, una vez estando en el poder puedan cambiar algo. A eso, Cayetana Álvarez le denomina “la política de la resignación, en la cual uno intenta ganar dentro de un marco que está dominado por el adversario”.

En España, por ejemplo, “se ha desarrollado una política de apaciguamiento del nacionalismo en Cataluña y de lo único que ha servido es para que éste se haya ilegitimizado como ideología». En criterio de la periodista, esta política de apaciguamiento, “ha sumido a Cataluña a la mayor crisis de decadencia, precisamente por este avance nacionalista. Este camino no funciona”, enfatizó.

El segundo camino, explicó Álvarez de Toledo, tampoco funciona. El movimiento pendular de un nacionalismo de intentar contraponerlo con otro nacionalismo, «es la tentación del atajo que mucha gente tiene. En la defensa de la democracia y en los principios liberales, no pueden haber atajos”, dijo la historiadora.

El único camino moral y eficaz es el del liberalismo», enfatizó la española

Y agregó que “el único camino moral y eficaz es precisamente el del liberalismo como gran antídoto frente a dos grandes amenazas: la turba de la imposición identitaria, y la tiranía”.

Y por lo mismo, señaló en forma enfática la diputada, que «esto funciona cuando uno es combativo y beligerante en su defensa de la libertad frente al comunismo (….) El partido Popular estaba en un momento de dificultad después de las elecciones de Cataluña, y eso demostró algo muy importante, que es que la gente, no solamente la gente de centro derecha, sino la que voto Isabel Díaz de Ayuso, quiere la libertad”, agregó.

La Convención del Partido Popular

La semana que viene se llevará a cabo en España una convención del partido Popular, en la cual la expositora puso mucho énfasis, pues espera que la instancia sirva precisamente para reivindicar y poner en práctica la necesidad de dar esa batalla cultural en defensa de los grandes principios de la Ilustración y de la libertad.

“Se tiene que dar esa batalla ideológica contra todas las formas de regresión identitaria contra el modelo de la izquierda, porque hay un grave riesgo que yo empiezo a detectar en muchos jóvenes ante el escenario de caos que ven a su alrededor”.

Para Álvarez de Toledo, “la incertidumbre, la falta de seguridad y la segregación de la sociedad en colectivos hace pensar a los jóvenes que la democracia no vale tanto la pena, y que la solución al caos iliberal puede ser un orden iliberal. Hay que conjurar ese riesgo de manera muy clara, y combatirlo en defensa de los principios liberales”, concluyó.

Deja un comentario

Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.