Carol Bown Sepúlveda, mamá de tres hijos y convencional constituyente por el distrito 15 (Rancagua, Codegua, Rengo, entre otras comunas), hace poco más de un año dejó su cargo de subsecretaría de la Niñez para tomar este desafío. Hoy luego de 7 meses de iniciado el proceso, se escucha entusiasta, pero a la vez realista.

 -La Comisión de Sistemas de Justicia estuvo bastante en la palestra, sobre todo por la aprobación de la norma que limita el ejercicio de los jueces, ¿por qué causó tan ruido?

-Lo que se aprobó atenta directamente contra la inamovilidad de los jueces y, por lo tanto, con su independencia. Los jueces deben fallar sin considerar las próximas elecciones o que tan populares son sus fallos sino únicamente en los hechos presentados y la ley. Y en la Comisión se aprobaron dos normas presentadas que van en esa línea, que los jueces jubilen a los 70 años, sacando una generación completa de jueces. Y la otra, que es copiada a la Constitución chavista, que dice que una comisión evaluará en determinado plazo a los jueces de Corte, y nombrará transitoriamente a los mal evaluados.

-¿Y esto qué costo tiene para los jueces en un futuro?

-No solamente tiene como objetivo que un próximo gobierno nombre a todos los ministros posibles, sino que además, jueces y ministros saben que van a poder ser evaluados por el poder político cada cierto tiempo, pierden independencia porque tienen que votar de acuerdo a lo que ellos estiman que puede ser “mayoría”, y de esta forma, no perder su cargo.

-Ya que abordó el tema de los jueces, ¿le pareció apropiado cuando integrantes de la Corte Suprema se pronunciaron públicamente sobre la Comisión? ¿O considera que este tema debió quedar en la Convención?

-En este país estamos acostumbrados a ser muy pudorosos. Entonces, cuando se ataca a los empresarios, no se defienden. Se atacan a los senadores, tampoco se defienden. En la Convención a veces se nos tilda de “locos” (a la derecha) y que siempre estamos contra todo, pero no es así. Por esto, me pareció perfecto que la Corte Suprema lo hiciera, porque no lo hizo en un tono impositivo, sino que desde la experiencia. Ojalá lo hicieran todos.

«Quiero aprovecha de decir que eché mucho de menos que los medios de comunicación y periodistas, salieran a condenar masivamente la propuesta del Partido Comunista del control de medios. Eché de menos que se defendiera al unísono la libertad de expresión».

-A tan solo un día de las votaciones en el Pleno, ¿dónde radica su mayor preocupación?

-Que en vez de pensar qué es lo mejor para Chile, queden de manifiesto animadversiones personales hacia la Corte Suprema. Asimismo, las normas aprobadas que terminan con la igualdad frente a la justicia. Esto implica que la función jurisdiccional se define en su estructura, integración y procedimientos conforme a los principios de plurinacionalidad, pluralismo jurídico e interculturalidad. Esto produce que no exista una jerarquización apropiada. Pese a las advertencias de la izquierda moderada de la independencia del Poder Judicial, los colectivos más ideologizados continúan aprobando normas negativas para el país, y de muy pobre redacción.

-Con respecto al debate del cambio de nombre del “Poder Judicial” por “Sistemas de justicia”, ¿por qué plantearon como sector que no se trataba solo de una cuestión semántica?

-Efectivamente, porque lo que se pretende es crear tribunales paralelos que no dependen de un tribunal superior como la Corte Suprema. Esto podría provocar que una persona pueda escoger si someterse a la justicia común o alguna especial según su conveniencia, sin ningún tipo de control.

-De las normas aprobadas en la Comisión ¿ve opción de alianzas en el pleno y rechazarlas?

-Pienso que deberían haber pocas sorpresas y por distintas razones: Primero porque es un tema bastante técnico, y la mayoría de la Convención va a confiar en lo que se presente al pleno. Segundo, porque todas las normas que se consensuaron en la Comisión de Sistemas de Justicia, estuvieron de acuerdo todos los colectivos menos el Socialista y Vamos por Chile. Si haces el ejercicio y lo llevas al pleno, incluso sumando al Colectivo del Apruebo, no llegamos a 1/3. En ese sentido, veo posible que la izquierda radical alcance los 2/3 en esta materia de principio del Poder Judicial. Luego veremos cómo se da Tribunal Constitucional y Banco Central. Aunque espero sorprenderme.

-¿Qué sensación tiene de su paso por la Comisión?

-A nosotros nos rechazaron todo, todo. Incluso, si era una norma idéntica la votan en contra. Y si alguien que no fuera de nuestro sector osaba votar con nosotros, se desataba el bullying. Al respecto, voy a contar una infidencia: Hay un chat de la Comisión en donde un convencional de Chile Vamos puso que “lamentable se siente la pasada de aplanadora”. A lo que yo respondí irónicamente: «pero cómo, si hubo un diálogo abierto a escucharnos. Solo fue una coincidencia que se nos hayan rechazado 198 propuestas”. Ahí Manuel Woldarsky (ex Lista del Pueblo) puso: «qué bueno Carol, se nota que valoras la democracia…», también en un tono irónico. Le respondí: «Sí, siempre valoramos la democracia. El tema es que nosotros creemos en una carta fundamental que sea representativa de todas las sensibilidades, y no de un resultado circunstancial».

Veo posible que la izquierda radical alcance los 2/3 en esta materia de principio del Poder Judicial».

-Más allá de la comisión, ¿cómo ha vivido el proceso de ser convencional?

-Me gusta y no lo he pasado mal. Aunque los días que ves que te votan todo en contra, que te pasan máquina, sí afecta el ánimo. Sin embargo, al ser minoría también nuestro rol resalta más, y tiene más sentido estar aquí. Lo bueno es que junto a Chile Vamos, y sobre todo la UDI, Republicanos e independientes, siempre hemos actuado muy unidos. Eso hace que uno no se sienta solo. Sí es harta la responsabilidad de defender las normas. Y si algo no resulta, quedarme con la tranquilidad que di lo mejor de mí, propuse y me asesoré.

-¿Y cuál es el momento más duro que ha enfrentado? 

-Hubo en un día completo que estuvimos votando las indicaciones del Reglamento, y que no ganamos nada, nada; lo mismo que nos pasa un poco ahora, pero la primera vez fue un día muy duro. Y mi semana más dura, fue posterior a la segunda vuelta presidencial, y que empezaron las votaciones de los textos, porque pensé que era el poder absoluto de un sector en la Convención. Hasta que empezaron las votaciones y comenzaron a salir voces críticas.

-A propósito, hay voces que piden que el Presidente electo haga un llamado al orden al interior de la Convención, ¿le parece correcto?

-Una Constitución maximalista, que termina con la agricultura, los tratados internacionales, que termina con instituciones, o sea, una refundacional total, puede ser muy malo para Boric. Porque él la va a tener que implementar; no va a poder por falta de recursos y le va a faltar tiempo. Desde esa perspectiva, creo que Boric sí debería intervenir, y tratar de que esto salga lo más razonable posible para que no le rebote en contra.

-¿Se arrepiente de haber dejado su cargo de subsecretaria en el gobierno para ser convencional?

-Para nada. Es uno de los desafíos más relevantes que he tenido y me encanta estar aquí. La única vez que lo pienso dos veces, es cuando se habla de alargar el plazo, sobre todo por el costo familiar.

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