Actualidad Informativa es presentado por:
Publicado el 13 de noviembre, 2015

Carlos Peña e inminente eliminación del 50% de aporte fiscal a universidades: “Esto no es sensato”

Autor:

Uziel Gomez

Hoy se votará en la comisión mixta la reducción del AFI a las universidades para 2016, que este año entregó $25 mil millones a 27.500 alumnos con los mejores puntajes PSU. El rector de la UDP advierte el negativo impacto financiero que tendrá en las casas de estudio que ya incluyeron dichos recursos en el presupuesto.
Autor:

Uziel Gomez

Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Los ministros de Hacienda, Rodrigo Valdés, y de Educación,  Adriana Delpiano, y los parlamentarios de la Nueva Mayoría de la comisión mixta de presupuesto, acordaron ayer aumentar las becas para estudiantes de institutos técnicos, pero como contrapartida reducir a la mitad para 2016 los aportes a las universidades a través del Aporte Fiscal Indirecto (AFI), que cada año beneficia a los 27.500 alumnos con los mejores puntajes PSU y que transfirió este año más de $25 mil  millones.

Esta inesperada eliminación de recursos será votada hoy en la comisión mixta que cuenta con mayoría oficialista, y generaría un complejo escenario para las universidades que ya incorporaron dichos recursos en el presupuesto de 2016.

Esta situación es analizada en extenso para “El Líbero” por el rector de la Universidad Diego Portales, Carlos Peña, entidad que recibió este año $942 millones del AFI por matricular a 1.367 alumnos con los mejores puntajes.

 -La comisión mixta podría aprobar hoy la reducción del AFI a la mitad, ¿cuál es su opinión?

-Sugeriría para analizar este problema hacer una distinción. Una cosa es la evaluación que merece el AFI como instrumento general de política de educación superior permanente y en el largo plazo, y otra cosa muy distinta es el empleo del AFI como una medida para financiar la gratuidad en 2016. Son dos cosas distintas, y creo que uno puede referirse a ellas separando estas dos cuestiones. Si alguien pregunta por la función que el AFI cumple como instrumento de política pública, en el conjunto del sistema universitario, me parece que es bastante generalizada la opinión de que se trata de un instrumento que es bastante regresivo, porque transfiere recursos públicos con rentas generales a las universidades que logran matricular los mejores puntajes, que en términos generales son los alumnos de mayores ingresos del sistema. En resumen, el AFI lo que hace es transferir rentas generales a ese grupo de universidades, entre las que se encuentra la que yo dirijo, por supuesto, que matriculan los mejores estudiantes, que suelen ser, por razones de origen socioeconómico los de mayores ingresos. El instrumento puede estimarse regresivo y creo que hay un general acuerdo entre los actores del sistema que merece ser corregido. La pregunta es la siguiente, ¿resultaría correcto usar ese instrumento del AFI este año, a propósito del debate presupuestario, para rebajar a la mitad del AFI utilizando esa rebaja para ampliar la plataforma de gratuidad para 2016? Yo creo que no, que sería un error.

-¿Por qué sería un error reducir el AFI a la mitad en 2016?

-Porque buena parte de las universidades ya han previsto sus presupuestos contabilizando el ingreso esperado por el AFI como parte de sus ingresos. Sorprenderlas a esta altura restando esa suma podría ser un error que conllevaría graves desajustes en la gestión, especialmente en las universidades que reciben mayor cantidad de AFI. En segundo lugar, me parece que restar el AFI de algunas instituciones y al mismo tiempo pretender que esas instituciones se incorporen a la gratuidad puede ser bastante difícil. Déjeme dar el ejemplo de cualquier universidad. Hay dos de ellas que perciben $4 mil millones al año. Si se rebaja el 50% quedarán con déficit de $2 mil millones que se agregaría a la brecha o el déficit que ya previsiblemente tendrían al entrar a la gratuidad. Recordemos que al entrar en la gratuidad las instituciones ya van a tener que hacer suyo un cierto déficit. Si se suprime el 50% del AFI va a incrementar esa brecha haciendo aún más difícil que las instituciones se incorporen a la gratuidad por más esfuerzo que hagan, especialmente las que tienen AFI de volúmenes importantes. En suma, me parece que en este debate se han confundido dos cosas, la evaluación que como instrumento permanente uno puede tener respecto del AFI, que es en general que conduce, creo que casi unánimemente a modificar ese instrumento; con la cuestión distinta de si  resulta razonable o prudente emplear ese mecanismo para en lo inmediato corregir los problemas de financiamiento de la gratuidad. Me parece que esto segundo sería muy apresurado y causaría serios problemas en algunas instituciones. No digo en la que yo dirijo, para despejar eso desde ya, sino a otras instituciones que perciben una gran cantidad de AFI.

-¿Cuáles serían esos problemas?

-Las universidades financian con el conjunto de sus ingresos, no solo la docencia, sino también investigación que tiene mucha importancia, y junto con ello las universidades realizan actividades de extensión, divulgan el conocimiento. Pensar la universidad solo como si el único desafío fuera dar buena docencia de pregrado y hacer todos los esfuerzos para que sea gratuita en los cinco primeros deciles, puede ser un objetivo que tiende a hacer olvidar otros objetivos igualmente importantes para la salud del sistema universitario en general.

-¿Pensando en el presupuesto del próximo año, en qué podría tener incidencia?

-En esto también hay que cuidar y no exagerar; lo diría así, explícitamente. De pronto algunos rectores tienden a exagerar las cosas. No es cierto que la rebaja de la mitad del AFI conduzca a un descalabro inmediato del sistema universitario. Pero lo que es cierto es que conduce a serios problemas universitarios, y eso lo han dicho varios rectores. La  mayor parte de las universidades han previsto los ingresos del AFI como parte de sus ingresos corrientes y han programado sus presupuestos y actividades en base a esa previsión, y alterar así tan sorpresivamente esa previsión puede resultar dañino. Aunque nada de esto debe hacernos olvidar que el AFI es un mal instrumento en la política de educación superior, porque es regresivo.

 

-¿Cómo deberían hacerse las cosas en esta discusión de gratuidad en la glosa presupuestaria?

-La verdad es que los últimos incidentes han demostrado lo que es bastante obvio, usar la glosa como una manera o medio para promover un cambio radical en la política educacional superior chilena se ha revelado inadecuado, porque estamos discutiendo temas extremadamente complejos, como este del AFI, con la urgencia de resolverlo en cuestión de horas. Es increíble que cuestiones tan complejas de educación superior que involucran la suerte y las expectativas de millones de familias chilenas las estemos debatiendo con la premura de unas cuantas horas. Esto no es sensato.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar: