Mañana comienza una gira presidencial de dos días en la que el Jefe de Estado, Gabriel Boric, irá a tres regiones del sur: O’Higgins, Maule y Ñuble. Las particularidades del viaje: Por un lado, el traslado lo hará en tren, tal como lo hizo Salvador Allende en sus campañas presidenciales, como el recordado «Tren de la Victoria» de 1958. Y, por otro, las paradas serán en zonas en las que, según proyecciones, el Apruebo necesita de un muy buen empujón para superar al Rechazo.

Desde el Ejecutivo, en todo caso, han informado que la gira en tren de Presidente Boric es una forma de incentivar el uso de este medio de transporte. El Jefe de Estado viajará en un tren de la Empresa de Ferrocarriles del Estado.

Gira en tren incluye dos de las regiones con menos apoyo al Apruebo en todo el país

En Ñuble, uno de los destinos del Presidente Boric en su gira en tren, un 35,2% de los electores votaría Apruebo mientras que por el Rechazo se inclinaría un 64,8%. Se ubica así, como la segunda región del país con más bajo apoyo a la opción del Jefe de Estado en el plebiscito, solo por debajo de La Araucanía, donde el porcentaje de los que ven con buenos ojos el borrador de Constitución se sitúa en 34,2%.

El Maule, otro de los tres destinos del Mandatario, se ubica como la cuarta región del país con menos apoyo al Apruebo, con un 40,6% versus un 59,4% del Rechazo.

En O’Higgins, que también se incluye en el itinerario, el porcentaje de apoyo a la opción del oficialismo es más alto: 47%, colocándola como la séptima región con más apoyo al Apruebo a nivel nacional. Claro está, esto hace, en efecto contrario, que sea de aquellas en las que la brecha con el Rechazo (53%) sea más estrecha: 6 puntos porcentuales.

Si se compara con las proyecciones del Rechazo, en Ñuble la distancia entre ambas opciones es de 29,6 puntos, mientras que en Maule es de 18,8.

Estos porcentajes son parte de una serie de cálculos efectuados por el exdiputado y experto electoral Pepe Auth, en cuyo criterio, en el próximo plebiscito, 9,2 millones de electores asistirían a las urnas. Además, las cifras coinciden con las que se manejan en más de una encuesta.

Auth explica en el documento la lógica electoral que aplicó para sacar los porcentajes: «El cálculo está hecho región por región sobre el precedente de la elección presidencial de 2021. Se asume que los que votaron por José Antonio Kast frente a Boric en 2° vuelta se inclinarán por el Rechazo y los que votaron por Boric en 1° vuelta optarán por el Apruebo. Los 2,7 millones que se sumaron a Boric para votar contra Kast en 2° vuelta se distribuirán entre ambas opciones, 75% por el Apruebo y 25% por el Rechazo, mientras los nuevos votantes se distribuyen 60/40 en favor del Rechazo».

Sobre la coincidencia de la gira en tren del Mandatario con la campaña al plebiscito, el historiador Alejandro San Francisco, señala: «En el viaje del Presidente Boric se mezclan dos cosas de naturaleza diferente. Por una parte, los tradicionales homenajes a Bernardo O’Higgins, con ocasión de un nuevo aniversario de su natalicio (este sábado 20 de agosto), y la visita a dos regiones más, en el contexto de las salidas a terreno del Presidente, que se han multiplicado en los últimos meses, por intervención electoral según sus detractores, o por información, según ha sostenido el gobierno».

«En los procesos plebiscitarios constitucionales, históricamente, ha existido un especial despliegue por parte de los gobernantes», agrega al respecto.

En particular, el Ejecutivo ha tomado un rol protagónico en esta etapa. Tanto así, que la Contraloría señaló que el ministro de la Segpres, Giorgio Jackson, «no se ajustó a la necesaria prescindencia que se requiere frente al plebiscito». Esto, en su rol de coordinador del oficialismo para llegar a un acuerdo de reformas en un eventual triunfo del Apruebo. Mismo acuerdo del que el Presidente Boric se declaró garante.

El Tren de la Victoria de Allende

La gira en tren del Mandatario se da justo cuando faltan apenas 17 días para la celebración del plebiscito en el que se decidirá si Chile adopta o no el proyecto de Constitución que redactó la Convención.

Tomada de la Biblioteca Virtual Salvador Allende Gossens en Facebook.
Fuente: Historia Política de la Biblioteca Nacional de Chile

Y uno de los emblemas distintivos en la carrera política de Salvador Allende, figura de admiración por parte del Presidente Boric, fue el uso de trenes para el al menos tres de sus cuatro campañas presidenciales. Una de las más recordadas, aunque en esa ocasión los votos no le alcanzaron para llegar a La Moneda, fue la de 1958.

En esa ocasión, se hizo un cierre de campaña en agosto de ese año, en un viaje desde Santiago hasta Puerto Montt.

Osvaldo Puccio Giesen, quien fue secretario privado del expresidente, cuenta en su libro «Un cuarto de siglo con Allende» que la idea de que las campaña se hiciera en tren había sido directamente del entonces candidato.

«Queremos pedirle una cosa que, creemos, es muy importante (…) Se trata de una gira en tren, que queremos llamar ‘El tren de la Victoria’, como parte de la campaña para la candidatura presidencial, en agosto de 1958», asegura Puccio que dijo Allende.

La elección del tren fue de gran importancia. Aunque ya existían locomotoras eléctricas, se insistió en que la que se usara en la gira fuese a carbón.

«Buscaron una locomotora vieja muy hermosa, la pintaron de negro y la dejaron como nueva. Pusieron adelante un escudo de Chile, y a un lado un letrero que decía ‘Tren de la Victoria’, y al otro lado, uno con una consigna: ‘A todo vapor con Salvador'», se indica en el referido texto, con respecto a los preparativos de aquella gira al sur.

Fueron 11 días y 147 discursos. «En muchas partes el tren tenía que pararse de forma imprevista porque la gente se tendía en la línea. El compañero Allende tenía que bajarse, saludarlos y hablarles», relata Puccio en la publicación, con respecto al efecto que generó en la población el hecho de que Allende se trasladara en tren. La misma fórmula ocuparon en la incursión electoral de 1964.

En la campaña de 1970, en la que finalmente salió victorioso, Allende también se valió del llamado «Tren de la Victoria».

«A un ritmo vertiginoso se recorrió el país, en el Tren de la Victoria, en multitudinarios actos, manifestaciones con decisivas expresiones culturales, recitales, peñas, poesía, teatro, una campaña con un gran componente juvenil, con un Allende rejuvenecido a pesar de las reticencias de algunos escépticos», se indica en «50 años de la Unidad Popular», texto publicado en el semanario El Siglo -del Partido Comunista- el 9 de octubre de 2019.

Boric y su admiración por Allende

No han sido pocos los gestos de admiración que el Presidente Boric ha tenido con respecto a la figura de Allende. En el diseño de su gabinete optó por poner al frente del Ministerio de Defensa a Maya Fernández Allende, nieta del Mandatario socialista.

El 20 de diciembre del año pasado, un día después del triunfo electoral en la segunda vuelta, cuando el entonces Presidente Sebastián Piñera lo invitó a La Moneda junto a los más cercanos de su equipo de Gobierno, el Mandatario electo tuiteó una serie de fotos al respecto, acompañadas por un texto en el que expresó cómo se sintió cuando estuvo frente al busto de Allende.

Luego, en su primer ingreso a La Moneda como Presidente de la República, Boric rompió el protocolo y se acercó a la estatua de Allende que está a un extremo del palacio de Gobierno, para rendirle tributo.

Ese mismo día, en su primer mensaje presidencial en el balcón del Palacio de La Moneda, Boric eligió las palabras que Allende usó para dirigirse al país durante su última transmisión por radio el 11 de septiembre de 1973, para cerrar su primer discurso.

«Como pronosticara hace casi 50 años Salvador Allende, estamos de nuevo, compatriotas, abriendo las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, el hombre y la mujer libre, para construir una sociedad mejor. Seguimos. ¡Viva Chile!», dijo Boric el 11 de marzo de este año, día en que tomó posesión.

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