Este miércoles se realizó en Valparaíso la Cuenta Pública del Congreso Nacional y, entre los invitados estelares, estaba el Presidente Gabriel Boric.

Sentado al medio de la testera del salón de honor del edificio de calle Pedro Montt, el Mandatario escuchaba con atención el discurso del titular de la Cámara de Diputados, Raúl Soto, cuando éste de pronto le lanzó un misil.

“Hace pocos días visité la Araucanía y me vine con una certeza: la inmensa mayoría de sus habitantes quiere la paz, pero sienten que el Estado los ha abandonado en la tarea de construirla. Presidente Gabriel Boric, con humildad y respeto le sugiero visitar pronto La Araucanía. Allá lo necesitan”, dijo, desatando aplausos entre los parlamentarios de Chile Vamos y el Partido Republicano.

El emplazamiento público no le gustó nada al Mandatario y, según algunas versiones, al concluir la ceremonia le habría manifestado su molestia al presidente de la Cámara.

Como sea, al parecer el deseo del diputado Soto no estaría tan lejos de cumplirse.

Grupo de la Escolta Presidencial estuvo en La Araucanía hace 10 días

Según información a la que accedió El Líbero, la Dirección Administrativa de la Presidencia de la República, mediante las resoluciones N° 825 y N° 827 fechadas ambas el 12 de julio de 2022, autorizó “acudir al trato directo para la contratación del servicio de alojamiento para funcionarios del Grupo Escolta Presidencial, en la Región de la Araucanía”.

La primera resolución es para contratar alojamiento entre los días 10 y 14 de julio y, la segunda, entre los días 10 al 12 de julio de 2022.

Ambos documentos, firmados por la Directora Administrativa de Presidencia, Antonia Rozas, señalan que el servicio fue contratado a la misma cadena hotelera -cuyo nombre no será revelado en este artículo por motivos de seguridad- y que tuvo un costo de $772.919 (del 10 al 14 de julio) y de $398.234 (del 10 al 12 de julio).

En ambas órdenes de compra se detalla que el alojamiento fue en la ciudad de Temuco.

El 11 de julio, día en que este grupo de escoltas presidenciales estaba de visita en La Araucanía, el Presidente Boric presentó junto al ministro de Hacienda, Mario Marcel, medidas económicas del Plan Chile Apoya en la comuna de Quinta Normal.

¿Cómo trabaja la avanzada presidencial?

Quienes conocen de cerca el trabajo de “avanzada” que realizan los equipos de seguridad de los Mandatarios, señalan que es común que los escoltas hagan una inspección de la zona que visitará el Presidente entre tres y cuatro semanas antes de concretar el viaje.

Ahí se evalúan en terreno las condiciones y luego un equipo del gabinete presidencial (producción y prensa) visita la zona para hacer el levantamiento de otros eventuales riesgos y delinear la agenda que podría tener el Presidente. Recién a la vuelta de esa visita es cuando el jefe de Estado y su equipo más cercano toman la decisión de realizar o no la gira.

Presidente Boric en su gira por Arica.

Los tiempos que señalan estas fuentes coinciden con lo que se ha hecho en viajes anteriores del Presidente Boric. Por ejemplo, El Líbero pudo constatar que un grupo de la Escolta Presidencial estuvo alojando en la ciudad de Arica entre el 7 y el 10 de junio de 2022, según se detalla en la resolución N° 708 de la Dirección Administrativa de la Presidencia de la República. Y el Mandatario inició su gira por esa ciudad el 28 de junio, 21 días después del arribo de la avanzada de seguridad.

El Líbero contactó al equipo de prensa de Presidencia para saber si efectivamente el jefe de Estado planea un viaje a la zona, pero hasta el cierre de esta nota no hubo respuesta. El día miércoles, en tanto, La Tercera publicó que fuentes en off del gobierno señalaron que Boric visitaría La Araucanía este año, pero después del plebiscito del 4 de septiembre.

El hermetismo no es nuevo: El viaje ultra secreto de Bachelet a La Araucanía

Pero el hermetismo alrededor de los viajes de los mandatarios a zonas eventualmente complejas, no es nuevo. Corría diciembre de 2015 y Michelle Bachelet llevaba casi dos años de su segundo período como Presidenta. Las principales críticas a su mandato -aparte de las esquirlas que recibía por el caso Caval– apuntaban a que aún no visitaba la región de La Araucanía, que por esos días también era asolada por hechos de violencia.

Pero el 29 de ese mes decidió poner fin a su ausencia en la zona y de forma sorpresiva viajó para allá.

Las crónicas de la época señalan que a las seis de la mañana de ese día, Presidencia llamó a un grupo de periodistas acreditados en La Moneda para citarlos al Grupo 10 de la Fach sin mencionarles el destino del viaje al que irían con la Mandataria.

La extrema reserva fue tal, que cuando los periodistas que llegaron al aeropuerto firmaron la hoja de registro de pasajeros, el destino que figuraba era el aeropuerto de Valdivia, en la región de Los Ríos.

Recién cuando ya estaban a bordo del avión fueron informados que irían a La Araucanía.

Ex Presidenta Bachelet en su viaje a La Araucanía de 2015.

El gran herido que dejó este viaje fue el ministro del Interior de la época, Jorge Burgos, quien era el encargado de llevar los temas de La Araucanía y había hecho sucesivos periplos a la zona.

Él fue informado de la gira recién a las 8:15 horas de ese día por la entonces jefa de gabinete de Bachelet, Ana Lya Uriarte -hoy jefa de gabinete de Izkia Siches-, incluso después que la prensa. La diferencia es que él ni siquiera estaba invitado a participar del viaje.

El hecho generó una crisis grande en la Nueva Mayoría, sobre todo en la DC, que insinuó dejar de participar en la coalición. El timonel de ese entonces, Jorge Pizarro, señaló que “tal como se están haciendo las cosas, es imposible seguir”. “Esto se hizo intencionalmente, con un secretismo que es propio de regímenes donde la transparencia no es la característica”, agregó. Al día siguiente informó que Burgos había presentado su renuncia al cargo, pero que Bachelet le había pedido que siguiera.

En su editorial en CNN, los periodistas Mónica Rincón y Daniel Matamala criticaron duramente a la Mandataria por su secretismo y el vocero de gobierno de entonces, Marcelo Díaz, hacía esfuerzos para defender el diseño hecho por Bachelet y su equipo de confianza: “Aquí hay gente que critica porque va y porque no va, le pediría a todo el mundo una actitud más constructiva, una voluntad de cooperar con los desafíos que tenemos como país”.

En la interna de La Moneda se decía por eso días que el completo hermetismo con que se manejó el viaje fue para sorprender a la oposición y así evitar que pudiera “montar shows” en La Araucanía mientras Bachelet estaba allá.

Deja un comentario

Cancelar la respuesta