A menos de un mes de que se realicen las elecciones de consejeros constitucionales este 7 de mayo, la Comisión Experta avanza en su propuesta de Constitución, donde una de las grandes discusiones esta semana se dio en torno al derecho a la salud y en materia de pensiones.
En un nuevo capítulo de Podcast Constitucional, Marcela Cubillos, exconvencional y directora del Observatorio Constitucional de la USS, conversa con Gonzalo Arenas, académico y abogado, y con Bernardo Fontaine, economista y ex convencional constituyente, con quien también abordaron el trabajo de los expertos y la importancia de acudir a votar.
Fontaine hace un duro análisis de cómo ha avanzado la Comisión y anticipa qué podría pasar tras las elecciones. «Vemos que en los expertos, y por seguro en la discusión de los consejeros, van a reaparecer las malas ideas de la Convención, solo que ahora con corbata y con mejores maneras».
Algo en lo que coincide Cubillos, quien señala que “cuando aparece un texto de acuerdo, uno se pregunta cómo se llega a un acuerdo cuando la mitad de este consejo estuvo por aprobar un texto absolutamente contrario a lo que pensamos. O nosotros cedimos algo muy relevante o el resto aceptó tácticamente algo para ir después por lo que quieren. Hay dudas”.
En este sentido, el economista plantea su preocupación por cómo va el proceso. «Los expertos han sido muy sordos y eso es muy equivocado. Echo de menos que los expertos que creen en una sociedad libre y democrática saquen la voz, los veo muy calmados, muy pasivos. Deben defender los principios por los cuales rechazamos el borrador de la Convención”.
Y plantea la importancia de acudir a votar en las elecciones de consejeros. «Todo el partido se juega el 7 de mayo. Hago un llamado a los expertos a que reflexionen, que el borrador sea consistente con lo que las personas quieren”.
Sobre este punto, Cubillos comenta: «Uno percibe que el Gobierno tiene cero interés en que la gente vaya a votar».
Fontaine: “En el tema laboral hay unas normas perjudiciales para que Chile pueda despegar económicamente”
En el detalle de lo que ha propuesto la Comisión Experta, Fontaine explica que existen normas que generan preocupación.
Entre ellas, indica que expertos del Partido Socialista “levantan la idea de eliminar la posibilidad de elegir en salud. Y eso es profundamente equivocado y además es imposible. Hoy hay 7 millones de pacientes Fonasa que compran bonos libre elección y se atienden en la medicina privada, si esas personas fueran obligadas a irse al Estado o a un sistema donde sólo existe como proveedor el Estado, más algunos privados aceptados por el esquema estatal, obviamente no habrá medicina para todos, y tendremos un déficit grande de calidad”.
Por otro lado, respectos a las pensiones, el exconvencional advierte que “la propuesta de la comisión no establece nada sobre la propiedad de los ahorros previsionales, y eso tiene un enorme riesgo, habida cuenta que tenemos un sector de ultraizquierda hace muchos años, que busca echar mano a los fondos de pensiones. Tenemos una amenaza, y la Constitución debe hacerse cargo y decir que lo que esté en cuentas de capitalización individual es del trabajador, es heredable y tiene libertad de elegir a un administrador público o privado”.
Al mismo tiempo, advierte que “en el tema laboral hay unas normas bien perjudiciales para la posibilidad de que Chile pueda despegar económicamente y se desarrolle, porque establece que la negociación colectiva no la tiene el trabajador como es hoy día, sino que es del sindicato. Pero lo más grave es la norma que busca establecer que el sindicato puede negociar con su empresa, pero también a cualquier nivel de carácter nacional o internacional y ahí sí que ya entramos en un mundo enteramente desconocido. Porque el sindicato podría organizarse en distintos niveles, por ejemplo, todos los vendedores de Rancagua o todos los mineros del norte, o todos los mineros de Perú, Chile y Argentina, porque se pueden organizar a nivel internacional. Y ahí uno se empieza a enredar”.
Explica que “esta norma al final busca aumentar la desigualdad, de crear un grupo de trabajadores que ya tiene sueldos más altos y que la gran masa tenga sueldos más bajos, la economía crece menos y todos salimos perjudicados, habría más inflación y más colusión. Es una norma anticuada y no tiene sentido ponerla en la constitución, además es un profundo error”.
En tema medioambiental, Fontaine también dice que “hay un riesgo grande”. Si bien explica que “establece la obligación para el Estado y particulares de cuidar el medioambiente, y eso está bien equilibrado, a diferencia de la Convención que buscaba endiosar los ecosistemas en perjuicio de las personas, he leído que vienen con indicaciones y correcciones al texto que son peligrosas como crear una entidad autónoma que defienda el medioambiente». Apunta: «Eso resulta fatal, porque sería una entidad solamente dedicada a decirle que no todos los proyectos de inversión.
