Este domingo Qatar dio el vamos a la edición XXII del Mundial de Fútbol 2022, el evento más importante del balompié orbital y del show business, que reúne a los más connotados jugadores del planeta en esta industria del espectáculo y también de la política.

Lo que vimos el domingo en el Estadio Al Bayt, fue el espectáculo antes del espectáculo. La ceremonia de apertura del Mundial Qatar 2022 representó el inicio no oficial del esperado campeonato, para después dar pie al pitazo inicial del partido inaugural. La espectacular ceremonia abrió con un mensaje de paz y concordia: «El fútbol une a personas y naciones».

El show de algo menos de 45 minutos cumplió con las expectativas de las 67.372 almas que presenciaron el espectáculo en el estadio y de la mitad de los habitantes del planeta que lo vieron a través de la TV. Esto a pesar de las dificultades que hubo en las semanas previas, con artistas que se restaron del espectáculo y las polémicas restricciones impuestas por el gobierno qatari.

En 92 años de historia del torneo, Ecuador se convirtió en el primer verdugo de un equipo anfitrión en el partido inaugural. Con dos goles de Enner Valencia, el equipo sudamericano doblegó 2-0 al anfitrión de la primera Copa Mundial que se disputa en una nación árabe. El pleito dejó al descubierto la “pobreza” futbolística de Qatar, un equipo alocado, rústico e ingenuo. A Ecuador le bastó muy poco para revelar su superioridad.

En todos los mundiales a partir de la década de los 50, y este no es la excepción, se espera que aparezca una figura rutilante. Este fue el caso de Alfredo Di Stefano, Pelé, Maradona y ahora en el ocaso de Lionel Messi, CR7 y Neymar, sin duda algún jugador los reemplazará. En mi opinión el que asoma para ocupar este trono es el francés de 23 años Kylian Mbappé, que ya ganó la copa en 2018. Esperemos que sea él u otro más desconocido, porque el fútbol lo necesita.

¿Cómo se ve el panorama? La Selección Argentina, con Messi en el último baile, sueña con ser campeón. Si logra levantar esa Copa habrá emulado (ahora sí) a los grandes. Cristiano Ronaldo, ya con 37 años, es una de las figuras, pero es una estrella con más pasado que presente. Empero es y seguirá siendo Cristiano, por su entrega y calidad inigualable. Agreguemos a Neymar, con 30 años, que pretende dar el máximo para ser ese líder que añora Brasil para romper una sequía de 20 años sin ganar un Mundial. Mbappé tiene menos presión, porque a sus 19 años, con una juventud desbocada, ya alzó la Copa en Rusia y viene más experimentado para este mundial.

Este lunes se disputaron tres encuentros: uno del grupo A (Países Bajos 2 vs. Senegal 0) y dos del grupo B (Inglaterra 6 vs. Irán 2 y Estados Unidos 1 vs. Gales 1). No hubo sorpresas y se dio la lógica. Es que, aunque sea odioso de señalar, hasta el momento la valorización del capital humano que tienen los equipos se manifiesta en la cancha.

Por ejemplo, Qatar se valoriza en un 10% del plantel de Ecuador, Irán en un 5% del valor de Inglaterra, Senegal es un 40% de los Países Bajos y por esto el pleito fue más parejo quedando al debe los europeos, y Gales arrima al 58% de USA. Como podemos apreciar, las diferencias son relevantes y los resultados casi siempre se ajustan a la jerarquía y el talento en el valor de cada jugador. A continuación, una tabla comparativa de cada país en su valorización de mercado y su ubicación en el ránking FIFA.

Esto recién comienza, quedan muchos partidos por delante y de seguro veremos varias sorpresas. Aunque nuestra selección chilena no participe, disfrutemos de esta fiesta planetaria.

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