El recién pasado viernes se cumplieron dos décadas desde la implementación del denominado “Corralito” en Argentina. Hundidos en una crisis inflacionaria, con desconfianza en las instituciones y una fuga de capitales hacia otras naciones, el 3 de diciembre de 2001 la Casa Rosada decidió aplicar una de las medidas más controvertidas de la historia del país vecino. El decreto, patrocinado por el entonces mandatario Fernando de la Rúa y el ministro de Economía, Domingo Cavallo, tenía como objetivo evitar el colapso del sistema financiero.
La medida restringió los movimientos bancarios y prohibió a las personas sacar más de 250 pesos argentinos semanalmente, monto que no era suficiente para satisfacer las necesidades básicas. El episodio tensionó las relaciones en el país y profundizó la crisis que finalmente terminó con la salida del exmandatario del cargo el 20 de diciembre del mismo año.
La académica y analista argentina Eleonora Urrutia recuerda el impacto de esta medida y reflexiona sobre las posibilidades reales de que esto pudiese replicarse en Chile ante un mal manejo económico.
Urrutia explica que el Corralito fue una medida monetaria para frenar el proceso hiperinflacionario en que estaba envuelta en ese tiempo la economía Argentina. “(Raúl) Alfonsín entregó el gobierno en julio del ’89 y ese año hubo 5.000% de inflación. Menem en su primer año y medio no logró frenar la inflación generando una expectativa muy negativa en la gente hasta que finalmente asume como ministro de Economía Domingo Cavallo e introduce esta regla monetaria”, dice.
Y es que la convertibilidad del peso argentino frente al dólar funcionó de la misma manera que había funcionado la caja de conversión en la Argentina hasta la creación del Banco Central en 1935, donde un peso argentino pasaba a ser convertible a un dólar. “Uno puede estar o no de acuerdo con este esquema de caja de conversión y lo digo porque se demonizó a lo que fue la convertibilidad y la paridad con el dólar, pero el punto es el tipo de cambio al que se entra. Si se elige un peso sobrevaluado artificialmente, lo que va a pasar es que se incentivan artificialmente las importaciones y se castigan las exportaciones, eso fue lo que pasó”, asevera la académica.
¿Puede Chile terminar con un “Corralito”?
La definición del próximo Presidente de la República –el 19 de diciembre– repercutirá en el bolsillo del país, al igual que sus propuestas en materia de pensiones. Hay quienes advierten que iniciativas como la del candidato de Apruebo Dignidad que quiere terminar con las AFP y cambiarlo por un sistema público y autónomo podría ser perjudicial. Una propuesta que podría terminar en un “manotazo” a la economía, tal como lo describió el excandidato Franco Parisi.
El pasado 30 de noviembre, el líder del Partido de la Gente, acusó que “el programa económico del señor Boric es muy malo, pero muy malo, porque está presumiendo un aumento del gasto fiscal, impuestos que no los va a recaudar, el déficit fiscal va a ser creciente y con una huida significativa de fondos”.
“Deja decirte que ya en este gobierno del señor Piñera, que ha sido pésimo, se han ido de Chile US$ 60.000 millones. Eso habría quebrado a cualquier país de Sudamérica. Chile está en una situación crítica financieramente, quizás yo no lo expresé lo suficientemente claro en la campaña, por eso no da lo mismo a quién se elija”, añadió Parisi.
Escuche a Parisi: Boric le dará un «manotazo» a TUS fondos previsionales https://t.co/21brQRc77G
— Tere Marinovic Vial (@tere_marinovic) December 1, 2021
El manejo de los fondos y el riesgo de que se pudiera acudir a los ahorros de la nación para solventar los gastos, genera incertidumbre sobre si se podría o no desencadenar medidas extremas similares a las de Argentina.
Urrutia descarta que Chile pueda vivir un “Corralito” –debido a que no habría problemas con la conversión–, sin embargo, advierte que sí podría haber una similitud con la situación ante la posibilidad de que se desencadenara una crisis del sistema de inversión acompañada de malas pensiones y desempleo.
«No veo un corralito en Chile, como pasó en la Argentina, pero sí por un tema de quiebre del sistema de inversión, que implica malas jubilaciones y pensiones y por otro lado un inmenso desempleo», dice @EleonoraUrrutia en #MiradaLiberoenAgricultura
— El Líbero (@elliberocl) December 3, 2021
Y es que en su momento, el país trasandino registró un incremento en el gasto público, de impuestos y al mismo tiempo que el alza en la carga laboral. “Eso sí puede pasar en Chile y, de hecho, si uno ve las curvas de Chile de crecimiento, a la baja, del incremento del gasto público al alza, incremento de impuestos al alza, barreras de ingreso también”, plantea Urrutia. Asimismo, explica que “el contexto más lento y con muchísimo más stock acumulado es el mismo. Chile está siguiendo el camino de Latinoamérica, eso está clarísimo. Chile hace diez años crece poquísimo, 2% anual que en términos per cápita es igual a cero”.
“2001: El impacto del Corralito”
A 20 años del episodio que marcó el bolsillo de los argentinos, el domingo 5 de diciembre se estrenó “2001: El impacto del Corralito”. El documental que fue emitido por History Channel a las 21.00 repasa una de las medidas más polémicas que desató una crisis institucional en el país trasandino bajo el gobierno del expresidente de la Rúa.
El film relatado por el actor Ricardo Darín, tuvo su primera emisión el pasado miércoles 1 de diciembre por VOD. La historia, que en un principio había considerado la aparición de Darín en cámara, relata durante una hora el antes y el después de la crisis política. Cuenta con el testimonio de los protagonistas y figuras políticas clave del momento como Domingo Cavallo, el exvicepresidente Eduardo Duhalde, la exministra de Desarrollo Social argentina Graciela Fernández Meijide y la economista Cecilia Todesca Bocco. Además, de la mirada de analistas, periodistas y funcionarios de la banca de ese entonces.
En una conferencia de prensa reseñada por El Mercurio, el reconocido actor argentino, quien ya había participado en proyectos con History, habló sobre su experiencia en el periodo y en particular la de su fallecida madre, quien fue directamente afectada por la pobreza tras la pérdida de sus fondos en el banco. Sobre el material, aseguró: “Uno cree que tiene almacenado en su disco rígido todas las experiencias propias y ajenas, escuchadas y comentadas. Pero, basta recorrer este documental para darse cuenta de que nuestra capacidad de almacenamiento no alcanza para retener todo lo que ocurrió”.
“Es doloroso recordar, pero mucho más doloroso es no tener memoria porque afecta al presente y al futuro; afecta a nuestros niños, a todas las sociedades. La experiencia que atravesó la Argentina en todo su conjunto a partir de lo que ocurrió en esa fecha ojalá nos pueda servir hacia adelante para intentar no cometer los mismos errores”, añadió.
De su madre y los estragos que el Corralito causó recordó: «Mi madre murió hace tres años. Hasta el último de sus días, estuvo todo el tiempo preguntándome si existía alguna posibilidad de recuperar el dinero que había perdido en un banco. Cuando faltaban algo así como un mes y medio para que se produjera su muerte -ella estaba muy deteriorada, físicamente estaba realmente mal-, con Florencia, mi mujer, decidimos mentirle. Mentí descaradamente, solo para intentar tranquilizar un poco su alma, porque ella siempre estuvo angustiada por haberse sentido robada, estafada, atropellada, humillada, y le dije que todo lo tenía en manos de unos abogados y que me habían dado esperanza de que eso se podía solucionar. Si hubieras visto el brillo de sus ojos en el momento en que le dije eso, entenderías hasta qué punto, creo, esa fue una mentira piadosa que le vino bien».
