Publicado el 01 de enero, 2020

20 personajes eligen las noticias que quieren ver (y las que no) en 2020

Autor:

El Líbero

Les gustaría ver nuevos liderazgos que logren canalizar la demandas sociales o que vuelva a florecer la Plaza Italia. Sus mayores temores son que se normalice la violencia y se desplome la economía. Son parte de las respuestas que un grupo de líderes de opinión respondió a El Líbero sobre qué desean que ocurra en 2020 y qué esperan que no suceda.

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El Líbero

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Ellos son columnistas recurrentes de El Líbero, panelistas del programa radial La Mirada Líbero en Agricultura y del espacio de televisión 2020. Más que una decisión, que han observado con atención lo que fue el 2019 y que sus voces seguirán siendo influyentes en este 2020 que comienza. 

El Líbero los invitó a que imaginaran las noticias que les gustaría ver y las que preferirían que no ocurrieran en el año que comienza. Mariana Aylwin, José Joaquín Brunner, Cecilia Cifuentes, Max Colodro, Sylvia Eyzaguirre, Germán Concha, Natalia González, Jorge Fantuzzi, Vanessa Kaiser, Patricio Navia, Pilar Molina, Darío Paya, Michelle Labbé, Rafael Rincón, Andrea Rotman, Alejandro San Francisco, Eleonora Urrutia, Ernesto Silva, Valentina Verbal, José Antonio Viera Gallo; entregan acá sus opiniones.

Mariana Aylwin

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «Sería que surgieran liderazgos políticos capaces de impulsar un acuerdo político amplio, que permita encauzar las demandas sociales más urgentes y el proceso constitucional, por la vía institucional, aislando la violencia y contribuyendo a mejorar la tan deteriorada convivencia democrática».

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Lo que no puede pasar es que esta crisis se haga permanente con manifestaciones violentas que degradan nuestra democracia y que harán imposible cumplir los anhelos de más justicia, igualdad y dignidad para todos».

José Joaquín Brunner

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «En realidad, se trata de esperar contra toda esperanza, pues no se ve que el año 2020 vaya a ser pródigo en buenas noticias. Una buena noticia sería, por ejemplo, que nuestra clase gobernante -Presidente, su equipo, coalición oficialista, Parlamento y partidos de oposición, gremios empresariales y de trabajadores, medios de comunicación y formadores de opinión- ha superado las  querellas subalternas y se ha volcado enteramente a buscar una solución a la crisis, reencauzando las energías de la calle y reaccionando categóricamente contra la violencia, con los medios del Estado de derecho. Otras buenas noticias que se pueden esperar contra toda esperanza: Carabineros cuida eficazmente el orden de las ciudades y es aplaudido por un trato impecable de los DD.HH. Colegios y universidades trabajan normalmente y cumplen con el calendario curricular previsto. Zurita gana el Nobel.

La mala noticia que desearía no ver en 2020 «Que la economía se desplome y el desempleo aumente, golpeando sobre todo a jóvenes y mujeres. Que el acuerdo constitucional se deshaga en medio de acusaciones y réplicas entre dirigentes políticos y aumente la crispación y confusión dentro de la clase dirigente. Que la confianza en las instituciones caiga por debajo de cero en las encuestas de junio próximo y se acerque aún más el invierno polar».

Cecilia Cifuentes

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «La buena noticia para mí sería que la opción ‘Rechazo’ obtuviera al menos un 40% en el plebiscito de abril.

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Que que continuara la violencia, es decir, que siguiéramos en un contexto de ausencia de Estado de Derecho».

 

 

Max Colodro

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «Espero que este 2020 puedan generar una base de acuerdos y de entendimiento, que permita encauzar la crisis actual por vías institucionales. Que los actores políticos hagan todos los esfuerzos necesarios para disminuir la polarización y se logre restablecer una auténtica amistad cívica».

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Mi principal temor es que prevalezca la violencia, que el odio y la intolerancia terminen de debilitando la convivencia y dañando la democracia. Creo que estamos en un momento crucial, y que el año que se inicia marcará, para bien o para mal, el destino de Chile por mucho tiempo».

Sylvia Eyzaguirre

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «Que el país pueda recuperar la paz por la vía democrática logrando encauzar las demandas ciudadanas. Si no recuperamos la paz, la amistad cívica, la seguridad, entonces nuestra democracia seguirá deteriorándose, la economía seguirá decreciendo afectando a todos, pero en particular a las familias de nivel socioeconómico bajo y medio. La historia no se cansa de mostrarnos los destinos poco felices que tiene la violencia. Además, en un ambiente de violencia resulta imposible recuperar la confianza, avanzar en una agenda social y constitucional».

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Que vuelva a surgir la violencia asociada con nuevas vulneraciones a los DD.HH. y ello ponga en riesgo el plebiscito de abril. El miedo es mal consejero, pero este es una reacción lógica a la violencia. Sería lamentable que muchas personas optaran por rechazar la posibilidad de construir una nueva Constitución solo por el miedo impuesto por la violencia».

Germán Concha

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «Que la opción rechazo ganó el plebiscito de abril».

 

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Que no se pudo terminar con la violencia».

Natalia González

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «Que como sociedad podamos volver a tomar conciencia (y acción, en consecuencia) respecto de lo importante que es respetar la institucionalidad vigente y el resguardo del orden público, sin matices. En la medida que los chilenos volvamos a valorar o revalorar y a respetar las normas que nos permiten convivir en sociedad, así como a nuestras instituciones democráticas y aquellas que facultan que éstas se desenvuelvan, tendremos más posibilidades de retomar cauces de normalidad y de recuperar los espacios públicos, todo lo cual es muy necesario para el buen desenvolvimiento de todos los actores en democracia. Las personas y los distintos grupos intermedios de la sociedad necesitan del apego a estas reglas para poder desarrollar sus proyectos de vida, sus fines organizacionales y sus emprendimientos en paz. La estabilidad y el cumplimiento de las reglas del juego son, además, la base imprescindible para que nuestra economía vuelva a funcionar y así volver a brindar trabajo y oportunidades a todos, sobre todo, a quienes las han perdido desde el estallido de violencia que ha tenido lugar desde el 18 de octubre de 2019. Sin ello, lamentablemente Chile será un país mas pobre y desigual, que es justamente uno de los objetivos que toda la clase política se ha puesto como meta el superar».

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Definitivamente, que la anomia y violencia imperante se extienda e intensifique, pues ello tiene una serie de ramificaciones negativas para la vida en sociedad. 2020 será un año muy importante con diversos procesos en que los chilenos manifestaremos nuestra voluntad con el voto. Desde mi perspectiva, si la violencia sigue el curso actual (tomándose no solo los espacios públicos sino también las sedes símbolo de la democracia) no es concebible que estos procesos se realicen. Bajo amenazas y presiones simplemente no es posible el ejercicio deliberativo, ni la convivencia social, ni el progreso».

Jorge Fantuzzi  

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «Se me hace muy difícil pensar en posibles buenas noticias para el 2020 que no estén relacionadas con la contingencia política nacional (la única que se me ocurre es que la UC salga tricampeón). Sin duda, la mejor noticia que nos podría llegar el próximo año es la esperada paz, que retomemos el diálogo sensato y que se condene transversalmente la violencia. Espero con ansias que los políticos den el ancho a las exigencias del próximo año, que sepan conducir democráticamente según sus preferencias y que se debata con respeto y seriedad con los que piensan distinto».

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Creo que es difícil, pero espero que la economía no se vea tan mermada como se espera. Sería una excelente sorpresa. Están en juego emprendimientos, empleos e ingresos familiares de muchos chilenos. Ojalá que las noticias vengan a ajustar al alza las pobres expectativas que tiene el mercado para el próximo año. Tal vez el desempeño de los mercados internacionales nos puede dar un empujón para mitigar los efectos de la crisis política y social chilena. Lamentablemente eso no depende de ninguno de nosotros».

Vanessa Kaisser

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «Dado que no podremos salir de esta crisis ni cambiando la Constitución ni satisfaciendo las demandas sociales, en vistas a que esta es, ante todo, una crisis moral, la buena noticia que se espera para el 2020 es una condena absoluta de la violencia y todas sus formas. La presión de millones de chilenos por terminar con la impunidad de los violentos llevará a un cambio de quienes hoy en los medios la promueven o alientan. De esta crisis Chile habrá aprendido que los medios sí distorsionan los fines y que cuando se trata de la violencia, su despertar y legitimación, solo conduce a mayores niveles de sufrimiento e injusticia. Esta nueva experiencia compartida exigirá de las autoridades una posición firme ante quienes atenten contra los derechos de los demás. Las funas tendrán consecuencias, los vándalos pasarán varios meses presos, los delitos de cuello y corbata, incluida la corrupción política, serán drásticamente sancionados. Para que este Chile nuevo emerja de los escombros, será necesaria una reforma profunda al aparato judicial. Los cargos tendrán nuevos nombres y las voluntades el sello que, hasta ahora, ha quedado en el olvido: la justicia es el pilar de nuestra convivencia democrática. Cuando este pilar se desploma el poder lo tienen que ejercer otros; y ya sabemos lo que eso significa».

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Un derrumbe estrepitoso de la economía abrazado a un descontento social que redunde en un mayor debilitamiento de nuestra democracia. Es altamente improbable que no paguemos los platos rotos por el legado de Bachelet y sus reformas inspiradas en la retroexcavadora y por la destrucción de miles de pymes, además de la incertidumbre en que ha quedado sumido nuestro país. De ahí que las posibilidades de la gente a ver mejorada su calidad de vida sean pocas. El Presidente Piñera se equivoca cuando afirma que lo peor de la crisis ya pasó. Sobre todo si vemos que las dinámicas violentas están desgarrando el tejido social. Pareciera como si, de un día para otro, el país hubiera sido afectado por una fiebre fascista enfermando a parte de la ciudadanía. Pero la verdad es que ese tipo de enfermedades no existe. El fascismo que hoy impide sesionar en el Congreso, transitar por las calles o la libertad de cátedra, ha sido parte integral del currículum escolar en las últimas tres décadas. Es esta forma de praxis política la que destruye democracias y termina por instalar totalitarismos como lo anhela y reconoce parte de nuestra izquierda. La crisis económica va a sumar descontento y proveerá de nuevas justificaciones a las consciencias de las personas que hoy se creen con el derecho de agredir a quien tenga la mala suerte de cruzarse en su camino. El aumento incesante de los niveles de violencia sumado a un poder judicial fallido, es la receta de una tragedia mayor».

Patricio Navia

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «Que se reduce sustancialmente la tendencia del calentamiento global y se reducen los efectos negativos del cambio climático. Más allá de los problemas políticos o económicos que tengamos como país, el cambio climático es el principal desafío que tenemos por delante. No sacamos mucho con pelearnos sobre si construir una casa nueva o mantener la casa que ya tenemos (debate constitucional) si el terreno que habitamos se hace cada vez más inhabitable».

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Que en Chile se normalice la violencia y que, para fines de 2020, el símbolo de esa normalización sea que la Estación Baquedano del Metro ya nunca más volvió a abrir».

Pilar Molina

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «Que Chile retome la normalidad. ¿Qué significa eso? Que haya seguridad respecto al trabajo, la movilidad, que haya un horizonte cierto que permita reactivar la construcción, iniciar  proyectos nuevos, invertir y soñar. En suma, que se retome la confianza quebrada. Que el Congreso se haga cargo de la agenda social y constitucional sin demagogia y seamos un mejor país que antes del 18 de octubre. Más empático con los que han visto frustradas sus expectativas y más sobrios.

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Que el 18 de octubre solo haya servido para convertir Chile en un peor país, más fracturado, sin contención frente a la rabia y la violencia. Que el año 2020 marque el regreso de Chile a Latinoamérica con el deterioro progresivo de las instituciones y la política, la economía y todos los indicadores sociales. Que sea el año en que probemos que podíamos ser peores y no los mejores de América Latina en todos los aspectos. Que el proceso constitucional se convierta en una funa, la economía en un tobogán y todo ocurra bajo la apuesta complaciente de la izquierda, pensando todavía que podrá cosechar si alienta que Chile evolucione al estado de cenizas. Después de tanto trabajo para que salgamos todos adelante, esa es mi pesadilla».

Darío Paya

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «El novelista cubano Leonardo Padura le atribuye a Trotski haberse preguntado si es que algo podría ‘alterar la conciencia de un país ya deformado por miedos, consignas y mentiras’. La buena noticia que espero: que el país reaccione a tiempo».

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «La constatación de un hecho: la nueva década encuentra a Chile maniatado por miedos, consignas y mentiras».

Michelle Labbé

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «La buena noticia, o más bien el signo de esperanza que deseo se muestre este 2020 es que florezca la ex Plaza Baquedano, hoy plaza de la indignidad, para convertirse en una verdadera plaza de dignidad. Eso a mi juicio implicaría que vuelve la esperanza a nuestros corazones y para ello es necesario que la economía chilena, que hoy va en caída, vuelva a crecer, renovando las esperanzas de que podemos ser un país mejor para todos. Sin crecimiento no hay ni redistribución, ni evolución. Necesitamos crear riqueza para todos, porque es demasiado fácil generar pobreza y de eso hemos sido testigos todos en los últimos meses del 2019″.

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Que la violencia y el deseo por anarquía se tome el año, impidiendo el ejercicio de la libertad al resto de los chilenos. Libertad de trabajar en paz, libertad de transporte, libertad de opinar distinto, etc. La violencia seguiría minando la institucionalidad de nuestro país, y con ello minando las bases de un país mejor para todos».

Rafael Rincón

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «Me gustaría que el año que viene -dando por obvio y asumido que queremos avances hacia la paz en Siria, en Iraq, etcétera- se produjeran al menos dos cosas: la primera tiene que ver con más cambios y más rápidos en la región del Golfo, especialmente en Arabia Saudita (Emiratos Árabes Unidos lleva mucha más ventaja), y un cambio definitivo o un hecho decisivo en Irán, en particular hacia el fin del régimen teocrático».

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Lo peor que podría pasarle a Chile en 2020, cualquiera sea el resultado del plebiscito de abril, es extender la agonía, incluso con violencia y más debates inconducentes. O, peor aún, conducentes de seguro al fracaso y a la mediocridad. Si todo el liderazgo, de izquierda a derecha y en todos los ámbitos -intelectual, político, de partidos, medios, etcétera-, se queda entrampado en las arenas movedizas de la ideología y en delirios refundacionales, simplemente se hundirá y nos hundirá a todos. Esto es evitable, pero también posible. Ya las cancelaciones de la APEC y la COP25 fueron muy graves por el golpe a la imagen y a la confianza del país. Y esto no afecta solo a la élite empresarial y política, como algunos creen, sino a cada ciudadano y con efectos en el futuro cercano. En suma, si la agenda de los próximos meses o años desvía la atención de los desafíos globales más trascendentales, mientras el mundo sigue su curso, Chile arriesga seriamente su posición y su porvenir. Es necesario que 2020 sea el año en que el liderazgo madure y reenfoque responsablemente las cosas e incluso logre un consenso sensato sobre la aspiración nacional y la visión como país. Ojalá sea el año en que se asuma con seriedad lo urgente y lo trascendente, pues lo decisivo pasa por una discusión estratégica sobre nuestro futuro, mas no ideológica».

Andrea Rotman

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «Que la Reforma al Sistema de Pensiones se apruebe y logre mejorar tanto las pensiones actuales como la de los futuros pensionados, con cambios que tengan un efecto real sobre las mismas, especialmente para las mujeres, la clase media y de las personas que hoy reciben una baja pensión. Acompañado a este cambio, sería muy positivo que la Reforma Laboral también se apruebe y permita una mayor flexibilidad, condición básica para que mejore la productividad y favorezca el empleo de mujeres, jóvenes y adultos mayores para quienes el acceso al mercado laboral ha sido más restringido. 

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Que se apruebe el cambio de la Constitución con hoja en blanco y la Asamblea Constituyente y perdamos meses o años discutiendo en el Parlamento qué va o no en la nueva Constitución, y no se hagan las reformas y los cambios legislativos necesarios para responder a las legítimas demandas sociales relacionadas con las pensiones, la salud, seguridad pública, educación, etc. Si además continúa la violencia y los desórdenes públicos que alteran el Estado de Derecho, sería un escenario muy negativo para el país, con altas probabilidades de llegar a tener un desempleo sobre 2 dígitos, una baja importante en la inversión nacional y extranjera, una mayor incertidumbre, inflación y recesión».

Alejandro San Francisco

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «La mayor esperanza social es un avance sustancial en dos ámbitos cruciales para el desarrollo futuro del país. El primero, una modificación positiva en las pensiones, que permita ahorrar más y que parte de ese ahorro -de los grupos de mayores ingresos- vaya parcialmente a un fondo solidario, para beneficiar a quienes reciban menos en sus últimos años. El segundo es una disminución del aparato estatal, específicamente de la cantidad de ministerios (se podrían eliminar al menos unos 5) y de programas mal evaluados, que faciliten destinar recursos desde el gasto político al gasto social. El objetivo de ambos sueños es el mismo: mejorar la calidad de vida de nuestros compatriotas»

La mala noticia que desearía no ver en 2020:  «El mayor temor es que reflote una escalada de violencia social, que contribuya a una mayor polarización y, eventualmente, a la ruptura del régimen democrático en el país. En una sociedad, donde el Estado de derecho está muy horadado, las expectativas están a la baja y las instituciones están desprestigiadas, cualquier error grande o grave puede conducir al despeñadero. En este sentido se requiere sabiduría y altura en la clase política, en la prensa y en la sociedad civil, de manera de dejar atrás los fantasmas del populismo, la justificación de la violencia y la destrucción, el individualismo y el odio.»

Eleonora Urrutia

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «La buena noticia para el 2020 sería que el mundo continúe progresando y combatiendo la pobreza y las enfermedades en los sectores más postergados. Como dice el Informe para el Desarrollo de las Naciones Unidas 2019, durante la década que termina ‘la brecha en los estándares básicos de vida se fue estrechando, con un número sin precedentes de personas que están escapando de la pobreza, del hambre y de la enfermedad’. El Banco Mundial reporta que la tasa de extrema pobreza global cayó a más de la mitad, del 18,2% al 8,6% entre 2008 y 2018; y por primera vez, más de la mitad de la población del planeta pudo ser considerada clase media. El progreso en salud es también remarcable: la expectativa de vida creció más de tres años en los pasados diez, la mayor parte debido a la prevención de la mortalidad infantil la que ha sido reducida en más del 90% para muchos países. ¿Acaso estos logros han sido conquistados a costa del medio ambiente? No, los países desarrollados han comenzado a disminuir sus niveles de polución y por ello las muertes por contaminación ambiental han disminuido un quinto entre 2007 y 2017. El mundo no es perfecto, pero de todos los escenarios que hemos conocido éste es el mejor que hemos vivido como especie y la esperanza es que continúe mejorando».

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Algunos países en Occidente, Chile entre ellos, no aprovecharon en plenitud estas oportunidades que existieron en las sociedades en las que primaron las buenas ideas y políticas correctas y, dadas las condiciones políticas imperantes tampoco veremos a un Chile pujante que beneficie a los más postergados como en otras décadas durante el 2020. Será un año de incertidumbre gobernado por la diatriba política y los conflictos sociales y bajo tales condiciones el progreso no está garantizado, pero esperemos no ver el peor escenario en el que los insaciables políticos y las facciones más violentas de la sociedad impidan que los chilenos construyan más rápido de lo que ellos pueden malgastar y reparen más rápido de lo que pueden destruir».

Ernesto Silva

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «Esperaría (aunque sea difícil de lograr) que los líderes de los partidos políticos de oposición cambien de actitud y se comprometan con generar un clima de diálogo, tolerancia y sensatez que contribuya a las certezas mínimas para el proceso constituyente y para recuperar las confianzas y la actividad económica».

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Un aumento en el desempleo y una baja en los ingresos de los hogares, porque ello sería un golpe muy fuerte a muchas familias de clase media y vulnerables, y haría más difícil remontar el momento que está viviendo el país».

Valentina Verbal

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «La verdad, estoy muy pesimista sobre el futuro de Chile, pero espero que el país se pacifique y que vuelva a ser un país estable. Que, después del proceso constituyente, no existan diferencias insalvables entre las fuerzas políticas. Que se vuelva a la era de los consensos fundamentales sobre la democracia y el modelo económico-social».

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «No obstante lo anterior, mi temor es que Chile siga la senda de mediocridad que, históricamente, ha caracterizado a América Latina. Quizás no lleguemos a ser otra Venezuela, pero sí es muy plausible que seamos una nueva Argentina: un país con un gran potencial, pero con una clase política absolutamente populista y poco seria en lo que a la gestión económica se refiere».

José Antonio Viera-Gallo

La buena noticia que me gustaría ver en 2020: «Un debate serio y convergente en la Convención Constituyente que concluya en una Constitución ampliamente concordada, que sirva de casa común de todos en una nueva etapa de progreso compartido, y se abra la posibilidad de un gobierno progresista en 2021″.

La mala noticia que desearía no ver en 2020: «Que la protesta violenta conduzca el descontento y fuerce un cambio traumático de gobierno que lleve al país a un período de fuerza o a una inestabilidad estéril. Que la espiral de violencia ciegue los espíritus, impida el diálogo y deje frustradas las demandas populares de justicia y solidaridad».

 

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