Estimado Vladimir:
Gracias por tus amables palabras en relación a mi reelección como Presidente de los Estados Unidos. Se trata de un desafío enorme.
En relación a la guerra con Ucrania, o lo que tú llamas “Operación Militar Especial”, te quiero decir lo siguiente.
Creo que fue un error de tu parte. Estimo sinceramente que, si yo hubiese sido el Presidente de los EE.UU., no habrías tomado una decisión y llevado a cabo una acción de esa naturaleza. Pero eso es pasado. Quiero hablar del futuro.
Esa guerra debe terminar. No te equivoques conmigo. Soy de la opinión de que la alianza transatlántica con Europa ha contribuido decisivamente a la paz y seguridad en los últimos 70 años. He tenido diferencias con los líderes europeos, especialmente sobre la contribución financiera a su propia defensa, pero no los voy a abandonar.
Tú has hecho una propuesta que pasó desapercibida, pero que puede ser la base para el cese de hostilidades y el fin de la guerra. Tú propusiste que Ucrania debería abstenerse de ingresar a la OTAN y que debía respetarse la adhesión de Crimea y las dos provincias del Donbas a Rusia.
Creo que se trata de un buen comienzo. Hablaré con el Presidente Zelensky, un bien tipo.
Voy a proponerles a ambos que Ucrania se comprometa a no ingresar a la OTAN (distinto es la Unión Europea), que se cree lo que llamamos una zona neutral o buffer zone -de hecho, Kissinger fue el primero en hablar de ello- y que la población del Donbas y de Crimea decida, libre y soberanamente, en un referéndum supervigilado por las Naciones Unidas, si quieren pertenecer a Rusia o a Ucrania.
Quiero ser medianamente claro: si estos términos no son aceptables para ti, ya no serán US$ 60.000 millones para Ucrania, como los que aprobó el Presidente Biden, sino US$ 100.000, con autorización para usar el material bélico deeply inside en el territorio ruso.
Estimado Benjamín:
Muchas gracias por tus generosas y amistosas palabras sobre mi reelección como Presidente de Estados Unidos. Tú sabes que nuestra amistad, contigo y con el pueblo de Israel, es indestructible. Nada ni nadie podrá meter una cuña entre nosotros. De las cosas de las que me enorgullezco, está el haber instalado nuestra embajada en Jerusalén.
Sobre la guerra en Gaza, creo que debemos trabajar para un cese de hostilidades y el fin de la guerra. Temo sinceramente un escalamiento del conflicto y la guerra en el Medio Oriente. Eso es malo para ustedes, para los EE.UU., y para el mundo. Pienso dedicar mis mayores esfuerzos en los próximos años en lograr algún tipo de arreglo con China, lo que es particularmente complejo. Una guerra en Ucrania -pienso hablar con los presidentes Putin y Zelensky- y el Medio Oriente, distrae nuestros recursos económicos y políticos.
John Wayne, portador de esta carta, hombre de mi absoluta confianza (demás está decir que todo esto debe mantenerse con reserva), conversará contigo los términos de un acuerdo.
Te quiero ser muy franco: no estoy en condiciones financieras ni políticas para mantener -en lo que a nosotros concierne- una guerra indefinida en Gaza y Líbano, y menos en el Medio Oriente (el acercamiento entre China, Rusia, Corea del Norte e Irán crea una situación imposible para todos).
Asumo el poder el 20 de enero y de ahí a 60 días, como máximo, debemos lograr un cese de hostilidades con miras al fin de la guerra.
Israel ya ha mostrado su determinación. Sin tu decidido liderazgo, ello no habría sido posible. Espero que me entiendas: en lo que a los EE.UU. se refiere, el 20 de marzo es el deadline (ojalá antes).
No te olvides que en los EE.UU. el tema palestino/árabe/islam es sensible. Si no, pregúntale a Kamala y sus amigos radicales.
Recibe un afectuoso abrazo de tu amigo,
Donald Trump

Me parecería si fueran reales excelentes cartas, muy de acuerdo con su contenido y claridad de objetivos