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Publicado el 29 de noviembre, 2018

Valdivia, un recorrido antojadizo

Autor:

Rodrigo Martínez

Asesorado por los que saben, descubrimos muchos nuevos lugares en esta ciudad que ha ido aumentando su oferta gastronómica. Desde los tradicionales sabores de té a cervecerías locales, ahora también hay una buena muestra de cocina internacional.
Autor:

Rodrigo Martínez

Una visita fugaz y de tinte familiar fue la excusa perfecta para visitar la capital de la Región de los Ríos y por supuesto revisar parte de su oferta comestible, que sigue con pie firme el legado de sus antiguos colonos, pero que también da cuenta de los nuevos sabores y sazones que han conquistado el paladar nacional.

 

Conversando con algunos conocidos, todos ellos locales, hemos apuntado un par de nombres para una próxima oportunidad. Pero esta vez asistimos a la reciente puesta a punto de un local consagrado a la cocina del Mediterráneo e italiana, Mercato, sucursal del restaurante homónimo de Temuco. Además fuimos a El Huarique, consagrado a la cocina peruana en su ala de ceviches y sándwiches, lo que nos habla de la penetración de los sabores y sazones norteñas también en estas latitudes. También nos recomendaron los crudos del Club de la Unión, en el centro de la ciudad, que constatamos es un remozado espacio, más circunspecto, pero absolutamente recomendable por el ítem: crudos, cocina de influjo alemán y por su servicio.

 

El trayecto tuvo ribetes instintivos. Partiendo con el Das Haus, un establecimiento tradicional que ofrece un crudo molido hasta lo mínimo sobre una tostada y aliños que lo desmarcan de los exportados desde esta ciudad por el café Haussmann. Su versión de Crudo al plato ($2.500) es el tentempié ideal para cualquier hora del día. Es también un lugar donde tomar una taza de té con algo de la pastelería y dulcería tradicional valdiviana.

 

Ya encaminados hacia Isla Teja, al cruzar el puente que pasa sobre el Calle Calle se observa el fragor y la rumorosa actividad del mercado fluvial. Pejerreyes, erizos, piure, jaiba morada, corvinas, sierra, choritos ahumados, ajos chilotes, quesos de productores artesanales y otras delicias ya van perfilando la canasta local. Los comedores aledaños a la zona de compra permiten disfrutar del potaje emblema de la ciudad: el Valdiviano es la versión local del ajiaco, que algunas ocasiones incorpora algunos productos del mar para darle fuerza.

 

El crecimiento ha sido impresionante para el paseante infrecuente, pero también sorprende a los habitantes. Isla Teja en un par de cuadras agrupa casi una veintena de establecimientos donde “extraviarse” por al menos una semana. La Calle Saelzer (que lleva nombre muy similar a la de un conocido antiácido) ya agrupa un trío de bares cerveceros (OtomanoGrowler Kunstmann Kneipe). Cierran la oferta La pizzería de Renzo y la propuesta de Murtao, que busca un cruce entre la cocina sureña, con visos mapuches y alemanes, los que conjugan en parte la oferta marina con la selva valdiviana. Cerca, muy cerca, Sello de Raza tiene una propuesta anclada en la cocina chilena (los precios no son de picada, ojo), el Café Haussmann y Cervecería Bundor tienen un carácter más informal, y el café Sweet & Gourmet (Paseo Los Colonos) es una reciente sucursal de una conocida casa de Villarrica dedicada a la pastelería con harta variedad, buena oferta de helados artesanales y un espacio girly y rosado desde el mobiliario hasta los atavíos del personal. En el binomio niña-padre/madre igualmente se dan maña para “recrear” y traer a colación el antiguo coqueteo entre el café y los destilados (el chantilly nos sobra, eso sí).

 

Ya para las tardes, sobre en todo en la temporada estival, El Growler se ha alzado como uno de los bares cerveceros más completos. Agrupa a los productores locales con más de 15 líneas de cerveza tirada, una propuesta un poco más gourmet para comer y cervezas poderosas y ligeras de todos los colores, amargores y graduaciones. Una oferta tanto para iniciados en los IBU, como para quienes simplemente buscan aplacar la sed. Por otro lado, Otomano cuenta con una ofereta de cocina más pop, 15 variedades de hamburguesas, un buen ambiente para ver deportes y un tracklist animado y ondero.

 

Estos son los recomendados:

Das Haus. O’Higgins 394. Tel. 63 221 3878.

Club La Unión. Camilo Henríquez 540. Tel 63 229 4111. www.clubdelaunion.org

Sweet & Gourmet.  Los Laureles 080, Paseo Los Colonos, Isla Teja. Tel. 63 262 4788. www.sweetandgourmet.cl

El Growler. Saelzer 41. Tel 63 222 9545. www.elgrowler.cl

Otomano. Saelzer 21. Tel. 63 229 9338.

El Huarique. Saelzer 20. Tel. 63 222 9848.

Murtao. Saelzer 20. Tel. 63 254 1038.

Kunstmann Kneipe. Saelzer 60. Tel 9 3228 2908.

Sello de Raza. Las Encinas 171. Tel. 63 222 6262. www.restauranselloderaza.cl

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