Tragos es presentado por:
Publicado el 27 de junio, 2019

Una barra para descubrir

Periodista, crítico gastronómico Rodrigo Martínez
La barra del hotel Nippon, asociado al restaurante Japón, dispone de una oferta de coctelería notable, sin tanto aspaviento, con acento en los sabores (sin descuidar lo visual), que logra bebidas que se disfrutan sorbo a sorbo.
Rodrigo Martínez Periodista, crítico gastronómico

A cargo de los excepcionales cócteles de Hidden Bar está Nicolás Cornell, quien desarrolla ya su tercera carta en este espacio y es el padre de combinaciones equilibradas y sorprendentes. Para maridar, la cocina del celebérrimo restaurante japonés es la mejor de las compañías para la propuesta líquida.

Si nos centramos en su coctelería, encabeza la lista Queen Cardhu ($8.200) cuyo nombre nos recuerda la destilería «madre» del blend Johnnie Walker. En este caso, etiqueta negra con la complicidad de una emulsión de limón, infusión de membrillo, sirope a base de té Lapsang Souchong, un toque de Guiness Draught y toques finales de perfume de Dry Martini al cedrón. Va en un vaso largo del estilo Collins con una pieza de hielo traslúcida y perfecta que garantiza que la dilución se homogénea y respete el carácter de los ingredientes involucrados en esta creación líquida.

Otra aventura bebestible es el Winter Spicy Jam ($8.900), que tiene como base al gin Tanqueray Ten, que se guarece con mermelada casera de manzanas, el licor francés Chatreause, té verde, bitter casero de rocoto y toques de espumante brutal, y se termina con otro perfume en atomizador, en este caso de Old Fashioned. Un coctel que tiene un perfil floral con resabios de un agradable amargor, invernal, que funciona como gran complemento para una tabla de makis.

Si busca un coctel con sabores patrios, intente con el Chilean Julep que ocupa gin, sirope de vinagre blanco, tomate cherry, cilantro (no, no es una receta de pebre), limón, pimienta y un bitter de cebolla. Un coctel que ya lleva dos años en carta y que es un resumen de sabores reconocibles para el paladar nacional y que es una suerte de Mule en clave chilenos, refrescante, pícaro y muy divertido a cada sorbo.

Hidden Bar. Barón Pierre de Coubertin 62, Santiago. Martes a sábado de 19.00 a 1.00 horas.