Sindicato Parrillero lleva tanto tiempo dando vueltas como el coronavirus en el país. Surgió cuando un grupo de amigos, acostumbrados a juntarse regularmente, hacer asados y compartir sus secretos de cocina, no tuvo más remedio que recluirse debido a la cuarentena impuesta por la pandemia. «Al no poder juntarnos, empezamos a mostrar las preparaciones que cada uno hacía en el chat que tenemos. Pasó el tiempo y decidimos derivar este grupo en una cuenta de Instagram donde pudiéramos compartir nuestras preparaciones con otra gente apasionada por la parrilla y sus derivados», cuenta Rafael García, uno de los diez que forman el grupo.

No buscan dar recetas ni tener millones de seguidores, sino contribuir a producir una conversación interesante en torno a la parrilla. Lo de ellos es la cocina fácil, entretenida y experimental, con tips realistas y que aporten. En estos seis meses «al aire» han puesto de todo sobre las brasas: mariscos, pizzas, vegetales, pescados y por supuesto todo tipo de carnes. Imperdibles son la malaya rellena, el pulpo a las brasas, y el rollo de entraña con tocino.

Ávidos por el feedback, buscan también aprender de sus seguidores. «Acá no vamos por el asado gourmet o de programa de televisión acartonado; acá vamos por la mística, el ritual del asado y la camaradería que se vive en la comunidad de amantes de la buena comida, la conversa en torno al fuego o la de sobremesa, no olvidando disfrutar el proceso, la preparación y lo bonito de atender a nuestra gente», concluye García.

Instagram: @sindicatoparrillero