Crítica de Cine es presentado por:
Publicado el 11 de octubre, 2018

‘Nace Una Estrella’: La versión de Lady Gaga

Autor:

Virginia Araya

El actor Bradley Cooper (quien también es protagonista) debuta como director con esta cinta en la que tanto él como la cantante muestran buenas actuaciones y mucha química. La voz de ella es sobresaliente.
Autor:

Virginia Araya

Asistimos a la cuarta adaptación de A Star Is Born de William A. Wellman, filmada por primera vez en 1937, luego en 1954 con Judy Garland (El Mago de Oz), y en 1976, con Barbra Streisand y Kris Kristofferson y su inolvidable canción “Evergreen”. La historia: artista famoso pero perdido descubre un diamante en bruto en su chica y mientras ella asciende, él se hunde y desaparece.

 

Todas las versiones han tenido éxito, por tanto se esperaba que ésta, protagonizada por Lady Gaga y Bradley Cooper, también lo obtuviera, como lo corrobora la taquilla conseguida hasta el momento. Un dato simpático es que Streisand y Kristofferson acudieron al set y dieron su “bendición”.

 

Bueno, el drama romántico puro y duro, ese “para cortarse las venas”, resulta, aún a pesar de los clichés, porque el sufrimiento por amor lo hemos padecido todos. Si a esto sumamos una potente banda sonora, ¡estamos dados! Esta cinta -estrenada en agosto en el Festival de Cine de Venecia-, tiene también un álbum de 19 canciones, lideradas por el bello tema central, “Shallow”, cantado a dúo y en vivo por Cooper y Gaga, quienes muestran buenas actuaciones y mucha química. La fuerza interpretativa y musical de Gaga es sobresaliente.

 

La película funciona y la convierte en un muy buen debut de Cooper como director. Parafraseando su propio guión, respecto a que no es llegar y cantar, sino tener algo que decir, esta cinta dice cosas. La más fuerte, su crítica a los productores hacedores de cantantes superventas, todas muy parecidas, con idénticas coreografías e idénticos bailarines, quitándoles su esencia en pos del marketing masivo y atontado.

 

Narra la historia de Jackson Maine (el buenmosísimo Bradley Cooper), un músico country exitoso pero con problemas de alcoholismo, una incipiente sordera y una complicada historia familiar, que comparte con su hermano manager Bobby (Sam Elliot). Una noche cualquiera, en busca de un trago, el azar lo lleva a un bar de travestis y ve la actuación de Ally (Gaga), una mesera acomplejada por su apariencia física, que por las noches muestra su talento reprimido: una gran voz. Inician una amistad calma, de mucha ternura y compasión mutua. Jack decide ayudarla con su autoestima y mostrar su talento al mundo, como cantante y compositora. Imposible no recordar a Barbra Streisand cuando dibuja su perfil…

 

El resto es conocido: se le abren todas las puertas y como suceden las cosas hoy, la globalidad y las redes la convierten en superstar, al punto de ser recibida por Alec Baldwin en Saturday Night Live y luego ganar su primer Grammy. Maine en tanto, va en patético descenso, sin dejar de advertir cómo Ally va renunciando a su  esencia, con canciones que “no dicen nada”. El amor es fuerte pero el contexto los boicotea y  aparece la tragedia. Ally acusa el golpe, deja su pelo zanahoria y en una emocionante escena final interpreta su último himno para Jack.

 

Toda la música está grabada en vivo, y se invitó a los seguidores de Gaga a inscribirse para participar en el rodaje como público de los conciertos, usando vestimenta western y pagando una entrada sobre los 10 dólares, dinero donado a la Born This Way Foundation que promueve un mundo más valiente y amable para los jóvenes, fundada por  Lady Gaga.

 

Lloriqueo y romanticismo asegurado. 134 min. En todos los cines.

 

Vea el trailer aquí.