Cocina con cuento es presentado por:
Publicado el 07 de febrero, 2019

La laboriosa cocina de Marta Brunet

Autor:

Rodrigo Martínez

En “La Hermana Hormiga” se puede ver la cocina previa a la extensión de la jornada laboral; una sociedad donde de lunes a viernes había espacio para la siesta, las distancias de la urbe permitían regresar a casa a la hora de almuerzo y ocasionalmente visitar un restaurante. Un inmenso acerbo de recursos gastronómicos que, como el prologuista Ruperto de Nola señala, son replicables en cualquier kitchenette de un edificio de 26 pisos o en la cocina.

Autor:

Rodrigo Martínez

La Hermanita Hormiga es el encomiable rescate de un libro escaso, inubicable, en perfecto estado. Reflejo de una suerte de belle époque de la cocina casera chilena. Hablamos de las décadas del 30 y 40, época desde donde emana este tratado de arte culinario, con recetas sucintas de guisos, dulces, menús e instrucciones para la buena disposición de la mesa. Es una mirada a un pasado comestible que vale la pena traer al presente. Es un zambullirse en la dieta nacional que incluía (antes del pollo, queridos millenials) pajaritos como codornices, pichones, zorzales. Marta Brunet ya no es una anónima dueña de casa al publicar originalmente este manual doméstico; ya habían pasado ocho años desde que se hiciera un nombre entre la escena literaria nacional.

A partir de retazos, el trabajo de diseño de la editorial Mandrágora, encargada de otros rescates culinarios como El confitero chileno (considerado el primer libro de recetas de Chile) y La negrita Doddy, ha traído a la luz gran parte del también esquivo material literario del poeta Enrique Gómez-Correa, miembro fundamental de la colectividad que da nombre a esta editorial. En La Hermana Hormiga se puede ver la cocina previa a la extensión de la jornada laboral; una sociedad donde de lunes a viernes había espacio para la siesta, las distancias de la urbe permitían regresar  a casa a la hora de almuerzo y ocasionalmente visitar un restaurante. Un Santiago que se fue, como diría Oreste Plath, pero también un inmenso acerbo de recursos gastronómicos que, como el prologuista Ruperto de Nola señala, son replicables en cualquier kitchenette de un edificio de 26 pisos o en la cocina.

Ya en el prólogo de la edición de Nacimento de 1931 hay elementos que riman y que nos conectan con ese cuaderno de recetas que existe y se traspasa (con impecable caligrafía) de generación en generación para, sin egoísmos ni mezquindades, trasladar el conocimiento, facilitar la ardua tarea de criar (se requiere una aldea) y lidiar con otras obligaciones, placeres o preferencias. “Pero es el caso que esta pobre mujer moderna, al par que sabe ganarse cumplidamente la vida y hasta la de los suyos, contando con su marido (…), no porque vaya a la oficina por la mañana deja de disponer la comida, y no porque vaya por la noche a un cabaret deja de bañar a sus chicos, y no porque use maillot ignora los síntomas del falso crup. Puestas al compás del tiempo, en una vida que se simplifica y se refina, nuestra moderna mujer chilena hace que su gobierno sea en el hogar una flor de gracia que lo embellece. Para ellas este libro”. Gracias, querida Marta.

La Hermanita Hormiga. Editorial Mandrágora. 382 páginas. Disponible en librerías. Precio de referencia $ 20.000.