La cocina política es presentado por:
Publicado el 22 de noviembre, 2018

La cocina política de Mecha Corta: Los Porotos de La Araucanía del Ministro Chadwick

Autor:

Mecha Corta

Poco debe haber dormido el hombre con tanto cacerolazo, además que la bilateral con el Presidente Piñera a su vuelta al país no debe haber sido fácil. Pero es fuerte el ministro y aguanta harto. Tanto, que me recordó a Gustave Vernory, el belga que peleó contra la naturaleza de La Araucanía para trazar la línea férrea que atravesó la zona indígena y así conectar la región de la Frontera.

Autor:

Mecha Corta

Porotos con grasa y picante

(Para el ministro del Interior y su sub secretario)

2 tazas de porotos viejos

½ kilo de zapallo

½ cebolla picada fina

2 dientes de ajo

Chicharrones

Merquén

2 longanizas de cerdo

Un trozo de carne de vacuno

Sal

 

Paralelamente y mientras sonaba el silbato inicial del partido entre Chile y Honduras en el Estadio Municipal Germán Becker de Temuco –donde destacaba Jean Beausejour con su camiseta haciéndole honor al apellido Coliqueo de su madre–, comenzaba la conferencia de prensa donde el hasta entonces intendente de la Araucanía, Luis Mayol, anunciaba su renuncia. Su dimisión fue desencadenada por la denuncia de la bancada DC de incumplir el deber constitucional de velar por el orden público. Ante esto y con su reconocido estilo directo y sin pelos en la lengua, el ex intendente declaró: “Lamento la mezquindad y pequeñez política de un sector que fue incapaz de resolver los problemas de la región”, dijo, sin disimular el enojo que le provocó no sólo su salida, sino que la de varios funcionarios más producto de la lamentable muerte de Camilo Catrillanca. Señores políticos, es momento de unirse para para buscar una salida como país a los problemas de La Araucanía. ¡Basta ya de aprovecharse de ingratas circuntancias para ganar pequeñas batallas!

 

El que también se anduvo molestando fue el senador Manuel José Ossandón, quien gritó fuerte al asegurar que su piso en la vida es la ética, respondiendo a las acusaciones de su propio primo, el alcalde de Pirque, Cristián Balmaceda (ex RN). El pariente lo acusó de tráfico de influencias, sin embargo, el ofendido senador recibió un cariñito y fue respaldado por el reciente ganador de las elecciones internas de RN, Mario Desbordes, quien reconoció que ambos primos no son precisamente amigos, y agregó: “El partido está al tanto de la rencilla y el encono que tiene el alcalde contra el senador, por lo tanto hay que tomar la denuncia a beneficio de inventario”. ¿No encuentran que tenemos demasiados problemas como para rencillas de primos?

 

La que anda con una sonrisa de oreja a oreja es la ex diputada Carmen Ibáñez. “La Regalona” volvió a hacer sus maletas porque parte rumbo a Buenos Aires como flamante agregada cultural del gobierno. Su apodo le viene como anillo al dedo y resulta casi literal. Y es que no nos olvidemos que en el gobierno anterior de Piñera ella misma partió a las maravillosas playas de Grecia. Pero ojo, estas designaciones pueden tener una parte dura, ya que su estadía griega coincidió con la peor crisis de ese país y asumamos que Argentina tampoco está en su mejor momento.

 

Volvamos a la contingencia pura y dura. El que debe estar apolillado de tanto mal rato es el ministro del Interior, Andrés Chadwick. Poco debe haber dormido el hombre con tanto cacerolazo, además que la bilateral con el Presidente Piñera a su vuelta al país no debe haber sido fácil. Pero es fuerte el ministro y aguanta harto. Tanto, que me recordó a Gustave Vernory, el belga que peleó contra la naturaleza de La Araucanía para trazar la línea férrea que atravezó la zona indígena y así conectar la región de la Frontera. Como relata en su libro “Diez años en Araucanía”, para lograrlo participó de ceremonias y chuecas, se ganó la confianza de los Mapuches y, sobre todo, movilizó y alimentó muy bien a su gente. Día a día sus hombres comían proteínas con un buen plato de “porotos con grasa y picante” y los domingos, le agregaba un chorizo o un trozo de vacuno extra.

 

Para que no lo tumben, ministro, le voy a dedicar este contundente plato de porotos con grasa picante y chorizo; no nos olvidemos que todavía le queda la interpelación por delante. Vamos a la cocina e invite a su fiel subsecretario, Rodrigo Ubilla. Como sé que es metódico y ordenado, suspongo que dejó los porotos y el zapallo cortado en cubos remojando la noche anterior.

 

Entre los dos preparen un sofrito con cebolla, ajo, merquén y sal. Cocinen luego los porotos y el zapallo por unos 30 minutos, retiren del fuego y cuélenlos. Ahora, súmenle los chicharrones y el sofrito.

 

Estamos listos, Andrés. Sírvalos en pailas de greda y corone el plato con el chorizo y un trozo de carne de vacuno. No le ofrezco vino para que esté bien alerta y concentrado, ya que la fiesta no ha terminado aún. Seguro que este plato le dará fuerzas suficientes para enfrentar lo que venga por delante. ¡Vamos que se puede!

 

@politicaycocina

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