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Publicado el 06 de diciembre, 2018

La cocina política de Mecha Corta: La tortilla de porotos verdes del General Hermes Soto

Autor:

Mecha Corta

El que se merece un plato hace rato es el General Director de Carabineros, Hermes Soto. El hombre viene causando polémica desde el día mismo de su nombramiento, el 29 de marzo, cuando dijo que sus visitas a casas de mala reputación en sus tempranos 20 sólo eran “una situación de cabro chico”. Desde entonces ha pasado mucha agua bajo el puente.
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Mecha Corta

Tortilla de Porotos Verdes con Limón

(Para el General Director de Carabineros y sus generales)

1 cebolla picada fina

½ kilo de porotos verdes cocidos

2 huevos de campo

2 cucharadas de leche entera

1 limón grande y jugoso

Sal y pimienta

 

Y Kramer lo hizo de nuevo. El brillante imitador sorprendió en la última noche de la Teletón con su imitación de Luis Miguel. Pero el impacto del Estadio Nacional fue aún mayor tras la parodia al Presidente Piñera. Para ser francos, fue de harto mal gusto la rutina. En el contexto de un evento como este, donde el foco está puesto en la convivencia nacional, el show aportó bien poco. Tanto así, que incluso la Primera Dama declaró al día siguiente que “en el humor hay un límite que se llama respeto”. Cecilia, sin ser graves, coincido contigo. Creo que debemos cuidar a nuestras autoridades, especialmente cuando algunas instituciones no están haciendo mucho mérito. Siga cuidando a Sebastián no más.

 

Insisto: ¡Cathy Presidenta! Vengo hace rato anticipando que la Cathy Barriga, esa rubia sacada de un cuento de hadas, se las trae, y poco a poco –entre peluches y pulseras– se ha ido ganando a los vecinos de Maipú. Pero no quiero imaginarme la cena de Navidad de la familia Lavín León. ¿Leyeron la frasesita que se mandó refiriéndose a su suegro? Dijo lo siguiente: “Él siempre ha querido ser presidente, a mí me lo piden”. Uffff… Pero como el hombre es hábil y no da puntada sin hilo, salió jugando con su respuesta y dijo que su nuera era  una mujer “power” y que incluso votaría por ella. Estoy viendo ese voto (por favor no electrónico) con los nombres del suegro y la nuera impresos. Serían algo así como la dinastía Kennedy, pero bien criolla.

 

Y otra vez el voto electrónico resultó un chascarro y, por su culpa, la actual presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe, se quedó sin fiesta. Traicionados nuevamente por la modernidad, los candidatos vieron aguada la votación. Y digo de nuevo, porque no nos olvidemos del condoro de la elección del partido de Andrés Velasco, Ciudadanos, donde todavía no se abre la urna. Esta vez, dicen que el problema en la contienda entre la senadora y Javier Macaya fue el “sobre virtual”. Eso está por verse; lo que está claro es que el tema electrónico nos queda grande a todos, menos a Joaquín Lavín, quien salió airoso, al menos tecnológicamente, tras la consulta sobre la rechazada laguna del parque Padre Hurtado.

 

El que se merece un plato hace rato es el General Director de Carabineros, Hermes Soto. El hombre viene causando polémica desde el día mismo de su nombramiento, el 29 de marzo, cuando dijo que sus visitas a casas de mala reputación en sus tempranos 20 sólo eran “una situación de cabro chico”. Desde entonces ha pasado mucha agua bajo el puente y en las últimas semanas se ha enturbiado harto la cosa, sobre todo tras la aparición de un video donde el imputado por el homicidio de Camilo Catrillanca, el ex sargento Carlos Alarcón, aseguraba, vestido como superhéroe, que había sido inducido a mentir. Una vez más Soto fue citado con urgencia a Palacio para dar explicaciones; incluso corrieron rumores, patrocinados por el diputado Gonzalo Fuenzalida (RN), de que esa era su última visita como tal a La Moneda.

 

Lo invito a la cocina general, quizá eso le ayude a relajarse y ordenar un poco la cabeza para terminar de una vez por todas con el despelote que hay en la institución. ¿Le parece que preparemos una tortilla de porotos verdes? Ojalá que nos quede lo más prolija y bonita posible para la foto.

 

Invite al resto de los generales que lo acompañan, esos chiquillos que, como buenos jóvenes, me imagino que les gusta aprender. Ordene al grupo y que unos pongan un poco de aceite en un sartén y hagan un sofrito con la cebolla picada. Cuando esté dorada, que otros la retiren del fuego, la reserven y limpien el sartén con papel absorvente. Que pongan luego otro poco de aceite y agreguen los porotos verdes y la cebolla.

 

Que los más experimentados batan los huevos hasta que estén espumosos. Una vez listos, que los pongan en el sartén junto con la leche, la sal y la pimienta y mezclen todo con los porotos. Su tarea, General, será preocuparse de que la tortilla quede bien pareja y para ello, ocupe una cuchara de palo. Cocínela por unos 15 a 20 minutos a fuego medio. Luego hay que voltearla y dejarla otros 10 minutos más al fuego.

 

Todos a la mesa. No me cabe duda de que la tortilla les quedó bien verde, redonditay ordenada, tal como tiene que tener a sus subordinados. General Director, siente a su lado a sus  generales de confianza y sírvales una buen porción a cada uno y exprima un poco de limón sobre cada trozo. Mientras la disfrutan, aprovechen de reflexionar sobre los últimos acontecimientos sin perder de vista que este país necesita de “buenos carabineros”.

 

@politicaycocina

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