La cocina política es presentado por:
Publicado el 18 de abril, 2019

La cocina política de Mecha Corta: La cazuela de ave del senador Juan Pablo Letelier

Autor:

Mecha Corta

¡Vaya traspié, senador! Mientras los jueces de la Corte de Apelaciones de Rancagua están bajo escrutinio por tráfico de influencias, a usted le achacan una “operación política” por supuestas gestiones con el Fiscal Nacional, Jorge Abbot.

 

 

Autor:

Mecha Corta

Cazuela de Ave

(Para el senador y los jueces de Rancagua)

4 presas de pollo

250 gramos de zapallo

1 zanahoria

2 cucharadas de arroz

4 papas

4 trozos de choclo pequeño

1 cubo de caldo de pollo

Cilantro picado a gusto

1 diente de ajo

50 gramos de porotos verdes

Arde París. ¡Qué imagen más lamentable aquella de la catedral de Notre Dame consumida por el fuego! Todavía no puedo sacarme de la cabeza el momento en que colapsó la Torre de las Agujas y con ella, todo el peso de su historia… ¿Será posible reconstruirla en cinco años y “aún más bella”, como prometió Emmanuel Macron? Con estas palabras del presidente francés se me vino a la cabeza la DC, partido que ardió durante mucho tiempo, pero que revivió de las cenizas al mando de Fuad Chahín. Este hombre supo ponerse los pantalones –como decíamos en la escuela– y sin susto aseguró que si hay algo retrógrado en este mundo es el Partido Comunista. ¡Bravo Chahín! Todo en reacción al comentario de Guillermo Teillier, cuando el muy fresco se aventuró a decir que la DC apoyaba las políticas retrógradas de la derecha. Fuad, sigue por este camino, porque no te olvides que dentro de los valores de la decé está el bien común y la mejor forma de alcanzarlo es sacando proyectos adelante y no aportillándolos con mezquindades.

Parece que mi brújula política está bien calibrada porque tal como lo he venido anunciando, la popularidad del alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, sigue escalando en las encuestas. El “caballo político” es el candidato favorito para ganarse la triple corona, avalado por el 77% de aprobación en los recientes escrutinios. ¡Si aventaja en 22 puntos al escudero de la Señora, Heraldo Muñoz! A la siga viene la Evelyn Matthei y, por los palos, con un 37%, su nuera. Y es que la Cathy Barriga no afloja y cada semana nos sorprende con un nuevo numerito, los que, gusten o no, dan hartos frutos. La alcaldesa de Maipú es algo así como un árbol repleto de cerezas rojas.

Se nos viene el eclipse total. Por fin este 2 de julio seremos protagonistas de este gran espectáculo de la naturaleza y el mejor escenario para verlo será Atacama y Coquimbo. Parece que el fenómeno viene cargado de buenas vibras, tan así, que hasta los diputados de la zona, tanto UDI y RN como PS, coincidieron en pedirle al ministro del Trabajo que decrete feriado en la región para fomentar el turismo. Lindo habría sido que la mayor expresión del eclipse hubiese sido en Valparaíso; quizá las buenas vibras habrían llegado hasta los ilustres del Congreso.

Pero el que se robó la película esta semana fue Juan Pablo Letelier, quien está siendo investigado por un supuesto vínculo con el escándalo de los jueces de la Corte de Apelaciones de Rancagua. ¡Vaya traspié, senador! Los famosos jueces están bajo escrutinio por tráfico de influencias y a Letelier le achacan una “operación política” por supuestas gestiones con el Fiscal Nacional, Jorge Abbot. El pelilargo ha salido a defenderse como gato de campo e incluso ha debido contener a sus propios camaradas del Partido Socialista –Carlos Montes, Osvaldo Andrade y Juan Luis Castro– quienes, indignados, quieren que explique al detalle qué diantres pasó.

Pero en lugar de explicaciones, el apolillado senador no halló nada mejor que tildarlos de “aves carroñeras”. Y agregó alterado: “Hay quienes les gustaría causarme un daño político. Si creen que me van a sacar de la política están muy equivocados”.

Como tenemos que cocinar y esta semana se celebró el día de la comida chilena, se me ocurrió una deliciosa cazuela de ave en honor a Chile y a las “aves carroñeras”. Así que lo voy invitar a pasar a la cocina senador para que se ponga manos a la obra y aproveche de invitar a los jueces de Rancagua para que, al sabor de este caldo, aclaren sus andanzas.

Que pasen primero los honorables jueces y comiencen a “lavar” y sacar el cuero del pollo; cuidado con sobrepasarse eso sí. Luego disuelvan el caldo de pollo en una olla con agua fría y agreguen las presas. Pónganlos a cocer a fuego lento.

Mientras tanto, que otro grupo incorpore las papas, choclos, zapallo en trozos, porotos verdes en tiritas, zanahorias en julianas, las tres cucharadas de arroz y sazonen. Si es necesario, agreguen también más agua. Usted senador ponga la mesa, busque unos buenos pocillos de greda para la cazuela y no se olvide de las copas y un buen vino.

Sirvan cuando todo este blando, procurando que cada pocillo tenga una presa de pollo, una papa, choclo y zapallo. Para coronar, que cada uno le espolvoree cilantro a gusto.

Coman tranquilos, sin quemarse y disfrutando de la cazuela. Capacito que en un futuro, si se comprueba lo que andan diciendo, el menú se eche a perder…  Y otra cosa, no dejen nada en el plato, que las pailas queden limpiecitas para evitar el ataque de las aves carroñeras.

@politicaycocina

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