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Publicado el 10 de octubre, 2019

“Guasón”: ¿Alucinación o Realidad?

Periodista Virginia Araya

Quizás pretenciosamente este Joker nos quiere dar pistas de cómo las circunstancias de abuso, abandono, desamor, enfermedad, traición y muchas otras, pueden transformar a un hombre que quería ser bueno en un vengativo y asesino Guasón.

Virginia Araya Periodista

Difícil escribir sobre una película tan polémica y que te da un mazazo en la cabeza para darte cuenta a dónde puede llevarnos una sociedad corrupta y violenta. Y cada vez que hay noticias de algún desquiciado que acribilló a inocentes en un colegio, una universidad o un cine (como pasó con el último “Batman”), tratamos de entender el origen de estos seres. ¿Por qué? ¿De dónde?

Quizás pretenciosamente este Guasón (Joker) nos quiere dar pistas de cómo las circunstancias de abuso, abandono, desamor, enfermedad, traición y muchas otras, pueden transformar a un hombre como Arthur Fleck, que quería ser bueno, que quería ser “Feliz”, como lo apodaba su madre, en un vengativo y asesino “Guasón.

Esta película dirigida por Todd Phillips (“TheHangover” 1 y 2) amerita una columna sólo para el protagonista Joaquín Phoenix (el Guasón), impresionante en su rol que de seguro le traerá el Oscar y para el que tuvo que perder 23 kilos, que nos lleva por un  espiral de emociones, despertando ternura, compasión, miedo, asco, terror.

Arthur es un tipo con problemas mentales y alucinaciones. Toma ocho medicamentos diarios para controlar sus trastornos y “pensamientos negativos”, como le confiesa a su terapeuta, a quien cuestiona.

Vive con su fantasiosa madre, a quien atiende hasta los mínimos detalles, en un edificio de mala muerte, donde imagina una relación platónica con su vecina. Padece una afección neurológica que lo hace reír como una hiena en los momentos más inapropiados, una risa seca y estridente que atemoriza. Su sueño es ser comediante, pero con sus limitaciones es imposible, entonces trabaja como payaso multipropósito. Como si fuera poco, es víctima de maltratos por conocidos y desconocidos que lo llevan a un punto límite de rebelión contra una sociedad corrupta y cruel. Ojo, que está ambientada en los 70, sin bullying por redes sociales ni escarnios por internet.

Sobrecogen sus “solos”, como cuando está desesperanzado sentado pensando su marginalidad; cuando se maquilla en un ritual provocador pincelando su lengua; cuando explota de dolor al enterarse de la verdad de su origen e infancia; cuando baila flotando, siguiendo el cello de la islandesa Hildur Guðnadóttir (Premio Soundtrack Stars Festival de Cine de Venecia); o, cuando ya  convertido al mal, baila The Old Soft Shoe en una escalera eterna con su disfraz colorinche (inspirado, ha dicho Phoenix, en Ray Bolger)Para rematar, en un talk show declara: “A mí la vida me ha tratado como basura, no me pidan otra cosa”.

La violencia que muestra es sólo la superficie de una historia que en el fondo nos confronta con el tipo de sociedad que hemos creado, de la que todos quizás somos responsables. Como ha declarado el director, Todd Phillips: “Quiero que nos miremos al espejo”. 

Así como el cineasta estadounidense Michael Moore ha calificado el filme como una obra maestra, otros lo han criticado de irresponsable por incitar a la violenciaPhillips, por el contrario, ha señalado que es “muy responsable al alejar el elemento de violencia de caricatura a la cual nos hemos vuelto inmunes.”

La revista TIME ya ha declarado que Joker será la película más controversial  del año. Y es que el Guasón es un personaje que siempre ha pasado los límites y en su prontuario tiene actuaciones delirantes (Jack Nicholson en 1989), anárquicas (Heath Ledger en 2008), trasgesoras (Jared Leto en 2016) hoy, vocero de una sociedad enojada.

¡Ah!  ¿Y qué hay de Batman? Bueno, su sombra.

Fuerte y buena con actuaciones de primera. 122 min. En todos los cines. Mayores de 14 años.

Vea el trailer aquí