Tragos es presentado por:
Publicado el 14 de marzo, 2019

Gin y Pisco presentan novedades

Autor:

Rodrigo Martínez

Estamos bebiendo menos, pero mejor. Esto da pauta a que emerjan nuevos actores y aventuras de pequeños productores de destilados y una incipiente industria de bebidas espirituosas de perfil artesanal con resultados únicos. Acá, dos ejemplos.

Autor:

Rodrigo Martínez

A finales del año pasado la consultora Euromonitor reveló que el consumo de pisco en los últimos cinco años había caído un 5,6%. Explicaciones para este fenómeno se encuentran en que el consumidor se inclinó hacia otros destilados, como ron y vodka hace una década y, recientemente, hacia el whisky y el gin. Lo cierto es que la industria pisquera vive un momento en que los productores más pequeños ganan terreno ante el fenómeno de consumo bautizado como “premiumización”. Claro, esto es una buena noticia. Estamos bebiendo menos, pero mejor. Esto da pauta a que emerjan nuevos actores y aventuras de pequeños productores de destilados y una incipiente industria de bebidas espirituosas de perfil artesanal con resultados únicos. Acá hay dos ejemplos. Uno con  pisco y otro con gin.

Un destilado que es puro corazón. El corazón en la jerga de los destiladores es “la crema” del espirituoso, el mejor alcohol, y aquí encontramos un producto que es delicado desde el envase al retrogusto. Proveniente del valle de Elqui (Vicuña) este destilado destaca porque es pródigo en su perfil aromático que le entrega una combinación de uvas moscatel y Pedro Jiménez. En sus versiones de 35°, con una guarda de 8 meses en roble francés, presenta un agradable alcohol y un final nogado que es perfecto para alianzas más profanas con una bebida cola, por ejemplo. El de 40°, transparente, revela algunas notas tropicales en nariz y presenta un final más seco; perfecto para involucrarlo en coctelería, desde un sour hasta otras inventivas. Su versión de 40° Reservado tiene un alcohol suave, ligeramente frutal, con otro que parece tomar el camino de un brandy artesanal, e invita a beberlo emulando esta usanza, al final de una velada, acompañando chocolates o incluso un habano.

Sagrado Corazón. Disponible en tiendas La Vinoteca y en bares y restaurantes asociados a la iniciativa Cultura Pisco.

Un gin de montaña. Este destilado sigue el camino de otras ginebras “made in Chile” que hemos revisado en este mismo espacio (vea nota aquí), algo que obedece como una respuesta casi natural a las cifras que reveló Euromonitor en el epílogo del 2018 y que confirma que el gin vive un gran momento. En los últimos cinco años su presencia creció un 187% en volumen y 283,4% en valor. Nada mal para un destilado que puede producirse a partir de alcohol de grano y no trabaja con un mosto que se produce anualmente, como el pisco. Al contrario, está construido de 14 botánicos, siempre teniendo en cuenta las notas que todos los «enebristas» buscan en una ginebra, pero también con otras que le dan un perfil propio y una personalidad única. El alcohol es sedoso y fresco. Al utilizar algunos botánicos endémicos de la montaña y destilado en alambique de cobre, han bautizado esta fórmula Andes Dry, muy al estilo del London Dry. Método que, más que un juego de palabras, parece fundar una categoría. Lo concreto es que esta bebida espirituosa clama por involucrarse en coctelería y es destilada en el bucólico entorno de Alto Colchagua, en el Lodge Shangri La, cercano al río Claro, que proporciona otra de las materias primas con las que trabaja esta destilería, el agua.

Gin Provincia. Disponible en bares de la capital, restaurantes y hoteles de la Séptima Región. www.ginprovincia.cl