La propuesta de Poké Bar toma una forma similar a la sana frescura de los llamados Buddha Bowls, con una apuesta un poco más especiada y con base de pescados frescos y crudos. La oferta se ancla en una cocina asociada a la cultura hawaiana que ya se popularizó también en Los Ángeles y San Francisco.
El emprendimiento en la capital es sencillo e informal. Perfecto para llevar o para un bocadillo al paso o un almuerzo ligero en días más calurosos. En las horas punta, hay filas que se perciben más de lo recomendable y las existencias no siempre dan abasto en días más concurridos. Por lo mismo, mejor llegar temprano.
Sobre una base de arroz (en este caso, puede ser también quinoa) se van proponiendo distintos cortes de pescado crudo (poke) con una tentadora variedad de toppings, vegetales y salsas. Un puñado de lo que ellos llaman Signature Bowls lo constituye un bowl de atún, cebolla dulce, cebollín, mayonesa picante y toques de soya y sésamo. Otro, con salmón ahumado, pepinillos, edamame (porotos japoneses) choclo y aderezo de la casa. Vale la pena una parada por el bowl llamado Honululú, con salmón, pepino, edamame, algas, masago, mayonesa picante y un toque de soya, uno que postula a favorito. Una vez que ya se ha probado todo, se pueden armar los bowls “a piacere”. También hay opciones para el postre. Precio de referencia por persona: $15.000. Atienden de lunes a viernes de 11:30 a 19:00 horas.
Poké Bar. Av. El Bosque Norte 0226, Las Condes, Santiago (ver mapa). Más información en www.pokebar.cl.
