Durante mi infancia, una de mis películas favoritas por años fue Mary Poppins. Solía poner el VHS una y otra vez; me sabía las canciones de memoria, fantaseaba con saltar dentro de cuadros de tiza y subir a los techos de las casas. Por supuesto, lloraba cada vez que aparecía la anciana de las palomas mendigando un trozo de pan. El sueño de Walt (2013) es una oda a esa nostalgia, al crecimiento y a la reconciliación. La premisa es, en simple, la odisea para adaptar esta icónica obra protagonizada por Julie Andrews; desde los dilemas emocionales que la autora, P. L. Travers, tuvo que enfrentar en el proceso, hasta el significado que su producción tuvo para Walt Disney (una promesa que le había hecho a sus hijas), quien para entonces ya comenzaba a exhibir los primeros síntomas de la enfermedad que acabaría con su vida en 1966. Después de terminar de ver esta película, el espectador se queda con una pregunta en la punta de la lengua: ¿a quién fue realmente a ayudar Mary Poppins? ¿Quién es el protagonista de la historia?

La profundidad del argumento

Para entender mejor por qué esta película promete “destruir nuestra infancia”, es necesario ir al principio, no de la producción, sino de la niñez de la creadora del maravilloso mundo de Poppins. Helen Lyndon Goff (Pamela Lyndon Travers) nació en Australia y creció junto a su familia en ese lugar. Su héroe indiscutible era su padre, un banquero muy capacitado. Sin embargo, mientras crecía, comenzó a notar que aquella persona a quien adoraba no era perfecto y, de hecho, tenía defectos que ella no podía resolver. Travers Goff, de ahí la creación de su pseudónimo, era un hombre alcohólico y disfuncional que, pese al cariño que tenía a su familia, se fue destruyendo a sí mismo, su trabajo y su salud.

Esta dualidad entre el hombre que la autora (entonces una niña) quería que fuera, y el hombre que cada vez se hundía más en sus propios defectos, le provocó a la pequeña Helen traumas que la acompañaron durante toda su vida. De ese mismo dolor nace Mary Poppins, una suerte de salvavidas para niños que se sienten traicionados por la adultez y por el comportamiento de sus padres.

Por esa misma razón, Travers siempre se opuso a que su obra fuera traducida a la pantalla con tonos cómicos. Para ella, la fantasía en la historia era un solemne recordatorio o esperanza de que podía existir una fuerza externa que pudiera ordenar un mundo caótico. Esto no se muestra totalmente en la película, pero queda claro desde el principio por la manera en que ella se relaciona con el equipo de producción de Disney, quienes esperaban hacer un musical impregnado en alegría y centrado en los niños y su relación con la niñera.

El verdadero protagonismo

De ahí que esta película sea una ventana reveladora que, inmediatamente después de los créditos, arrastra al espectador a volver a ver Mary Poppins, pero fijándose en un personaje distinto que quizá en la infancia parecía más un antagonista que un punto relevante en la historia: el señor Banks. Padre de los niños, banquero y quien -si le damos una vuelta- sufre el verdadero cambio de corazón durante la película de los 60’s.

Y es que El sueño de Walt no es una buena traducción del título original de esta película, Saving Mr. Banks o Salvando al señor Banks. Si bien Walt Disney, interpretado por Tom Hanks, es sin duda uno de los roles principales, esta obra se trata realmente sobre la redención que la autora, con la ayuda del productor y animador, logra al enfrentar su pasado. El climax de la película es justamente una conversación (que le da el título al filme) y una decisión que ambos toman y que logra que Travers entregue su permiso para crear el musical.

En suma, este filme es un secreto guardado por años y que ahora es posible re-visitar a través de la plataforma de Disney Plus. Debo confesar que hubo dos escenas en la película que lograron sacarme aún más lágrimas que la mujer de las palomas. La película es una analogía al proceso mediante el cual “destruimos” a nuestros héroes de la infancia para crecer, entendiendo y aceptando que son tan humanos y falibles como nosotros. Al alcanzar esa paz con su traumática infancia, tanto Walt como Pamela le entregan a Mary Poppins al mundo para que cada persona pueda darle una nueva vida al personaje y a la historia.

En Disney +.

Trailer aquí.