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Publicado el 17 de enero, 2019

‘Cold War’: El amor de la vida y su circunstancia

Autor:

Virginia Araya

La historia se basa en la vida de los padres del director y guionista Pawlikowski Pawel, y las dificultades que debieron enfrentar como pareja en un contexto de postguerra. Un relato intenso, en blanco y negro, que se peleará el Oscar a la Mejor Película Extranjera con la ya reconocida «Roma» de Alfonso Cuarón.

Autor:

Virginia Araya

La reciente edición de los Globos de Orodio la partida a la temporada de premiaciones de lo mejor del cine anual, que siguió con los Critic`s Choice Awardscontinuará con  los Goyay los Bafta, entre otros, para finalizar con los más esperados, los Premios Oscar el 24 de febrero. Precisamente allí, tratará de llevarse la estatuilla como mejor película en lenguaje extranjero Cold War, esta estupenda cinta polaca, aunque la tiene difícil pues competirá con Roma.

Cold War le ha dado al director y guionista Pawel Pawlikowski (que ya obtuvo un Oscar con Ida en 2013) el palmarés  a mejor director del Festival de Cannes y su protagonista estuvo nominada como mejor actriz. Además, acaba de ganar el José Ignacio International Film Festival en Punta del Este.

La trama está inspirada en la vida de los padres de Pawlikowski, a quienes está dedicado el film y dan nombre a los personajes. Se trata de una intensa historia de amor, en blanco y negro, en pantalla casi cuadrada, en un contexto de postguerra con muchas zancadillas para Zula (Joanna Kulig) y Wictor (Tomasz Kot).

Lo que primero llama la atención es el tipo de blanco y negro, fotográfico perfecto, no ese blanco y negro borroso, medio sepia… este es precioso. Es el marco elegante y sobrio para la contenida y austera relación entre un músico y compositor talentoso (Wictor) y una magnética cantante del tipo femme fatale (Zula), fuerte, aguerrida, de la que se rumorea incluso que asesinó a su padre.

Ya en el comienzo, en paisajes nevados y duros, en una especie de gira “cazatalentos” de la compañía musical en que trabaja Wictor, se muestra un pueblo que mitiga el sufrimiento de postguerra con sus cánticos folclóricos que le dan identidad y esperanzas de un mundo mejor. En esta selección, Zulaes escogida para integrar el Mazowsze Folk Ensemble, nacido con el propósito de levantar la moral de la nación después de la Segunda Guerra Mundial, con la música como  mecanismo de supervivencia para los polacos, aún convalecientes del trauma bajo los nazis.

La acción transcurre a lo largo de dos décadas (1949 al 1967) narrada por hitos de la relación desde que se conocen y sus distanciados y pasionales encuentros entre Polonia, Alemania, Yugoslavia y Francia. Pero ni siquiera París fue suficiente para la felicidad. Ni que se declararan ser “el amor de la vida” del otro. La desgraciada realidad política los persiguió. Demasiadas fracturas para sobrevivir: exilio, deportación, matrimonio forzado, prisión.

La banda sonora es capítulo aparte. Hipnótica desde lo concreto de una danza  folclórica, con la misma canción que va mutando y haciéndose profética en su historia de amor sufrido. Les quedará fijado el «yio…yio…yio» en clave de jazz seductor, espléndido.

Final conmovedor. Para empatizar y conversar. 90 min. Salas Arte de Cine Hoyts y  El Biógrafo.

Vea el trailer aquí.

 

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