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Publicado el 08 de noviembre, 2018

“Bohemian Rapsody”: Genio y figura

Autor:

Virginia Araya

La historia de Freddy Mercury daría para unas tres películas, pero la síntesis que hace esta versión logra transmitir la intensidad de su personalidad, su genio como compositor, su soledad y su electricidad escénica. Se entiende cuando Mercury declaró: “Una de mis primeras inspiraciones surgió de Cabaret, adoro a Liza Minnelli, energía pura”.

Autor:

Virginia Araya

Dos horas y cuarto de película, pero que se hacen nada. Es más, dan ganas de seguir escuchando la historia y sobre todo la música de la inmortal banda Queen.

 

Desde que parte, en 1970, con un adolescente y dientudo Farrokh Bulsara, (de origen parsi, nacido en Zanzíbar, África), que trabaja transportando equipajes en un aeropuerto, hasta su ocaso ya como Freddie Mercury, víctima del sida, la cinta fluye sin parar. El público a nivel global la ha aplaudido y en nuestro país el fin de semana de su estreno vendió más de 220 mil entradas, ganándose el título de “reina en las taquillas”.

 

El relato comienza cuando Farrokh llega a un club nocturno a escuchar una banda local llamada Smile. Después de la presentación, conoce al guitarrista Brian May y al baterista Roger Taylor y se ofrece a sí mismo para ser el nuevo vocalista de la banda. Esa misma noche conoce a quien sería su pareja, musa, cómplice y heredera, Mary Austin (Lucy Boynton).

 

A pesar de que según los entendidos hay varias imprecisiones en el guión y que en YouTube hay videos bastante más provocadores, la historia en lo esencial está bien contada y se agradece que no haya sucumbido a lo morboso o a lo explícito. Bohemian Rhapsody es una biopic, luego de diez años de intentos, sobre Freddie Mercury y su creación de Queen. De hecho, el director original Bryan Singer fue despedido y Dexter Fletcher asumió el cargo las últimas semanas de rodaje. Finalmente se estrenó el 24 de octubre, a un mes del aniversario de la muerte de Mercury, ocurrida en 1991 a sus  45 años, por una bronconeumonía complicada por el sida. Su funeral fue por el rito zoroástrico, incinerado y no hay certeza del lugar donde  reposan sus cenizas.

 

Su historia daría para unas tres películas, pero la síntesis que hace esta versión logra transmitir la intensidad de su personalidad, su genio como compositor, su soledad y su electricidad escénica. Se entiende cuando Mercury declaró: “Una de mis primeras inspiraciones surgió de Cabaret, adoro a Liza Minnelli, energía pura”.

 

Protagonizada por Rami Malek (Mercury), Gwilym Lee, Ben Hardy y Joseph Mazzello, todos muy parecidos a los personajes reales, es un goce musical. Además, pareciera que canta el mismísimo Mercury, pero la verdad es que hicieron una amalgama de voces con la del cantante Marc Martel más la del protagonista Malley, entre otras.

 

A medida que van triunfando, la personalidad de Mercury va acentuando su exotismo, principalmente por su sexualidad, muy contrastada con la de sus tres compañeros, bastante más sencillos que el rockero tipo.

 

Un momento especial es cuando se retiran a una granja a grabar lo que sería uno de sus himnos inmortales: Rapsodia Bohemia, tema central del álbum, A Night at the Opera, y que enfrentó mucho rechazo por ser una canción de ¡seis minutos! Este tema ha sido motivo de muchas especulaciones, pues Mercury nunca explicó qué significaba, pero el experto español Ramón Gener ha dado luces. Por ejemplo, una rapsodia es una pieza musical del siglo 19 y que pasa fácilmente de una melodía a otra sin interrupción. En la rapsodia de Queen, el protagonista es un hombre que ha hecho un pacto con el diablo y trata de escapar de él mientras se despide de su madre (con claras citas a la ópera Cavallería Rusticana), en espera que Bismillah (la forma más antigua de invocar a Dios) y los ángeles lo ayuden. Estaría inspirado en Fausto que vivía en Praga, por tanto en  Bohemia. Y el “fandango» y el “fígaro” serían de Las Bodas de Fígaro de Mozart. Luego nombra a Galileo, que no es Galileo Galilei el astrónomo, como suponemos, sino su padre, Vincenzo Galilei, un florentino muy importante pues junto a otros músicos fueron los que inventaron la ópera. Y cuando dice “magnifico”, se refiere a otra gran pieza de la música, el “Magnificat” de Bach, con coro para cinco voces y por eso Mercury lo hace a cinco voces. Así de conocedor era de lo clásico y dejó esta joyita, con la que comenzó su mítica actuación en el concierto Live Aid en 1985, con más de 72.000 personas coreando sus éxitos. Los críticos la eligieron como la mejor actuación en directo de la historia del rock y por eso es pieza central del film.

 

Otro hito: Queen fue el primer grupo británico que tocó en estadios de América Latina y rompió el récord mundial de mayor cantidad de público en el estadio Morumbi, São Paulo, en 1981.

 

Electrizante, no sólo para fanáticos de QUEEN. 134 min. En todos los cines.

 

Vea el trailer aquí.

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