Columnas de opinión es presentado por:
Publicado el 16 de julio, 2019

Miguel Angel Martínez: El Foro de São Paulo se reúne… en Caracas

Académico, Estudios Políticos Universidad Austral de Chile Miguel Ángel Martínez Meucci

Entre el 25 y el 28 de julio de este año se celebrará en Caracas un nuevo encuentro del Foro de São Paulo. El hecho se produce tres semanas después de publicarse el informe de Michelle Bachelet sobre la trágica situación en Venezuela y sigue sembrando dudas en torno a las credenciales democráticas de esta organización.

Miguel Ángel Martínez Meucci Académico, Estudios Políticos Universidad Austral de Chile
Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

El Foro de São Paulo (FSP) es una organización que agrupa a numerosos partidos y movimientos socialistas, comunistas y socialdemócratas de América Latina. Actores políticos de otros continentes participan también, pero sin contar con derecho a voto. Fue creado en 1990 bajo el auspicio del Partido de los Trabajadores brasileño, con el propósito de constituirse como un gran foro político que mantuviera tanto la discusión ideológica como los objetivos estratégicos de sus miembros en un contexto internacional profundamente cambiante. Marcaban los tiempos el derrumbe de la Unión Soviética y el avance de las políticas neoliberales del llamado Consenso de Washington.

Con el paso de los años, el FSP se ha consolidado como una referencia ideológica y programática ineludible para comprender las políticas desarrolladas durante las últimas tres décadas por parte de las fuerzas políticas de izquierda en Iberoamérica. Si echamos un vistazo al nivel de cooperación alcanzado entre sus miembros, a las cuotas de poder que han llegado a manejar y al número de países que han logrado gobernar, podremos afirmar con seguridad que esta iniciativa multilateral ha sido exitosa a la hora de cumplir sus objetivos.

En este sentido, la primera década del siglo XXI constituyó el momento de esplendor del FSP. En ese momento coincidieron en Sudamérica muchos gobiernos afines a dicha organización. Y no sólo eso. También llegaron a desarrollar una sinergia tan importante como para impulsar la creación de organismos de cooperación regional de nuevo cuño, cual fue el caso de la Unasur, la Alba y la Celac, los cuales lograron minimizar el papel regional de la Organización de Estados Americanos (OEA) e incluso sepultaron definitivamente iniciativas ya consolidadas como la Comunidad Andina de Naciones (CAN) o en fase embrionaria como el Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA).

El Foro ha logrado aglutinar a un amplio espectro de fuerzas políticas que van desde las izquierdas más radicales hasta socialdemócratas bastante moderados.

El éxito alcanzado en ese momento por el FSP se debió a varias razones. Por un lado, su reciente apogeo coincidió con el auge de los precios de las materias primas, lo cual le permitió a sus miembros en el poder desarrollar políticas muy populares de expansión del gasto público. En el caso concreto de Venezuela, el chavismo usó además los recursos de una extraordinaria bonanza petrolera para financiar las actividades de sus aliados por todo el continente. Por otro lado, el funcionamiento del Foro ha contado con una sistematicidad importante y se ha caracterizado por la variada composición de sus integrantes, habiendo logrado aglutinar a un amplio espectro de fuerzas políticas que van desde las izquierdas más radicales hasta socialdemócratas bastante moderados.

Pero en la segunda mitad del siglo XXI el FSP ha experimentado un retroceso importante. Por un lado, la caída de los precios de los commodities mermó la capacidad de sus miembros para mantener el gasto y la popularidad. Muchos gobiernos de izquierda dieron paso a sus opositores de centroderecha, quienes a su vez retiraron el piso político a la Unasur para impulsar ahora la Alianza del Pacífico. Pero por otro lado, lo más grave para el FSP ha sido el destape de enormes tramas de corrupción entre varios gobernantes afines a la organización y, sobre todo, la patente deriva autocrática de regímenes como los de Venezuela y Nicaragua.

Resulta chocante que la próxima reunión del Foro se produzca en Caracas apenas tres semanas después de que la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los DD.HH, Michelle Bachelet haya publicado su informe sobre la situación en Venezuela.

Pero a pesar de que ya no existe forma de ocultar el volumen de la corrupción auspiciada por el Partido de los Trabajadores del Brasil ni el carácter profundamente autocrático y violento de los gobiernos de Maduro, Ortega y el propio Díaz Canel, la línea que predomina dentro del FSP exige cerrar filas en torno a ellos. Las directrices en este sentido son tan claras que la próxima reunión de la organización se celebrará en Caracas entre el 25 y el 28 de julio, con el claro propósito de respaldar a la llamada Revolución Bolivariana en general y al régimen de Nicolás Maduro en particular.

Resulta chocante que este encuentro se produzca en Caracas apenas tres semanas después de que la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los DD.HH, Michelle Bachelet (muy cercana al Foro, por lo demás), haya publicado un informe que ratifica, entre muchas otras atrocidades que son hoy en Venezuela responsabilidad directa del régimen que preside Maduro, que casi 7.000 muertes violentas durante 2018 y 2019 fueron reportadas como fruto de “resistencia a la autoridad” y constituyen posibles ejecuciones extrajudiciales. Y ello por no hablar de las torturas sistemáticas, la anulación de la disidencia política o la persecución de pueblos indígenas como los pemones.

En definitiva, no deja de ser altamente preocupante que una organización como el FSP, con el peso y la influencia que ha logrado desarrollar en Iberoamérica, en vez de promover internamente el debate y la autocrítica con miras a reforzar lo que debería ser una vocación democrática, se dedique más bien a respaldar desfalcos y tiranías. Quienes dentro del Foro realmente estén comprometidos con la convivencia democrática harían bien en plantearse seriamente cuál es el sentido de seguir la línea de los que aún creen que la mejor vía para Iberoamérica es la impuesta por el castrismo, el chavismo y el sandinismo.

Foto: Encuentro del Foro de Sao paulo en La Habana, Cuba, en julio del 2018.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar: