Seguir creyendo que el Gobierno está preocupado por tener 70% de desaprobación, es simplemente ingenuidad. Lo que pretende realmente es imponer su programa, sin preocuparle la opinión de la ciudadanía. Y lo sucedido en estas últimas dos semanas son claras señales del verdadero propósito que persiguen el Presidente Boric y Apruebo Dignidad.

Partiendo con los indultos, que tal vez con la rechazada acusación constitucional contra Jackson pasarán a segundo plano noticioso, el Presidente liberó a los 13 delincuentes que conocemos sabiendo quiénes eran, porque así lo quiso. Lo dijo el nuevo Ministro de Justicia cuando manifestó en entrevista en El Mercurio “quiero descartar que exista algún antecedente que suponga que el Presidente indultó a personas equivocadas”. Con sus dichos entonces, el ministro Cordero declaró inocentes a la ministra Ríos y al jefe de gabinete Meza-Lopehandía, desmintió a Camila Vallejo e implícitamente responsabilizó de los indultos al propio Presidente. 

En la fiesta de los abrazos del PC, el Presidente, dirigiéndose a los que allí estaban, dijo en medio de su discurso: “Acá me dan muchas ganas de ocupar palabras pensando solo en ustedes, pero tenemos que no olvidar que acá le estamos hablando a todo Chile”. ¿Qué sería lo que no pudo decir y ocultó Boric al resto de los chilenos que no estaban en la fiesta del PC? Eso no lo sabremos, pero lo que eso sí permite es entender el porqué de las volteretas que ya forman parte de su inventario, sembrando además una legítima duda sobre la autenticidad de sus discursos moderados cuando le habla al país. 

Otra señal del verdadero propósito del Gobierno fue el 7-0 del Comité de Ministros contra el proyecto Dominga. Se dijo que causaría daño al Santuario de la Naturaleza de los pingüinos de Humboldt, pero el proyecto está ubicado a más de 30 km. de dicho lugar. Entonces ¿qué hay detrás de este rechazo? Lo dijo Boric en un tweet de campaña: “El nuestro será el primer gobierno ecologista de la historia de Chile, implementando políticas sustentables en todas las materias y así avanzar al fin del extractivismo, que pone en peligro la naturaleza y la vida acelerando la grave crisis climática que vivimos” Esa es la verdadera razón.

¿De qué sirvió que después del rechazo ministerial de 2017, la Corte Suprema ordenara al Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta revisar nuevamente el proyecto Dominga, cosa que no solo hizo el Tribunal sino que lo volvió a aprobar, si el Gobierno, haciendo caso omiso a la resolución de un tribunal especializado en el tema medioambiental, lo rechazó por razones político-ideológicas? 

¿En qué queda entonces el respeto por los fallos de los tribunales cuando el gobierno hace lo que quiere? ¿Cómo creer en el discurso de los derechos sociales, de solucionar los problemas de la gente, cuando por mera ideología se impide la realización de un proyecto de US$2.500 MM que habría mejorado exponencialmente la calidad de vida de los habitantes de La Higuera? Pero si es cosa de ver un documento de la Biblioteca del Congreso de 2020 sobre esta Comuna, donde se señala que existe un 50,3% de personas que viven en hogares carentes de servicios básicos y un 15,4% de hogares hacinados, siendo ésta la comuna más pobre de la región de Coquimbo.

Y no solo eso, los ingresos tributarios que generaría Dominga son del orden de los US$500MM, sin considerar lo que recibiría de aprobarse el proyecto de Royalties. El Gobierno habla de la necesidad de subir impuestos, pero caprichosamente rechaza contar con los tributos que Dominga le aportaría al erario nacional.  

Indultos y Dominga. Dos instancias en que el Gobierno y el propio Presidente, hicieron lo que quisieron sin importarle las consecuencias. Indultar delincuentes e impedir el desarrollo de los habitantes de La Higuera, desmienten el discurso gubernamental de perseguir como perros a la delincuencia y de apoyar los derechos sociales. 

Estos hechos y la visita al PC permiten desenmascarar al gobierno y conocer su verdadero propósito: imponer su programa a cualquier costo.  

*Jaime Jankelevich es bioquímico y consultor

Jaime Jankelevich

Bioquímico y consultor

Deja un comentario

Cancelar la respuesta