Señor Director:

En las últimas semanas hemos sido testigos de innumerables manifestaciones respecto de la legalización del aborto libre, utilizando el slogan: “Mi cuerpo ¡Yo decido!”. Sin embargo, hay una gran incongruencia en este discurso: ¿por qué no cuidarse antes? En la red de salud pública existen programas que, en forma gratuita, entregan los tratamientos anticonceptivos, preservativos y hasta la polémica píldora del día después. Entonces ¿para qué esperar hasta una concepción?

Muchos medios de comunicación no aportan en la discusión. De hecho, han saturado los informativos sólo con la opinión de aquellos que están a favor del movimiento, o de los opositores por motivos religiosos, desde una visión más conservadora. Sería interesante que se mostraran, además, los esfuerzos que el Estado y la sociedad civil realizan respecto del tema. Efectivamente las personas tenemos derecho de decidir sobre nuestros cuerpos, pero informados.