Señor Director:
Quizás quien nunca ha emprendido no logra dimensionar los costos y aflicciones que tiene para una empresa el no contar con los pagos de forma oportuna, incluso los ejecutivos de empresas grandes tampoco deben ser del todo conscientes del daño que hacen al demorar los pagos más allá de lo razonable.
Pago a 30 días es una iniciativa que no solo busca corregir una distorsión que permite el abuso de las grandes empresas, sino también facilitar el emprendimiento a través de acortar los plazos de pago de sus facturas y -teniendo certeza plena en la fecha de pago- acceder a financiamiento más barato. Si bien el plazo de pago aumentó en los últimos meses, esto solo viene a confirmar el gran problema que detectó el Gobierno, retraso y algunos abusos a la hora de pagar y los más afectados eran las pequeñas y medianas empresas.
Sin duda, una medida que busca emparejar la cancha, terminando con una situación injusta como lo es pagar una factura a 90 o 120 días, devolviéndole liquidez y capital de trabajo y entregando las herramientas para que una pyme se sostenga en el tiempo, crezca y finalmente entregue más y mejores empleos para los chilenos.
