Señor Director:

Los migrantes están entrando a Chile ya hace un buen rato y el fenómeno no parece tener límites, por motivos diversos: políticos, económicos y sociales.

Lo concreto es que en términos generales esto es parte de la globalización; independiente de los motivos anteriormente mencionados y el componente humanitario que rige las grandes migraciones y que mueven a haitianos y venezolanos u otros a migrar a Chile.

Las autoridades chilenas durante este periodo de gobierno han estado a la altura y atentas a este fenómeno para que no se vuelva un tsunami que afecte negativamente a nuestro pueblo. Sin embargo, la globalización ha llegado para quedarse, más allá de las migraciones masivas o no masivas puntuales.

Así es que debemos estar a la altura, porque competimos con ellos por los mismos puestos de trabajo, en un escenario difícil en el cual la inversión no despega debido a las reformas tributarias y laboral instauradas en el anterior periodo de gobierno. Recién estamos viviendo, ahora y seguiremos experimentando sus efectos, sin que el gobierno pueda hacer mucho por falta de apoyo político del Congreso.

Los inmigrantes son sobrevivientes y esforzados, muchos bien preparados y dispuestos a trabajar por un menor sueldo.

Nuestro Chile merece que estemos a la altura, prepárese; porque quejarse no le servirá de NADA.

Vuélvase meritocrático, competitivo, esforzado, sobreviviente, no se queje, aperre, reinvéntense una y mil veces si es necesario y prepárese porque viviremos casi 100 años.

El modelo anterior de trabajo MURIÓ y eso es sin vuelta atrás y el mundo sólo avanzará y no se detendrá a esperarlo, y lo hará cada vez más rápido.

Vuélvase sagaz y astuto, innove, renuévese y salga al mundo a ganar.

Yo creo en usted y creo en Chile.