Señor Director:

María Angélica Ojeda, un nombre que no será fácil de olvidar para las AFP y tampoco para una gran mayoría del país, inició una cruzada personal que puede tener impactos aún no medidos en la economía. Aduciendo un derecho consagrado en la Constitución Política de la República, el de propiedad, la señora Ojeda quiere hacer retiro de 46,5 millones de pesos de sus fondos acumulados en el sistema de AFP para pagar una deuda hipotecaria que, probablemente por incumplimientos de pago, están a punto de rematarle.

Los 185 mil pesos de pensión que recibe la señora Ojeda es un monto que perciben muchos chilenos y que cuesta pensar cómo vive el día a día con esa cantidad de dinero. Sin embargo, esto no justifica que acceda a sus fondos previsionales para solucionar su problema privado, ya que, de ser así y no disponer de recursos para la jubilación del resto de su vida, pasará a ser financiada seguramente con el Pilar Básico Solidario y, con ello, pagaremos todos con nuestros impuestos la protección de su activo personal transformándolo en un problema público.

Con su accionar, la señora Ojeda está planteando al menos dos temas institucionales importantes. El primero, la vivienda propia, un anhelo de todos, es un activo que se paga en su caso con una baja pensión que hoy es un resabio del sistema de reparto, ya que hasta el 2025 no habrá ningún chileno que haya estado el 100% de su vida laboral (partiendo el trabajo formal a los 20 años) en el sistema de AFP y por lo tanto las malas pensiones pagadas hoy no son “fruto del sistema privado”. De hecho, las cifras de la Superintendencia de AFP, muestran que con diez años de acumulación adicional, la pensión en promedio se duplica.

Lo segundo es que la señora Ojeda pueda acceder a retirar total o parcialmente sus fondos acumulados en la AFP abre la puerta para hacer una corrida de retiros, con lo que se lesiona el financiamiento futuro de pensiones. Eso significaría que tendremos que recaudar más impuestos para pagar muchos más Pilares Básicos Solidarios, dándose la situación probable que dos vecinos en una misma calle con ingresos parecidos, si uno saca su plata para pagar deuda hipotecaria, ir de viaje o cambiar el auto y el otro no, el segundo tendría que financiar con sus impuestos la pensión del primero. Eso no es solidario… es injusto.

Finalmente, falta información desde las mismas AFP porque las personas creen (en general) que sus fondos están en dinero y la verdad que están en instrumentos financieros que de tener que salir a vender de forma masiva, afectarán los fondos de los que no quieran retirar porque cae de forma dramática el valor de las acciones y bonos que tienen esos fondos.