Señor Director:
No existe evidencia alguna de que en los países donde se aplican sanciones al «negacionismo» éste haya desaparecido o siquiera disminuido. Muy por el contrario, este tipo de prohibiciones generalmente conllevan a un aumento de las conductas tipificadas, siendo por consiguiente un arma de doble filo. Dichos fenómenos han de resolverse en definitiva con educación en derechos humanos para las nuevas generaciones, no dotando de herramientas al Estado para intervenir la conciencia y opinión de las personas.
