Señor Director,
Los parlamentarios de nuestro país se encuentran sujetos a la Ley de Lobby para, entre otras cosas, registrar aquellas reuniones que sostienen con diversas personas, en pos de la transparencia y la probidad, ley que, en todo caso, es un piso mínimo, no habiendo obstáculo alguno para que los parlamentarios vayan más allá y registren todo tipo de reuniones.
Luego, el Senador Juan Pablo Letelier, en recientes declaraciones, ha señalado que “me reúno habitualmente con todo tipo de autoridades para recoger sus impresiones sobre diversas materias”, agregando que éstas han sido públicas muchas veces, sin embargo, no ha registrado reuniones por Lobby con ninguna autoridad desde el año 2014 a la fecha, lo que al menos podría ser objeto de sanciones conforme a la Ley N°20.730. Es más, solo ha registrado dos reuniones por dicha platafoma.
Por tanto, utilizando el viejo refrán de “quien nada hace, nada teme”, ¿por qué el Senador Juan Pablo Letelier habrá obviado registrar por lobby tantas reuniones “públicas” con autoridades de todos los poderes del Estado? ¿Será porque debía prever el relacionamiento con las recientes denuncias hacia la fiscalía y poder judicial de su región, donde es parlamentario hace 29 años, o será por simple olvido? Juzgue usted.