Señor Director:
Son muchos los que hacen oídos sordos y cuestionan posturas, como la del Subsecretario Rodrigo Ubilla, vinculando hechos incendiarios recientes con personas mapuche. Sin embargo, junto a los 76 ataques incendiarios vinculados a la causa mapuche en 2018 (Multigremial de La Araucanía), el del Fundo Santa Adela ocurrido el 17 de febrero aporta más evidencia a lo sostenido por el Subsecretario.
En el fundo tomado, junto a izar la bandera del pueblo mapuche, se realizó un campeonato de palín, expresión cultural particular de este pueblo. Sin embargo, posteriormente unos pocos autodenominados mapuche desvirtúan y deshonran el nombre de todo un pueblo al incendiar no sólo la tierra reclamada como propia, sino que también la producción y sustento de familias de la zona.
¿Por qué esta autodenominada gente de la tierra -ensañada con aquellos a quienes acusan de quitarles sus territorios ancestrales- ataca tan cruelmente y pone en peligro a familias aledañas?
Al final del día, estos pequeños grupos violentistas, que se arrogan la representación de un pueblo completo, son quienes ponen las barreras para el progreso, el diálogo y paz tan necesarios en la región.