Señor Director:

El fin de semana viajé de Santiago a Puerto Varas en la línea aérea LATAM. A menos de dos horas del despegue, avisaron que el vuelo se retrasaría, lo que significó  que tuvimos que esperar con mi marido y mis tres niños mas de 3 horas continuas en el aeropuerto. En total fueron más de 6, ya que increíblemente nos ocurrió lo mismo en el regreso.

En ambas instancias se limitaron a señalar por parlante que había problemas con la mantención del avión y una niña en la ventanilla, a quien compadezco, solo manifestaba que no podía hacer nada. ¿Cómo tanta coincidencia, ida y regreso? ¿Tendrá la línea aérea que invertir más en aviones o estar dispuesta a hacer la pérdida cuando no se llenen los vuelos o siempre será el consumidor quien pasa el mal rato, pierde su tiempo y no recibe ninguna compensación?

Alejandra Velasco Ibáñez. Abogado