Señor Director:
Hoy en el Congreso, un conocido arquero de la selección se encontraría en mejor situación de atajar los golazos legislativos, algo que muchos de los parlamentarios que se dicen de derecha no han hecho.
Un primer ejemplo podemos encontrarlo en el proyecto de nueva ley de migraciones, cuyo contenido es bastante similar al Pacto Migratorio, el cual no fue firmado únicamente por la presión que hizo la sociedad civil para evitar que ello sucediera. Este proyecto, que fue aprobado por unanimidad en la Cámara de Diputados, se encuentra en estos momentos en el Senado, donde el Gobierno acaba de darle urgencia suma.
Otro proyecto, que también fue aprobado por unanimidad en la Cámara y que ahora se encuentra en el Senado con urgencia simple, es el proyecto sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, que es similar a la legislación española sobre la materia. Este es otro caballo de troya legislativo, con un título noble y políticamente irrenunciable, sin embargo, posee un nefasto contenido, pues, entre otras cosas, atenta contra la igualdad ante la ley entre hombres y mujeres, elimina la presunción de inocencia en caso de delitos de violencia sexual de la mitad de la población y ordena la incorporación de la perspectiva de género (eufemismo para ideología de género) en la educación.
Lo mismo que en el caso anterior ocurre con la ley que establece el eslogan “sin consentimiento es violación”, lo cual siempre ha sido así. Lo que realmente ocurre es que se invierte la carga de la prueba al momento de demostrar que si hubo consentimiento, recayendo esto sobre el acusado, atentando nuevamente contra la presunción de inocencia. Por si se lo preguntaba usted, querido lector, también fue aprobada por unanimidad.
Respecto de la reforma constitucional que contempla la autonomía progresiva, además del pacto entre SEGPRES y la oposición, hoy se ha demorado su votación en la Cámara, quedando cada semana en tabla para la siguiente y así sucesivamente, sin que nadie se explique la razón por la cual se posterga su votación.
Para finalizar, hay que estar atentos con el proyecto que regula legalmente el Habeas Corpus. No es en si mismo malo que esto se haga, pues actualmente solo se encuentra contemplado en un autoacordado de la Corte Suprema. Sin embargo, se busca ceder soberanía a organismos como la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que podría incluso llegar a invalidar sentencias ejecutoriadas de la Corte Suprema.
No quiero desanimarlos, pero este es parte del panorama legislativo actual y/o transcurrido recientemente. Lo que este gobierno debiese hacer (ya que tiene atribuciones para ello) es retirar todos los proyectos de esta índole que hayan sido presentados por el gobierno anterior, no presentar iniciativas en esta línea y quitar las urgencias aquellos que sean mociones parlamentarias. Esto significa que se debe concentrar en gobernar utilizando las atribuciones para dictar decretos en todo aquello que no sea materia de ley, realizar buenas políticas públicas y estar dispuesto a perder en el Congreso reformas e iniciativas propias, para mostrarle a cada chileno qué es lo que realmente piensa la oposición, no transando los principios y valores propios para obtener algunos presuntos dividendos electorales.
