Señor Director:

La única lealtad que deben tener nuestros representantes en ambas cámaras es con el bien superior del país. Traidores son aquellos que no hacen uso de la razón para hacer lo correcto. Solo un burro podría negarse a mejorar reformas que resultaron ser contraproducentes, insuficientes o no están de acuerdo a los tiempos. No existen los proyectos imperfectibles. La política no es para ganar partidas de Poker, es para abrir la mente -que, al igual que los paracaídas, funciona abierta- y ponerse al servicio de lo bueno. La época del rewind con el cassette panfletero pasó, no puede ser que ciertos políticos sigan de ida, cuando el mundo viene de vuelta y a la colaboración. Giles son los que restan y dividen y leales con Chile los que suman y multiplican.