Señor Director:

Todos hemos visto o una ópera bufa o un vodevil cuya comicidad está basada en aquellas situaciones que se denominan enredo de sábanas. A esto estaremos enfrentados todos los que concurramos a las urnas el día 11 de abril próximo y nos entreguen las cuatro sábanas -o cédulas electorales- para que cumplamos con nuestro deber cívico. Dentro de la cámara secreta nuestro rostro reflejará al menos perplejidad. Estamos viviendo un período de desinformación tal que no existe claridad sobre los cargos, sus atribuciones, sus obligaciones ni el perfil de la persona que debería ocupar qué cargo. Son cuatro elecciones simultáneas todas diferentes, convencional constituyente, gobernador, alcalde y concejal. Escuchando a la ciudadanía, le piden al convencional constituyente que arregle los hoyos de las calles y al concejal que asegure sus derechos en la norma constitucional. Este nivel de desinformación es responsabilidad del Gobierno y de los partidos políticos, pero también de los candidatos de partidos o independientes que prometen lo que no pueden dar porque el cargo eventual al que postulan no tiene facultades para ofrecer lo que dice.

Para que tengamos una votación informada es necesario que se realice urgente una campaña de difusión de lo que se vota, cuáles son las atribuciones del cargo que se vota. Si no se hace ahora, una comedia podría convertirse en tragedia que dañe al país y su democracia.