Señor Director:
En un país donde sólo el 1% de las personas adultas con educación media entiende lo que lee (OCDE), no sorprende que cueste de sobremanera entender temas complejos como la modernización tributaria.
Si a ello sumamos que estamos en un mundo acelerado donde importa hacer todo más rápido que bien, y que quien da la información más simplificada –por mucho que sea falsa- es rey, entonces tampoco sorprende encontrarse con campañas como “Gato por liebre” para instalar frases que hasta un loro puede repetir sin darse el trabajo de verificar o comprender.
El problema real está en que sean parlamentarios, autoridades e instituciones las que se plieguen a una campaña de desinformación en vez de explicar a la gente qué es la reintegración, por qué está discutiéndose volver al sistema antiguo o peor aún, por qué los parlamentarios de oposición se niegan tanto a simplemente hacer su trabajo: estudiar, discutir y decidir.
Es peligrosa la desinformación, pero más aún cuando es patrocinada por las autoridades. Habrá que ver realmente quién quiere pasar gato por liebre –o mentira por verdad.